
Se extiende la disputa entre Carrefour y los proveedores
La cadena de hipermercados pidió a firmas como Coca-Cola y Molinos una nota de débito para no retirarlas de góndola. El Gobierno le reclama que firme el código de buenas prácticas.
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El código de buenas prácticas promovido por el Gobierno para el sector de los supermercados se convirtió en un boomerang por la agudización del enfrentamiento entre la cadena francesa Carrefour y el resto del mercado. Según fuentes del Ministerio de Economía y la Presidencia consultadas por La Nación , es "urgente que el código empiece a regir para que se revean prácticas como la que desarrolló Carrefour con su oferta del precio más bajo (caída del 10% en el valor de 100 productos), ya que quieren socializar las pérdidas porque el plan no les trajo muy buenos resultados".
Carrefour envió a los proveedores, cuatro días antes de la firma del código, notas de débito del orden del 3 al 5% del precio de la factura. Las empresas afectadas, entre ellas Molinos, Coca-Cola y otras líderes, se negaron a pagarlos. Fuentes de las firmas proveedoras aseguraron que Carrefour "respondió con el retiro de las góndolas de artículos de esas compañías. Por ejemplo, "sacaron las marcas no líderes de Molinos". Fuentes de la embotelladora Coca-Cola confirmaron que la empresa se negó a pagar el aporte extraordinario, aunque desmintieron supuestas represalias. "No aceptamos pagarlo porque estaba fuera del convenio que la embotelladora tiene con Carrefour. Pero la relación con ellos es normal, no estamos peleados", aclararon en Coca-Cola.
Osvaldo Domínguez, director de mercaderías de Carrefour, aclaró que "no se hacen notas de débito si no se pactan con los proveedores. "Lo desmiento", sentenció. Además, negó que los productores se hayan negado a pagar las notas de débito. "Si se niegan a darme lo que pido, yo puedo negarme a comprarle", explicó.
Amenaza de un decreto
Para evitar un fracaso de su estrategia, el Gobierno amenazó con apelar a un decreto en los próximos 30 días si la cadena francesa y su par Wal-Mart, de EE.UU., se niegan a firmar el convenio que promueve la paz entre los supermercados y sus proveedores. "Al no firmar, creen que quedan afuera, pero cuando se firme el decreto nadie quedará exento del acuerdo", advirtió una fuente oficial. Una fuente de Wal-Mart aclaró que "el diálogo con el Gobierno no se cortó".
El presidente de la Cámara Argentina de Proveedores de Supermercados (Capsu) _que reúne a 500 Pyme_, José Luis Devoto, rechazó la posibilidad de que el Gobierno imponga el código de buenas prácticas por decreto. "Estoy de acuerdo con el contenido del código, pero nos oponemos a una autorregulación entre empresas grandes, y a un decreto", aseguró. Más allá del instrumento legal que se elija, el secretario de Defensa de la Competencia y el Consumidor, Carlos Winograd, dijo que si el código no entra en vigor, los proveedores "pueden reventar" por los costos con los que cargan. En diálogo con La Nación , el funcionario descartó que los precios aumenten a partir del acuerdo. En Casa de Gobierno subieron la apuesta y afirmaron que "la postura de Carrefour no ofendió a un ministro, sino al propio Presidente".
Las molestias con Carrefour van más allá del gobierno argentino. Fuentes de Economía aseguraron que "la embajada de Francia consideró que el código era una idea brillante y criticó la postura de Carrefour", detallaron cerca de José Luis Machinea. La respuesta oficial incluyó una advertencia:"Si la estrategia del gobierno francés es reunirse con el Presidente para alentar inversiones como en el caso de Peugeot o para apoyar reclamos como el de Renault, sería lógico que también traten de convencer a Carrefour para que se sume al resto del mercado. Si hace lobby, que lo haga por todos", sentenció una fuente de la cartera económica.





