
Premios Álter Eco: lo mejor y lo peor del año en economía no convencional
A pesar de los esfuerzos de los organizadores, los premios Álter Eco a lo mejor y lo peor del año en la economía no convencional siguen sin levantar cabeza. Esta vez la ceremonia de entrega de diplomas se realizó en el SUM de las amenities del edificio de un pariente del jurado, por falta de recursos. Sin figuras relevantes entre los asistentes, con sonrisas forzadas y artificiales, discursos que provocaron vergüenza ajena y sospechas crecientes de corrupción, éstas fueron algunas de las categorías reconocidas en 2013:
Escándalo académico del año: De lejos, la pelea que más espacio ocupó en medios y en corrillos universitarios y de organismos internacionales fue la protagonizada por dos profesores muy reconocidos, Carmen Reinhart y Kenneth Rogoff (ex economista jefe del FMI), que escribieron el best seller Esta vez es distinto: ocho siglos de necedad financiera. La mecha se encendió cuando se acusó a ambos autores de haber incurrido en serios errores estadísticos. Al ring a castigarlos entraron varios, entre ellos Paul Krugman, que los acusó de haber herido a la economía con sus recomendaciones de austeridad. Reinhart y Rogoff le endilgaron al Nobel "conducta incívica". El fuego de esta disputa aún no se apagó.
Estudios "retro" desempolvados en 2013: La elevada inflación y la represión del mercado cambiario hicieron que los economistas rescataran este año trabajos viejos, de la década del 80 o anteriores. Volvieron a citarse estudios como "Decisiones de precio en alta inflación", de Roberto Frenkel (escrito hace 30 años), e ideas de Adolfo Canitrot, entre otros economistas. La literatura del desdoblamiento y eventual unificación cambiaria también está escrita con tipografía de máquina de escribir, y sirve para entrever cómo puede seguir la película del dólar en el mediano plazo.
Tuits económicos del año: En 2012, mensajes más retuiteados en menos de 140 caracteres fueron buenos chistes. "En 2013, Twitter premió la polarización", cuenta a la nacion Miguel Braun, director de la Fundación Pensar, quien esta semana armó un ranking de las frases de economistas argentinos que tuvieron más impacto. El top 4 de 2013 lo encabezan los economistas José Luis Espert y Tomás Bulat, con mensajes fuertes contra el Gobierno. Cada una de estas cuatro frases tuvo entre 300 y 409 retuits.
Mejor política de fomento del gasto del año: Guido Sandleris, de la UTDT, sugiere la medida de adelantamiento de la Navidad de Nicolás Maduro en Venezuela. Las bajas tasas de crecimiento en los Estados Unidos hicieron que meses atrás surgiera una discusión muy divertida entre los economistas keynesianos del Norte, a raíz de una propuesta disparatada: incentivar el gasto agregado construyendo una "estrella de la muerte" (donde vive Darth Vader, el malo de L a Guerra de las Galaxias) de verdad. Su costo actual, estimado por ingenieros, ascendería a 852 millones de trillones de dólares, que deberían financiarse con una emisión similar de bonos del Tesoro estadounidense.
Premio especial "el dedo en la llaga": Fue primicia de Álter Eco . El domingo 25 de agosto, con el título "Tasas chinas con menos brillo: mitos, secretos y sorpresas sobre el crecimiento del PBI", en esta sección se difundió un estudio del economista Ariel Coremberg, ex técnico del Indec, que mostraba supuestas manipulaciones en la medición del PBI de la Argentina. El trabajo -que calcula que el tamaño de la economía local es un 12% menor que el que se defiende oficialmente- disparó una fuerte discusión, puso en el centro de la agenda la necesidad de revisar estas estimaciones (y no sólo las del IPC) y hasta hizo caer el valor de los bonos con cupón atado al PBI en la semana más álgida de la polémica (durante octubre).
