
Por los conflictos laborales, la pesca perdió US$ 100 millones
Sigue sin resolución la larga crisis en Mar del Plata y en los puertos patagónicos
1 minuto de lectura'

La industria pesquera está paralizada. En lo que va del año, el sector perdió más de US$ 100 millones por los conflictos gremiales que afectaron los puertos de Mar del Plata y la Patagonia. Los empresarios afirman que perdieron contratos del exterior y exigen seguridad jurídica para invertir.
El comercio en las ciudades pesqueras se desinfló por la ruptura de la cadena de pagos. Los paros causaron un desabastecimiento que incidió en el precio del pescado: el kilo de merluza, la especie más económica, alcanzó a 16 pesos.
La preocupante cifra surge de los datos estimados por la Cámara de la Industria Pesquera Argentina (CIPA), que sostuvo que el conflicto laboral que tiene en vilo a esa industria en Mar del Plata causó pérdidas por alrededor de US$ 70 millones -en materia de exportaciones- durante los dos meses en que ha estado vigente el paro. Casi un millón de dólares por día. La Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (Capip), que agrupa empresas del Sur, estimó pérdidas cercanas a los US$ 45 millones por la medida de fuerza.
El sector pesquero tiene un gran peso en la economía nacional. En 2004 exportó por US$ 816 millones. En Mar del Plata representa el 40% del PBI, 20.000 puestos de trabajo directos y 60.000 indirectos. Se exporta el 80% de lo que se extrae del mar.
"Resulta imposible poder trabajar o cumplir con los compromisos asumidos. Se cambian las reglas de juego de un día para el otro -destacó Mariano Pérez, gerente de la CIPA-. Esto desalienta mucho la inversión."
La semana pasada se propuso una tregua por 180 días en el conflicto pesquero en Mar del Plata (que afecta a 106 de los 120 barcos fresqueros bonaerenses), tiempo en el que se debería analizar una actualización de haberes.
Sin embargo, el Sindicato de Conductores Navales (Siconara) no aceptó la propuesta. Por eso, sólo el 80% de la flota pudo restablecer sus actividades.
El presidente Néstor Kirchner estará hoy en Mar del Plata para tratar de solucionar el conflicto. El gobernador Felipe Solá, que acompañará al primer mandatario, afirmó ayer: "El Siconara deberá entender que no puede ser el único gremio que desconoce un acuerdo que permite volver a trabajar y garantiza paz social en la pesca por 180 días". Los sindicatos reclaman la vigencia de la resolución 254/05, que permitiría atar sus salarios al precio del dólar.
Las redes del Sur
"En la actualidad no hay rentabilidad en la pesca", sentenció Mario Ordiales, presidente de la Capip y de la empresa pesquera patagónica Harengus. "A un escenario de falta de langostinos y cupos de merluza insuficientes, se suman en este año 53 días de huelga sólo en Puerto Madryn", agregó.
El empresario comentó que esa ciudad sureña no es la única perjudicada por los conflictos laborales. "En Ushuaia llevan 85 días de paro, en Comodoro Rivadavia casi 90 y algo similar ocurre en Puerto Deseado", expresó.
La industria de la pesca de la Patagonia exportó por cifras cercanas a los 400 millones de dólares en 2004, según datos de la Capip. Además, es la segunda fuente de empleo privado de la región, después de la industria petrolera. Trabajan directamente unas 10.000 personas e indirectamente otros 30.000 individuos.
Los marineros embarcados cobran actualmente un mínimo garantizado de $ 3000 y los trabajadores en tierra, 1040 mensuales.
Esta medida de fuerza ha afectado los contratos existentes y potenciales de las empresas. "Se han perdido contratos", denunció Ordiales, y agregó: "La pesca argentina en este momento no es confiable".
Acerca de la posibilidad de que los empresarios extranjeros concreten más inversiones, el presidente de la Capip expresó que "para invertir más se necesitan seguridad jurídica, estabilidad y previsibilidad, que en la pesca falta con toda claridad".
Con la colaboración de Dario Palavecino, corresponsal en Mar del Plata, y Ana Tronfi, en Chubut
"Nadie invertirá con una situación como ésta"
Los empresarios pesqueros afirmaron que sienten desconfianza para invertir, debido a un contexto que ellos consideran inestable. "Hace cerca de 90 días que estamos con los barcos parados", dijo Alfredo Pott, presidente de las empresas Yuken (Ushuaia) y Pesquera Santa Elena (Puerto Deseado), a LA NACION.
"Hemos incrementado los salarios un 140%, pero el sindicato quiere un 50% más", señaló el empresario, que este año ya perdió US$ 5 millones de facturación.
Con este panorama, no habrá inversiones, dice. "Estamos en condiciones de invertir, pero nadie lo hará en esta situación."
El conflicto que afecta a los puertos nacionales significó pérdidas por más de US$ 100 millones durante 2005.
"Llevamos 90 días parados", se quejó Enrique Díaz, dueño de las empresas Pespasa (Puerto Deseado) y Pesantar (Ushuaia). Calculan pérdidas por US$ 3 millones de facturación. "Hemos incumplido contratos. Es muy grave, porque los mercados externos son muy difíciles de recuperar", agregó.
Después de la tregua alcanzada, algunos empresarios de Mar del Plata prefirieron mantenerse en silencio.





