
Se simplificó la compra de autos con Boden 2012
El Gobierno rescatará los bonos de los compradores directamente, sin licitación de por medio
1 minuto de lectura'
Los tenedores de Boden 2012 que quieran comprar un vehículo o maquinaria agrícola, industrial o vial ya no tendrán que licitar para que les rescaten sus bonos. Un día después de que el Ministerio de Economía ratificó ese mecanismo, su titular, Roberto Lavagna, admitió ayer que implicaba "algunas complejidades".
El subsecretario de Financiamiento, Leonardo Madcur, había sostenido anteayer que el sistema "no era engorroso". Pero el director ejecutivo de la Asociación de Concesionarias de Automotores (Acara), Horacio Delorenzi, elevó la queja contra el régimen al jefe de Gabinete, Alfredo Atanasof, y Lavagna terminó cambiando de plan. El propio presidente Eduardo Duhalde tomó la decisión.
La nueva reglamentación establece que el ahorrista que desea adquirir automotores y maquinarias con Boden 2012 (el bono en dólares con el que se canjeó plazos fijos reprogramados) venderá directamente sus títulos al Gobierno. El Ministerio de Economía comprará los papeles a su valor técnico, que surge de la multiplicación del valor nominal por $ 1,40 más el coeficiente de estabilización de referencia (CER), sumado a los intereses devengados (ya vencidos).
En la actualidad, el Estado estaría pagando $ 1,81 por cada dólar en bonos, lo que supone una depreciación del 50% del Boden 2012. Los analistas calculan que este título cotizará en el mercado a un 60% menos que su valor nominal, pero desde hace tres semanas que se viene retrasando su debut bursátil.
El Gobierno sólo rescatará bonos por $ 300 millones, lo que supone un monto de US$ 165,74 millones en Boden 2012. En el reciente canje de depósitos por bonos, el Estado emitió US$ 8000 millones en Boden, de los cuales el 90% corresponde a la serie con vencimiento en diez años.
Las operaciones de recompra de los Boden 2012 se irán concretando según el orden de inscripción hasta que se alcance el límite de $ 300 millones. Este tope fue fijado por el Ministerio de Economía porque son los recursos que el Banco Central le adelantó al Tesoro. Lavagna sabe que debe cuidar los fondos si pretende mantener la disciplina fiscal y monetaria, necesaria para controlar la inflación y pactar con el Fondo Monetario Internacional.
Después de que el ahorrista le vende el título al Gobierno, éste deposita el dinero en una cuenta bancaria de la concesionaria en la que se producirá la compra del vehículo. Acto seguido, el comerciante registra el automotor, se lo entrega al comprador y retira el efectivo del banco, según explicó Lavagna. "Más simple, es imposible", opinó el ministro.
El nuevo mecanismo fue bien recibido por las firmas concesionarias y las empresas automotrices. "Ahora es mucho más sencillo", opinó Delorenzi.
Fuentes de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa) mostraron su apoyo al cambio, pero advirtieron que esperan ver la letra chica. El vocero de Volkswagen, Ronnie Frost, insistió con la postura del sector de que se permita la compra de automotores con certificados de depósitos reprogramados (Cedro): "Si uno optó por un bono a diez años es porque no necesita deshacerse de él en lo inmediato. El nuevo sistema no es lo ideal, pero mejora lo anterior".
El vocero de Fiat, Javier Vernengo, también opinó que el trámite se agilizará. De todos modos, expresó dudas por el tope de $ 300 millones que deberán repartirse entre compradores de rodados y maquinarias, y porque el Gobierno establecerá una lista de los modelos que se podrán adquirir.
Lavagna afirmó que, al eliminarse la licitación por el rescate de bonos, el sistema ganó practicidad, pero resignó transparencia. Consideró que la simplificación de las compras con Boden "puede dar pie a avivadas". Ejemplificó dos: "Primero, que los precios (de los autos) sean mayores que con el sistema anterior, al no existir el acuerdo de precios (entre compradores y concesionarias) por 15 días (que regía durante la licitación). Segundo, el orden en que se registren las compras y las ventas".
El ministro advirtió que "si hubiera un número importante de quejas, inmediatamente se interrumpirá" la operatoria de bonos para la compra de vehículos y maquinarias. Delorenzi, en declaraciones a LA NACION, le respondió: "Cuanto más fácil, más transparente".




