
Se amplía La Cantábrica
Con otras 20 ha se convierte en el segundo parque industrial de la provincia de Buenos Aires
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La historia de La Cantábrica se sigue escribiendo, y ya lleva 100 años. En 1902 nació una industria metalúrgica, que cincuenta años más tarde fue un fiel reflejo del modelo agroindustrial de la Argentina de mediados del siglo pasado.
Hacia 1950, La Cantábrica empleaba 5000 empleados y producía implementos agrícolas, vías de tren, ejes de vagones y torres de transmisión eléctrica, entre otros. Pero ese modelo se terminó en los años noventa, la fábrica quebró y cerró sus puertas. Poco menos de una década fue necesario para que La Cantábrica tomara vida nuevamente, pero como parque industrial.
Fue un grupo de empresarios reunidos en la Unión Industrial del Oeste (UIO), junto con el Estado municipal y provincial, el que impulsó la idea, para agrupar a las Pyme de la zona.
"Este proyecto se generó dentro del nuevo paradigma industrial: la complementación horizontal, comercialización en conjunto, agrupación para exportar y aumento de la competitividad, todos atributos que forman parte de la filosofía de La Cantábrica", explica el ingeniero Edgardo Gámbaro, presidente de la UIO.
El Centro de Estudios Bonaerenses estableció el Parque industrial La Cantábrica como el segundo en importancia, después del de Pilar. "Los factores que juegan a favor de este posicionamiento son la localización, el nivel de servicios y la superficie total", explica Alejandro Zamalloa, gerente de la UIO. Actualmente el Parque Industrial La Cantábrica ocupa 19 ha en la localidad de Haedo, partido de Morón. Todas las plantas industriales están ocupadas y hay funcionando 31 empresas, mientras que otras seis todavía trabajan en la reestructuración de sus plantas.
"La oferta de espacio para producir ha quedado totalmente desproporcionada con la demanda: tenemos pedidos por 200.000 metros cuadrados, cuando la ampliación contempla una capacidad máxima de 100.000 m2", aclara Zamalloa. Y luego agregó: "Hasta hemos tenido que reconvertir algunos espacios comunes en plantas industriales, para satisfacer la demanda de nuestros asociados".
La próxima semana, en el acto inaugural de la Feria Industrial de la provincia, se espera la presencia del presidente Duhalde y del gobernador Solá. Allí se anunciará el convenio mediante el cual el Estado nacional desafectará las tierras (es la vieja playa de cargas) que hoy están a dos empresas ferroviarias y se las adjudicará a un ente tripartito para la construcción de nuevas naves industriales. La operación no generará costos al Estado, que recibirá el pago de esas tierras a medida que se instalen las nuevas Pyme, unas cincuenta, según lo estimado.
"La Cantábrica no es un parque industrial tradicional, donde uno viene, compra tierra y construye la planta, sino que es un proyecto de cooperativismo -aclara Gámbaro-. Hay factores que pesaron para esta expansión: la consolidación del parque -31 empresas funcionando y todos los servicios-, el impulso del mercado industrial por la necesidad de sustituir importaciones, una mejora en la competitividad para exportar, y la aptitud del lugar, puesto que combina seguridad, ubicación y sinergia industrial", concluye Zamalloa.




