Productos de diseño porteño para los turistas

Matías Asconapé
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9 de enero de 2012  

Con 33 años, Carola Espain tiene un objetivo por el que trabaja cada día: que sus emprendimientos tengan éxito. Su proyecto Enjoy Buenos Aires va por el segundo año de vida y se especializa en comercializar productos de diseño propio con una marcada impronta gráfica porteña.En la mayoría de los casos, cuenta, los extranjeros son sus principales clientes.

En la simpleza de la idea está su clave. Luego de 10 años de recorrer varios países por trabajo, decidió enfocarse en un pequeño nicho que aún no estaba tan explotado dentro del atomizado mercado de viajeros. "La idea es contribuir a fortalecer la oferta para turistas con un poco de diseño y valor agregado que hagan la diferencia", sostiene Espain.

También, apunta, era su oportunidad para crear una marca propia que además tuviera un compromiso con la ecología y lo social.

Sin embargo, no fue hasta hablar con un revendedor que se dio cuenta de que tenía un negocio entre manos. "Cuando hice las primeras muestras y salí a venderlas por la calle Florida estaba toda la paranoia de la gripe A y no había ni un turista por la calle. Estaba preocupada, pero pasé por un local y el dueño me dijo que lo único que vendía eran mis bolsos", describe. Y agrega: "Ahí supe que estaba en el buen camino".

Su caso es el ejemplo de que no siempre es necesario elaborar grandes negocios complejos, si no que con reinventar algún aspecto de un segmento establecido ya es posible emprender una empresa propia.

El proyecto fue finalista del concurso para emprendedores Bid Challenge Buenos Aires en 2009, y en 2010, impulsada por un crédito sin interés de 60.000 pesos otorgado por la Secretaría Pyme de la Nación, pudo enderezar el rumbo.

Con una inversión inicial de US$ 1500, hoy se pueden encontrar sus productos en algunos aeropuertos, los locales Morph, Buquebus y el Hotel Hilton, entre otros. Entre sus especialidades, cuya línea de diseño apunta a tener una identidad "bien criolla", hay bolsos, remeras, llaveros y portacosméticos.

Su secreto fue asumir el riesgo de dejar atrás la empresa donde ganaba un sueldo fijo. "La idea surgió viajando por el mundo, luego de trabajar varios años en corporaciones y con el sueño de armar una marca propia", dice. Hoy ya busca un socio que aporte capital para expandirse este año. Sin embargo, alerta, para poder competir con los precios de otros países necesita que la economía nacional la acompañe.

Para lograrlo, cuenta, espera que el Gobierno sostenga una política de precios competitiva para así darle aire a su emprendimiento. "Me encanta que el Estado apueste a la industria local, pero necesito que se mantengan los precios para sostener mi negocio", apunta.

Su mayor temor es que crezca la inflación. "Cada 30 o 45 días realizo compras de materia prima y siempre pago un 10 o 15 por ciento más, lo que me obliga a aumentar", describe. Si los insumos siguen aumentando, se verá obligada a vender sus productos al mismo precio que en otras capitales, como Nueva York y París.

Camino a la idea

Como principio, estableció que todos los productos se confeccionarían en talleres y cooperativas libres de explotación y trabajo esclavo. "Quiero transmitir un mensaje de concientización y validar que se puede agregar valor en toda la cadena productiva", dice Espain.

Luego vino el diseño, una etapa que le llevó un tiempo largo. "Fue difícil encontrar proveedores que trabajen con calidad, que cumplan con los plazos y que se adapten a la evolución de las tendencias del mercado", sostiene Espain. Por último, y luego de hacer algunos muestreos, decidió comenzar con la producción.

Sin embargo, apunta, hubiera sido muy difícil salir a flote sin pasar por los programas de emprendedores. Su experiencia en el BID y en el programa de Capital Semilla de la Sepyme le abrió un gran abanico de opciones. "Te da la posibilidad de nutrirte, de compartir tus vivencias y aprendizajes con las experiencias de otros. Te aporta el coaching, otro punto de vista para la toma de decisiones, el compartir datos, contactos y proveedores", resume Espain. Y agrega: "Es muy importante el ecosistema emprendedor, cuando estás comenzando un proyecto".

Hoy también forma parte de la plataforma de financiamiento colectivo idea.me, que reúne emprendedores con proyectos sustentables y los ayuda a difundirlos y a conseguir financiación para lograr escala.

masconape@lanacion.com.ar

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