
Se van técnicos del Indec entre denuncias de manipulación
Uno renunció por retoques del PBI, a otro lo echaron; Paglieri sigue en el instituto
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El conflicto entre el Gobierno y el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) recrudeció en los últimos días. El director de Cuentas de la Producción, Ocupación e Ingresos del Indec, Federico Dorín, renunció la semana pasada a su cargo en medio de denuncias de empleados del área de que las autoridades del instituto los presionan para que sobreestimen el crecimiento de la economía.
La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) en el Indec protestó ayer frente al edificio del organismo por el despido del ex coordinador informático del índice de inflación Emilio Platzer. "Esto fue una represalia por denunciar en enero del año pasado la manipulación del índice y porque fui testigo ante los fiscales [Manuel] Garrido y [Carlos] Stornelli [actual ministro de Seguridad bonaerense]", explicó Platzer a la prensa, en alusión a la causa estancada en el juzgado federal de Rodolfo Canicoba Corral sobre la presunta adulteración de documentos públicos y la supuesta violación del secreto estadístico (que protege la identificación de los productos y los comercios relevados).
"El Estado me obligó a declarar la verdad en la causa, pero no me protege de las represalias por decir la verdad", dijo Platzer, que había trabajado 13 años en el Indec como contratado hasta que el lunes pasado no le renovaron el convenio.
El director de Administración de Recursos Humanos del instituto, Roberto Martínez, le dijo a Platzer que dejaría de trabajar allí y se sumaría a los otros 13 ex contratados del organismo que debieron marcharse en noviembre al Ministerio de Economía. Pero hasta ahora nadie se comunicó con él ni con ATE desde la cartera que encabeza Martín Lousteau. "Los 13 no tienen jefe, ni silla, ni tareas en Economía", advirtió además Platzer.
El líder de ATE-Indec, Daniel Fazio, teme más desvinculaciones. "Martínez le dijo a Platzer que tenía suerte porque la idea es sacar más gente", declaró Fazio, que reclamó al jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y al subsecretario de Gestión Pública, Juan Manuel Abal Medina, que cumplan con su compromiso escrito de evitar despidos.
La inflación, en tanto, sigue siendo medida, como desde hace casi un año, por Beatriz Paglieri, que aún no dejó la Dirección de Indices de Precios de Consumo, pese a haber sido nombrada vocal de la Comisión Nacional de Comercio Exterior el 10 del mes pasado, el día en que Cristina Fernández de Kirchner asumió la Presidencia. La presunta manipulación del índice comenzó justamente con la designación de ella.
Fuentes del Indec dijeron que Lousteau pidió informes sobre la metodología de medición a la directora del organismo, Ana María Edwin, que responde de facto al secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.
Ahora el dato del PBI también es cuestionado por técnicos del Indec que prefieren resguardar el anonimato por temor a represalias. "Quieren que el crecimiento se acerque al 9 por ciento", dicen. Y explican que Dorín renunció porque se cansó de obedecer las instrucciones de Hernán Brahim, hombre de Moreno en el Indec.
Crítica de Bonafini
Los trabajadores rebeldes del Indec recibieron el jueves pasado un nuevo respaldo de una aliada del Gobierno, Hebe de Bonafini, presidenta de Madres de Plaza de Mayo. En un racconto de sus tareas en el año, Bonafini dijo: "Hablamos del Indec, [lo] que le causó un escozor a un montón".
El comunicado de las Madres sobre el Indec causó un revuelo terrible en el Gobierno. "Preguntamos por qué los cambios de metodologías no son públicos, por qué no se respeta la mesa de negociación. No sabemos qué hace Moreno [en el Indec]. Y otro día un señor me vino a saludar y me dijo: ´Usted no me conoce, pero usted habló mal de mí . Y bueno, si hablé mal de usted, por algo será, en algo andaba."





