Reabrió ayer sus puertas en La Plata la papelera San Jorge
Una cooperativa de trabajadores se hizo cargo de la administración de la fábrica
1 minuto de lectura'
LA PLATA.- La papelera San Jorge reabrió ayer, tras cinco meses de inactividad. Una cooperativa de trabajadores se hizo cargo de la administración de la planta industrial que había sido declarada en quiebra por sus antiguos dueños, en abril último.
Al celebrarse el Día de la Industria, el vapor de una máquina prensadora volvió a silbar dentro de la fábrica, ubicada en Camino Centenario y 514, de esta capital. Treinta y ocho operarios que se hicieron cargo de la planta desde la Cooperativa de Trabajo Unión Papelera Platense respiraron aliviados. Habían resistido durante 5 meses el cierre y escapado al destino "piquetero", según definió Pedro Montes, un electricista que trabaja en la industria hace más de veinte años.
La tradicional papelera, que se había instalado medio siglo atrás en esta capital y que llegó a ocupar un centenar de obreros con una producción de 1700 toneladas de papel al mes, dejó en la calle a 60 trabajadores cuando cerró. Ayer reabrió con un plan de producción de 200 toneladas de papel por mes. El presidente de la cooperativa, Jovito Villalba, se sintió optimista y consideró que pronto se podrían producir 1000 toneladas. Para alcanzar esta meta es necesario reparar una máquina industrial que sirve para realizar papel grueso. El arreglo del equipo tiene un costo de 80.000 pesos. El proceso de reconversión comenzó en abril, luego del cierre de la papelera San Jorge. La Justicia había dictado la quiebra debido a la falta de pago de numerosas deudas. La planta tenía su equipamiento en mal estado, con varias máquinas averiadas por falta de presupuesto para su mantenimiento y reparación.
Además, las prestatarias de servicios habían cortado la energía eléctrica y el gas por el incumplimiento en el pago de los distintos vencimientos. Cuando la planta industrial cerró, el gobierno bonaerense y la municipalidad local realizaron gestiones para que los cooperativistas pudieran llevar adelante su proyecto de reactivación. La Legislatura local aprobó una ley que permitió al Estado provincial expropiar las instalaciones y donarlas, junto al equipamiento, a los miembros de la cooperativa. Este proceso aún no fue completado. Todavía falta que el gobierno provincial designe un ministerio que se haga cargo de la expropiación. El conflicto legal sigue abierto.
Pero los trabajadores, alentados por las autoridades locales que ayer asistieron a la apertura de la fábrica, tomaron posesión del inmueble y comenzaron a producir denuevo. Una comisión multisectorial integrada por el municipio, el Concejo Deliberante y la Federación de Cooperativas de Trabajo de la Provincia brindó asistencia técnica a los operarios para el reacondicionamiento de la fábrica, por medio de convenios con la Universidad Tecnológica Nacional y la Unión Industrial del Gran La Plata.
"Algo murió aquí. Y algo nuevo va a nacer", dijo Héctor Gary, representante de la Federación de Cooperativas de la Provincia. Los operarios asintieron, esperanzados.





