
Por qué Dow invierte fuerte en la Argentina
La quinta compañía química más grande del mundo sólo piensa en un horizonte de estabilidad por veinte años más
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En cinco años, desde diciembre de 1995 hasta el año 2000, Dow Chemical habrá de completar un desembolso de U$S 1064 millones en la Argentina. Pero en realidad, si se cuenta el aporte de sus diversos socios, esta compañía norteamericana, que factura más de U$S 20.000 millones por año en todo el mundo, será el eje de una inversión total de U$S 1890 millones de dólares durante ese lustro.
-¿A qué se debe una apuesta tan grande en la Argentina?
-Hay una razón práctica y otra de ambiente político -resume Oscar Vignart, presidente de Dow Química Argentina SA, la filial de Dow, y piloto de este desembarco en gran escala.
Dow es el productor número 1 del mundo de polietileno y de etileno (materia prima de aquél), y su estrategia mundial para el sector petroquímico se basa en la expansión de esos negocios en distintas áreas geográficas. América latina entró en ese mapa y en la búsqueda de oportunidades la Argentina era el país que ofrecía las mejores condiciones para hacer ese desarrollo.
"Su ventaja natural es que tiene la industria del gas más desarrollada de América latina -señaló Vignart-, pero además lleva seis años de transformaciones, con apertura, desregulación, privatizaciones y estabilidad."
Dow concretó el primer paso en 1995, cuando la privatización del control de Indupa y de Petroquímica Bahía Blanca (PBB) le dio la oportunidad de tomar una posición de primera importancia en esta industria, en sociedad con YPF y con la japonesa Itochu. Después avanzó algo más con la compra de Polisur, productora de polietileno que era de Ipako.
Esas compras, descontada la posterior venta de Indupa al grupo belga Solvay, representaron U$S 560 millones netos, de los cuales Dow aportó U$S 392 millones.
Después se agregaron los planes -en marcha- para la casi triplicación de la capacidad de producción de etileno por PBB, de 250.000 a 700.000 toneladas anuales, con lo cual Polisur también expandirá la fabricación de polietileno, de 260.000 a 650.000 toneladas por año. Inversión total en este capítulo, 700 millones.
Y el otro capítulo es el del Proyecto Mega, que a un costo aproximado de U$S 650 millones incluirá una planta separadora de gases en Neuquén, un poliducto de 600 kilómetros a Bahía Blanca y, allí, una planta fraccionadora de gases que despachará insumos petroquímicos para PBB y para Petrobras. La aún estatal brasileña aportará el 34% de los fondos, YPF el 38% y Dow el 28 por ciento.
Toda esa producción apuntará principalmente al mercado interno argentino y al Mercosur.
¿Cuál es el riesgo que calcula Dow al comprometer tanto capital en la Argentina? "Estas inversiones siempre se hacen con un horizonte de veinte años, con lo cual el supuesto es que la estabilidad va a seguir -afirmó Vignart- y que también habrá crecimiento. Se piensa en un escenario donde las reglas de juego se mantengan, al margen de los matices políticos. Y las únicas hipótesis de riesgo son que se complique el mercado brasileño y obligue a buscar otros, y que la economía y la política argentinas vayan por caminos diferentes."






