Qué puede aprender el Gobierno de Europa, según especialistas internacionales
Expertos recuerdan el caso de Polonia, que fue exitoso, pero advierten sobre otros fracasos
5 minutos de lectura'

La desregulación y liberalización económica que se está produciendo actualmente en la Argentina, también conocida como liberalización de terapia de shock, es un fenómeno que estuvo especialmente presente en Europa a finales del siglo XX. En particular, en relación con los países del bloque del Este, tras la caída de la Unión Soviética. Es decir, a pesar de las diferencias estructurales entre los casos de estudio del reciente cambio de política argentina y el de la liberalización europea, algunos expertos sostienen que hay lecciones que aprender de los ejemplos positivos y negativos del Viejo Continente.
Un caso especialmente notable de liberalización durante dicho período fue el de Polonia, que antes de su actual condición de democracia liberal era un Estado comunista. Un país que, según la Fundación Friedrich Naumann para la Libertad (FNF, por sus siglas en inglés) “implementó un ambicioso programa de reformas con el fin de liberar al país del socialismo, estabilizar la economía y liberar las fuerzas del mercado con una rápida y completa terapia de choque”.
Según la FNF, esto hizo que Polonia se convirtiera en un ejemplo de éxito económico de este tipo de cambio rápido, “dejando atrás a muchos países de Europa del Este”. Cabe destacar que el éxito de Polonia en este sentido se puede subrayar con la idea de que su PIB per cápita ha aumentado más del 200% entre 1991 y 2023.

Al explicar las razones por las que Polonia tuvo un éxito especial en su liberalización en comparación con sus vecinos de Europa del Este, y subrayar las lecciones que la Argentina puede extraer de este fenómeno, Lee Peterson, un comentarista político estadounidense y doctor en relaciones internacionales, destacó la importancia del apoyo internacional.
Peterson señaló, en respuesta a la pregunta sobre las razones y las lecciones del éxito polaco, que uno de los factores importantes en el caso del éxito polaco fue la inversión del resto de Europa. Y destacó que “Varsovia seguía siendo una ciudad pequeña en los años 90 y no había recibido una gran influencia internacional, por lo que la apertura de hoteles internacionales en el país fue un acontecimiento histórico”.
Este compromiso, argumentó, con el cambio generó confianza entre los inversionistas, razón por la cual Polonia recibió inversión internacional, lo que le permitió implementar con éxito la terapia de shock. “En cuanto a las similitudes con la Argentina, el apoyo de Estados Unidos es un factor positivo en cuanto a las perspectivas de aplicación de un estilo similar de liberalización”, concluyó.
Sin embargo, a pesar del éxito de Polonia, no todos los ejemplos de terapia de shock económica han tenido el mismo éxito. No obstante, una historia con moraleja tiene tanto valor como una historia de éxito: la de Rusia. Peterson subrayó cómo el compromiso y la longevidad del cambio de gobierno son vitales para el éxito de la liberalización mediante este tipo de terapias económicas. Destacó que, tras la privatización rusa, la industria terminó bajo el control de los oligarcas debido a la naturaleza corrupta del proceso. Además, tras el intento de liberalización, Rusia volvió a caer en un sistema autoritario fuerte.

Por lo tanto, argumentó que un factor vital para el éxito de la terapia de shock económica es la sostenibilidad y el compromiso con el cambio. En el caso argentino, el analista pone el foco en que se mantenga el apoyo de la población hacia Milei, para poder ver los resultados positivos de la liberalización.
En general, Peterson destacó tres lecciones importantes para la Argentina a partir de estas historias, a fin de que el proceso de liberalización económica logre éxito a largo plazo. “Las tres cosas más importantes que deben suceder en Argentina son: que la población comprenda la necesidad del cambio y lo apoye, que el partido que implementa el cambio mantenga su longevidad (es decir, que la Argentina evite volver a una economía nacionalizada) y que se cree un entorno en el que el capital internacional fluya hacia el país", dijo.
Sin embargo, a pesar de que hay lecciones que aprender de estos casos, es importante señalar las limitaciones de la aplicación de estos ejemplos. Según Miguel León-Ledesma, profesor de Economía de la Universidad de Exeter, “los países de Europa del Este tuvieron que realizar una doble transición: económica y política”. “La Argentina se encuentra en una situación muy diferente, ya que está aplicando una terapia de shock macroeconómico con las instituciones existentes", agregó el académico, y concluyó que “probablemente las comparaciones no sean muy apropiadas”.
No obstante, según la FNF, a pesar de las limitaciones en cuanto a la comparabilidad de estos estudios de casos históricos, estos pueden “proporcionar a la Argentina material ilustrativo instructivo que demuestra que la estabilización y el crecimiento son posibles, pero que también requieren una política económica coherente, que no debe descuidar la cohesión social.”





