
Réquiem a los clásicos cadetes
Hubo un tiempo en el que una de las puertas de ingreso al mundo laboral de las grandes empresas era por el puesto de cadete. En aquella época se forjaban historias de personajes que empezaron de cadete y terminaron como número uno de la organización. "No sea nostálgico –se enoja el Gurú de la cortada de la calle Estomba–. Eso ya no existe más. Esos serán casos de estudio para observadores de la conducta humana. Es una excepción."
Luego del reto viene la explicación. Cuenta que son dos los motivos que hacen que esta situación sea histórica. El primero es que pocos se mantienen toda su vida laboral en la misma empresa. Pero la segunda es la más importante: el puesto de cadete se usa cada vez menos en muchas estructuras.
Las razones por las cuales aquellos personajes un poco desvencijados, especialmente en verano, están en extinción tienen que ver con la tecnología y con las motos. Los avances tecnológicos les pegó bajo la línea de flotación a los dueños de las calles, ya que otrora eran encargados de cuanto trámite administrativo hubiera. Ahora, computadora, tablets o smartphone de por medio, muchos de ellos se hacen online.
La otra razón es la proliferación de cadetes en motos que se contratan por viajes. "La verdad es que bajó mucho la demanda del puesto de cadete. Hoy por hoy es más fácil tener un cadete en moto externo y pagarle por envío que tener un empleado en relación de dependencia. Se contratan para un determinado trámite y no mucho más", dice un analista de Recursos Humanos de una empresa de consumo masivo.
El jueves, por ejemplo, Bumeran.com ofrecía 17 puestos de trabajo para cadete. Ese mismo día en ZonaJobs.com la oferta era de 14, en ambos casos, sin aplicar ningún filtro por zona. Ese mismo día en esos mismos sitios de búsqueda de empleo, por caso, los cargos a llenar como repositores triplicaban a los cadetes.
La caída en desgracia de estos sufridos trabajadores le ha quitado a las grandes empresas un personaje colorido en los pasillos. Amigo entrañable de las secretarias; en general, aceptable jugador de fútbol 5, y conocedor como pocos de los ramales más inéditos de los colectivos urbanos, el cadete fue parte del inventario corporativo de las empresas grandes y pequeñas. Hoy son muchas las compañías que ya eliminaron el puesto. Las pymes, los comercios y muchos profesionales que tienen su negocio anclado en trámites –contadores en la AFIP o despachantes con la Aduana– aún mantienen la vacante en la estructura.
Los estudios de abogados, por ejemplo, utilizan como cadetes a estudiantes recién iniciados ávidos por recorrer Tribunales que peregrinan por mesa de entrada tras los pasos de los expedientes. "Son los llamados ‘pinches de boga’. Pululan por los juzgados’", dice el Gurú con inconfundible tonada porteña.
Pero a no desesperar, siempre hay algún trabajo inicial para contar la historia de éxito. Como Michael Dell, creador y CEO de la empresa de computadoras Dell, que cada vez que puede recuerda que fue lavacopas.







