
Rappi promete inversiones, pero reclama que los funcionarios acepten la tecnología
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Pese al debate por el vínculo laboral y la seguridad vial de los trabajadores que se generó en el país por la expansión de las nuevas plataformas digitales, el colombiano Sebastián Mejía, cofundador de Rappi, no duda. La empresa cafetera, que ayer recibió la mayor financiación para tecnología en la historia para una compañía con sede en la región, dijo que habrá nuevas inversiones en la Argentina más allá de las dificultades económicas y aseguró que la firma está abierta al diálogo por nuevas normas para regular esta actividad. Sin embargo, pidió a las autoridades que comiencen a "abrazar los cambios tecnológicos" para crear más empleos.
La startup latinoamericana, una empresa de servicios multiuso, como el delivery y el comercio electrónico, informó ayer que SoftBank Group Corp y SoftBank Vision Fund invertirán hasta 1 billón de dólares para su expansión. "Vamos a acelerar las inversiones en el país. Para nosotros, la Argentina es fundamental y un mercado en el que queremos seguir invirtiendo a largo plazo independientemente de cómo está la situación económica", dijo a LA NACION.
Desde Ciudad de México y camino a San Pablo, el ejecutivo negó que haya precarización entre quienes utilizan la plataforma para trabajar, sino que –al contrario- destacó este empleo suele ser un trabajo flexible que sirve para complementar ingresos de manera independiente. Además, dijo que la sindicalización en este sector es una tendencia menor, sólo de la Argentina.
Pese a que se mostró respetuoso del fallo de la Justicia porteña que frenó la actividad de la aplicación en la Ciudad, pidió expandir estas plataformas para empujar la economía, un fenómeno que –señaló- ya ocurre en el mundo. "El diálogo está abierto, pero los reguladores deben abrazar estas tecnologías", reclamó Mejía, quien anticipó que las actividades de Rappi se expandirán en poco tiempo al norte del país y varias áreas del Gran Buenos Aires.
Tras esta nueva capitalización, ¿habrá nuevas inversiones en el país?
Cerramos la transacción más importante en la historia para una app, lo que confirma lo que estamos construyendo. Estamos usando la tecnología de innovación para generar progreso en nuestros países. Esto lleva a la economía hacia adelante. Vamos a acelerar las inversiones en el país. Para nosotros, la Argentina es fundamental y un mercado en el que queremos seguir invirtiendo a largo plazo independientemente de cómo está la situación económica. Esto mejora la vida de las personas; impacta en la de los repartidores, que suman ingresos flexibles. Tenemos una operación muy importante, de 230 personas, no sólo con el equipo que maneja la operación sino con un hub de desarrollo tecnológico. Vamos a seguir invirtiendo ahí.
¿De cuánto será la inversión?
El número no está definido. Estamos pensando la estrategia para los próximos meses. Puedo confirmar que va a ser una inversión más importante de lo que hemos venido haciendo [el último desembolso de la firma fue de US$7 millones] y en el corto plazo.
El fallo que frenó la actividad de la app en la Ciudad semanas atrás, ¿no impacta en esa decisión de inversión en el país?
No frena nuestra visión de lo que podemos hace en la Argentina. Después de ese fallo hubo un fuerte apoyo del gobierno de la Ciudad, de los repartidores, y de nuestros aliados. Entiendo el impacto que Rappi genera. La forma en que lo vemos es que estamos creando un mercado con alta innovación y tecnología, y que esto termina en dinámicas que jalan a la economía hacia adelante. Tenemos retailers que mejoran su negocio con Rappi y más de 10.000 repartidores. Todo lo que hacemos para los usuarios genera de empleos directos. Hay un cambio de cultura y hay que abrazar estos proyectos porque generan progresos de verdad. Esto es algo que ya pasó en China, el sudeste asiático y en otros mercados, donde generaron progreso.
Pero, ¿qué opinan del fallo?
Lo vemos con mucho respeto y con una mano extendida al diálogo. Es clave entender el impacto que generan estas tecnologías a nivel positivo en la sociedad. Son beneficiosas. Es importante que los reguladores entiendan que estas innovaciones hay que abrazarlas.
¿No hay precarización laboral a través de estas plataformas?
La amplia mayoría de quienes trabajan en Rappi de forma flexible para generan ingresos tienen otros trabajos de forma fija y usan la plataforma para tener adicionales. El 100% de lo que pagan los usuarios en propina va para ellos. Todo lo que hace a nivel tecnológico es para hacerlos más productivos. No estamos de acuerdo de que se hable de precarización. Es todo lo contrario y más aún en un contexto económico difícil en el que hay poco empleo y mucho subempleo. Gracias a Rappi logran ingresos para comprar una moto, un auto o pagarse la universidad.
¿Qué opina de la sindicalización de los trabajadores de las apps?
La sociedad tiene la libertad para sindicalizarse. Es un derecho. Lo vemos de esa perspectiva. Nuestros repartidores no están buscando ese tipo de asociación. Es algo que sólo está pasando en la Argentina. Y no está generando mucha tracción. La gente valora la forma de trabajar y generar ingresos en Rappi, y los beneficios que vienen con su compromiso y trabajo.
¿Cómo ve que muchos trabajadores de esta aplicación en la Argentina son venezolanos que debieron emigrar forzosamente de ese país?
Hay mucho interés en la posibilidad de ser parte de una solución. Lo que pasa en Venezuela es una catástrofe humanitaria. Que las personas que han tenido que emigrar del país puedan acceder a ingresos nos hace felices. Todos sabemos la situación tan difícil que viven. Con Rappi pueden tener ingresos de hasta tres veces el salario mínimo con un trabajo flexible.
Hace días, la AFIP dijo que los trabajadores de UBER son empleados en relación de dependencia y obligó a la empresa a pagar impuestos adeudados, ¿qué piensa de eso?
No puedo hablar de otras empresas. Nuestro compromiso en el país es en el largo plazo. Tenemos una operación importante en la Argentina, pagamos impuestos y damos empleo directo. Estamos abiertos a cualquier tipo de dialogo. Rappi crea un derrame fuerte, con inversión, tecnología, y empuja la actividad creando más volumen de negocios que reporta más ingresos al Estado. Dinamizamos la economía cuando le hacemos ganar más a un restaurant y eso es beneficioso también para el Estado, que recauda más impuestos.
¿Qué opina de cómo ciertos sectores sociales ven a la plataforma como una manera de precarizar a los trabajadores argentinos?
Es un reto muy apasionante. Detrás de esas percepciones hay una falta de entendimiento de cuán profundo es lo que está pasando. Somos creyentes. Vimos lo que pasa en otros lugares del mundo, qué hicieron allí a través de la innovación y la tecnología, y cómo crearon de nuevos mercados. En América latina está sucediendo exactamente lo mismo. Necesitamos más emprendimientos tecnológicos para que empujen para adelante a nuestros países. Hay que explicar que esto es lo contrario a la precarización laboral. La evolución en la cultura y la regulación suelen venir como consecuencia de los éxitos económicos. Esto es tan fuerte que el Gobierno y la población, todos, vamos a abrazar esta innovación.