Libros de "Economía pop del año": No hay uno que sobresalga en forma nítida sobre el resto, como sucedió en 2012 con Pensar rápido, pensar despacio, de Daniel Kahneman, pero sí se publicaron varios libros de economía no convencional muy divertidos, algunos aún no traducidos. Tyler Cowen lanzó El economista almuerza, con consejos originales para elegir restaurantes (ir a aquellos negocios de comida étnica que tienen imágenes religiosas más agresivas, porque buscan atraer a los emigrados de ese país, por ejemplo). En Abundancia roja (Turner), el inglés Francis Stupfford -entrevistado en Álter Eco- contó, con recursos de la ficción y de la no ficción, la fascinante historia del ingeniero ruso Leonid Vitálevich Kantórovich, el padre de la programación lineal en la Unión Soviética. Y Nate Silver, un joven experto en estadísticas, sacó La señal y el ruido: p or qué algunas predicciones fallan y otras no, probablemente el mejor libro de divulgación sobre la dificultad de hacer pronósticos desde El Cisne Negro , de Taleb. Desde Chicago, Emily Oster, una economista con mucha sensibilidad hacia temas no tradicionales, abordó el fenómeno de "los mitos sobre el embarazo" en su libro Expecting Better , desde una perspectiva de la ciencia maldita.
Economistamultitasker de 2013: En los últimos doce meses hubo una producción abundante de novelas y de canciones compuestas por economistas. Para variar, el premio en esta categoría se lo lleva un entrevistado muy divertido, Yoram Bauman, autodefinido como "el primer economista estandapero ". "A la hora de hacer chistes, los economistas tenemos una ventaja muy grande: partimos de expectativas muy bajas", contó Bauman a la nacion.
Modelo de desarrollo de moda: "Escandinavia siempre fue algo así como el sueño del pibe para los economistas: competitivos, con conciencia social, redistribucionistas; gente tremendamente civilizada para gestionar la salida de crisis enormes", contaba meses atrás el profesor de la UBA Daniel Heymann. 2013 no fue la excepción: la experiencia de Noruega, Finlandia, Suecia y Dinamarca (con diferencias marcadas entre sí) fue destacada por los economistas del desarrollo por sostener una tasa de crecimiento más vigorosa que sus pares europeos y por estar al tope de rankings de calidad educativa, igualdad de género y hasta de felicidad, entre otras variables que hacen a la economía del bienestar.
Mejor canción con temática económica: Semanas atrás surgió la letra de "La hija del cuevero", compuesta en forma grupal en Twitter por economistas y periodistas especializados en finanzas. "La hija del cuevero" camina aturdida por Florida y San Martín, tiene el corazón desdoblado, una emocionalidad en "tono blue", "su papá le niega un «fee» y ella se va por ahí". Hay varias estrofas dando vueltas en la red social y algunos la ven como candidata a hit del verano.
Correlación más impactante: De lejos, el estudio que más ruido generó de los publicados este año en esta sección fue el trabajo "Actividad sexual y salarios", del economista griego Nick Drydakis, quien encontró una correlación muy fuerte entre la frecuencia de la actividad sexual y los ingresos de las personas. La conclusión de Drydakis se verificó tanto entre homosexuales como entre heterosexuales.
Aplicación de economía del comportamiento: La cruza entre economía y psicología siguió aportando ideas útiles este año para incorporar a la agenda de políticas públicas. En su muy comentado libro Escasez, los economistas Eldar Shafir (de Princeton) y Sendhil Mullainathan (de Harvard) mostraron cómo la sensación de escasez (de dinero, de comida, de tiempo, de cualquier tipo de recurso en general) impacta fuerte sobre las habilidades cognitivas de las personas. Para ello estudiaron distintas variables, como el razonamiento lógico-espacial, el autocontrol, la capacidad de resolver problemas, la absorción y retención de nueva información, y todas se ven afectadas por la escasez.
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