
Rompecabezas para los chicos
Juegos del Caracol factura más de $ 15.000 mensuales; exporta a EE.UU. y a Perú
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Paula Spritz consiguió trasladar sus dibujos de las páginas de libros infantiles a juegos didácticos, y junto con su esposo, Javier Benersky, armó hace dos años Juegos del Caracol, una empresa que vende por mes 800 juegos en lata, o como prefieren llamarlos sus creadores, "juegos con casa".
Hace tres años, Spritz dedicaba todo su tiempo a la ilustración de libros infantiles. Pero la recesión frenó el negocio editorial y la dibujante, que estudió bellas artes y escenografía, empezó a buscar la forma de "generar algo con los dibujos". Ese no fue el único motivo que empujó al matrimonio al negocio: también querían para su primogénita juegos que salieran de los modelos tradicionales y que contribuyeran al desarrollo infantil.
"La idea final fue convertir los dibujos en algo lúdico con un sistema de producción en serie, que nos diera ganancias. Ya había probado hacer unos juegos en madera pintados en forma artesanal, y no había conseguido buenos resultados. Entonces vimos la posibilidad de armar rompecabezas y enlatarlos", contó Spritz, de 33 años.
"Quisimos que el paquete formara parte del juego y que se identificara con el nombre de la empresa. Pensamos: los caracoles tienen su casa, entonces nuestros juegos también tienen que tenerla." Con esa idea, el matrimonio fue a una imprenta para armar el troquel y las matrices, y pidió ayuda a docentes y profesionales para adaptar los productos a cada edad.
Los primeros rompecabezas, para chicos mayores de 3 años, estuvieron listos en abril de 2003. Para esa primera producción, el matrimonio invirtió US$ 3000, de los padres de Spritz. Según Benersky, los juegos fueron aceptados en todos los comercios en donde los ofrecieron. "La clave estuvo en proponer imágenes no estereotipadas, y nadie nos va a poder copiar porque los dibujos son de Paula. Después fuimos armando juegos más complejos como el de la oca o el de memoria", dijo el emprendedor, de 40 años.
En la heladera
Las ventas de Juegos del Caracol fueron en ascenso. Muchos clientes les comentaron que hacían cuadros con los rompecabezas, y al matrimonio se le ocurrió ofrecer estos juegos pero con piezas imantadas.
"Fue éxito total, porque no había juegos lindos de este tipo. A partir de ahí, todos los juegos que hacemos tienen una línea imantada. El próximo paso para desarrollar más el negocio lo vamos a dar en un tiempo con pizarras para imanes. Los puzzles van a poder ser enmarcados y no van a ocupar toda la heladera", comentó Benersky.
En dos años, las empresa desarrolló 33 modelos de juegos y sigue editando sus primeras creaciones. En el mismo período construyó una red de comercialización que incluye más de 60 puntos de venta en todo el país.
Así logró una facturación mensual superior a los 15.000 pesos por la venta de más de 800 latas, que llegan al consumidor final a un precio mínimo de $ 13. La firma también traspasó las fronteras: exportó a EE.UU. y a Perú, y está negociando ventas a Chile y la posibilidad de producir los juegos en Brasil.
De acuerdo con el matrimonio, la idea es finalizar 2006 con ventas en Brasil y Uruguay, y una cartera de 50 productos (en el catálogo actual figuran, entre otros, Juego de la Memoria, Puzzle, MemoZoo, Juegos con Números y Dominó).
Spritz ya tiene varios juegos nuevos en mente. "Estoy creando un puzzle tamaño real, pero va a ser costoso de producir y la idea es aumentar las ventas para poder hacerlo. También vamos a lanzar formas encastradas y una lotería en la que los chicos, en vez de llenar un cartón, van a tener que armar animales", detalló la artista.
Juegos del Caracol ampliará su oferta con remeras que llevarán los diseños de Spritz. Para este emprendimiento, la firma se asoció con A Jugar, empresa a la que conoció en la Red Exportar.
"Vamos a vender las remeras en lata, el concepto sigue siendo el mismo. Y las vamos a ofrecer en nuestra red de ventas y en los locales de A Jugar. Llevarán las dos marcas", explicó Spritz, que para que lo chicos liberen su espíritu artístico ideó un rompecabezas blanco, que viene en la lata con témperas y pinceles.
Los elegidos de Endeavor
- La Fundación Endeavor seleccionó los casos empresariales que se sumarán a su red de apoyo, en el 15º Panel de Selección Internacional de Emprendedores, que reunió la semana pasada a entrepreneurs de la Argentina, Brasil, México Chile y Uruguay. El jurado analizó más de 900 compañías que se presentaron al panel y seleccionó a 18. De las finalmente elegidas, cuatro son argentinas. Entre estas últimas, figuran Globant, empresa proveedora de servicios de tecnología off shore; Patagonia Natural Products, productora de rosa mosqueta y distintos derivados; Congelarg, una firma de logística, y Bioscience, que comercializa equipos de diagnóstico médico.





