
Qúe es el IPC y cómo impacta en la economía
Se utiliza para el cálculo de la inflación, pero también para evaluar decisiones de inversión, las negociaciones salariales y para reflejar la situación social
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Todos los meses, un ejército de encuestadores recorren unos 8000 comercios de la Capital Federal y los 24 partidos del conurbano para revelar cerca de 100.000 precios. Esta información está protegida por el secreto estadístico establecido en la ley 17.622 que creó el organismo el 25 de enero de 1968. Si no fuera así, el relevamiento sería casi imposible porque nadie estaría dispuesto a dar información.
A partir de este relevamiento se pone en marcha un proceso estandarizado por el cual los precios se agrupan en diferentes rubros -como Alimentos y Bebidas o Indumentaria- y son convertidos en números índices para poder calcular su variación. Esto es, para poder sabe si aumentaron -es decir, si hubo inflación- o si cayeron -lo cual indica deflación, una realidad que la Argentina vivió durante los años de la crisis-.
Cada producto relevado tiene una ponderación en cada rubro. A su vez, cada rubro tiene una ponderación sobre el Índice de Precios al Consumir, que no es otra cosa que el agregado de todos los rubros. Esa ponderación no es caprichosa: indica, según la encuesta de gasto de consumo de los hogares de 1995, cómo distrinuyen sus ingresos los argentinos a la hora de consumir.
Algunos productos, como la carne, tienen una ponderación mayor que otros. Esto explica en gran parte la preocupación oficial por controlar el precio de los cortes en las góndolas. Y esto explica también el porqué los consumidores tienen, muchas veces, una percepción diferente del nivel de inflación del que refleja el indice.
Popularmente, es lo que se conoce como la "sensación térmica". Por ejemplo, en mayo del año anterior la inflación fue del 1%, la carne subió un 3% y, dentro, de este rubro, el precio del cuadril subió un 6,2%. Estas diferencias se producen porque en ese 1% final, dato que se informe como la inflación del mes, también influyó, por ejemplo, la caída del 12,4% en el precio de la batata.
Pero el IPC no cumple sólo la finalidad de mostrar cómo evolucionan los precios. También se utiliza para el cálculo de otros indicadores que difunde el Indec, como el desempleo, el producto bruto interno a precios corrientes y el valor de la canasta básica alimentaria y total. Estas últimas, además, determinan la línea de la pobreza y la indigencia, que junto con el desempleo son los tres indicadores sociales más populares.
Pero ni siquiera allí terminan las aplicaciones del IPC. Otro índice, el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), se calcula sobre el IPC. Esto explica porqué las cotizaciones de los títulos públicos indexados cayó cuando se conocieron los cambios en el Indec: si un inversor cree que el IPC será falseado para que arroje una menor inflación, el bono ofrecerá una renta menor y será menos atractivo.
Muchos proyectos de inversión dependen del IPC, ya que la evaluación de estos proycetos se alimenta de estimaciones hechas sobre la serie histórica de este indicador. Los reclamos salariales se fundamentan, en gran parte, en cuál fue la inflación pasada y qué nivel alcanzará enel futuro. Ambos números surgen del IPC.





