
Piero Vara
El sepelio
1 minuto de lectura'
Luego de una penosa enfermedad, falleció anteayer en su domicilio de la ciudad de Buenos Aires el empresario Piero Vara, fundador de la fábrica de colchones Piero y presidente de un poderoso grupo económico que posee inversiones diversificadas en el negocio inmobiliario y las industrias petroquímica y de acero.
Vara arribó con su familia a la Argentina a los siete años proveniente de la isla de Sicilia, en el sur de Italia. Desde muy joven mostró una gran predisposición al trabajo y una fuerte vocación emprendedora.
Sus primeros pasos en el mundo de los negocios los dio cuando apenas había cumplido 18 años y, junto con su hermana, montó una pequeña fábrica de muebles de madera, en la década del sesenta.
A medida que el establecimiento crecía en producción fue sumando nuevas líneas de negocios, hasta que, a principios de los ochenta, dio el gran salto con la incorporación de los primeros equipos para la producción de colchones.
En esta nueva actividad la empresa registró una rápida expansión, que la llevó a consolidarse como líder del mercado, especialmente después de la compra de su firma competidora Suavestar, a mediados de la década del noventa.
En 1996 el grupo dio un paso decisivo en su proceso de integración vertical con la adquisición de la compañía Petroquímica Río Tercero, que era una de las principales proveedoras de la espuma de poliuretano, la principal materia prima para las fábricas de colchones.
La empresa petroquímica pertenecía al grupo Bunge & Born, que ya había anunciado su decisión de dejar el negocio. En ese momento, los vendedores le ofrecieron Río Tercero a todos los fabricantes de colchones y el único que se atrevió a tomar su control fue Vara.
Dos años después, el grupo Piero participó con éxito de la licitación de Acer-Brag (la ex empresa Aceros Bragado), que rápidamente se consolidó como una de las principales proveedoras de hierro para el sector de la construcción.
Las inversiones del grupo se completan con el desarrollo del proyecto Pilar Golf Club (un barrio cerrado de 200 hectáreas), en el que Vara pudo combinar su interés por los negocios inmobiliarios con su pasión por el golf.
En los últimos años, Vara se había preocupado por fortalecer sus negocios con la incorporación de ejecutivos independientes en los principales cargos de dirección, de manera de asegurar la continuidad del grupo, pero sin perder el carácter familiar de todas sus empresas.
Sus colegas en el mundo empresarial lo recordarán por su capacidad para las negocios, que le permitió construir un gran grupo económico empezando prácticamente desde cero, pero sin perder, en ningún momento, la humildad y sin renegar de sus orígenes.
Por su parte, sus amigos y familiares destacan su lealtad, generosidad y carácter afable.
Piero Vara tenía 63 años cuando le descubrieron el cáncer de pulmón que en apenas un par de meses le costó la vida. Estaba casado con Liliana Rodríguez y tenía tres hijos y cinco nietos. Sus restos fueron inhumados ayer en el cementerio Jardín de Paz.





