Sí, fue magia: el caso de los dos argentinos que hechizaron a Coca-Cola

Expansión - Mirando al Norte: Con su agencia Asombro Extremo fueron los creadores de la acción digital más exitosa de la historia de la gaseosa; sus planes para EE.UU.
Lucila Marti Garro
(0)
28 de diciembre de 2016  

Juliano y Amador apuestan a la Navidad
Juliano y Amador apuestan a la Navidad

Amador hacía magia en la plaza Serrano por propinas. Cuando llegaba a su casa lavaba las cartas con un trapito con detergente. No tenía dinero para comprarse unas nuevas. Juliano soñaba con ver un mago, pero ni en los cumpleaños, ni en la tele, ni en la calle encontraba alguno. Hasta que un verano, a los 12 años, con enormes manchas en la piel que ningún médico podía diagnosticar, visitó a un pediatra que le hizo un truco de magia para sacarle el miedo. Al día siguiente las manchas desaparecieron y quedó fascinado. Un año después hacía shows entre conocidos.

Hoy, Marcos Amadeo -alias Amador- y Julián Ávila -alias Juliano- están entre los mejores magos del mundo. No es una exageración: ganaron el Merlín Magic Award en 2013, el galardón que otorga la Sociedad Internacional de Magos, que agrupa 42.000 ilusionistas del mundo. Es el mismo premio que obtuvieron David Copperfield y Criss Angel.

No se visten con galera ni camisa blanca con faja. Se asociaron, aun cuando se trata de una actividad individualista (salvo grandes shows, los magos suelen trabajar solos), y supieron hacer del ilusionismo una forma de vida. Así nació Asombro Extremo, su empresa que busca mediante la tecnología y la magia, generar en el otro lo que más les apasiona: el asombro. "Descubrimos que era positivo juntarnos con gente idónea en cada especialidad. Nuestro rubro es muy autosuficiente y es difícil crecer así. No podés ser iluminador, vestuarista, fotógrafo. No podes saber de todo", relata Amador. Después de colmar el Luna Park y el Ópera, su vida tuvo un antes y un después cuando, siempre en busca del asombro, se les ocurrió una campaña publicitaria sobre Papá Noel, que fueron a presentarle a Coca-Cola. Buscaron el contacto del encargado de marketing por LinkedIn, consiguieron su correo con una excusa inventada, y una vez que lo tuvieron en la línea insistieron en que querían juntarse para acercarle una propuesta. "El llamado de Papá Noel", como se nombró la campaña, consistió en un video personalizado donde éste se comunica con cada niño por teleconferencia. Pero tras una supuesta baja señal en la transmisión, se lo ve al anciano tomar su teléfono antiguo, discar y llamar al chico, a quien automáticamente le suena la línea. Al atender, Papá Noel del otro lo saluda por su nombre. "Si lo ven diez mil personas en diez días, la campaña será un éxito", les dijeron en la multinacional. Ese cupo se completó en apenas una hora. La acción se viralizó y llegó a 4 millones de personas.

Ahora, los David Copperfield argentinos están desembarcando en 2017 en Estados Unidos. Tendrán oficina en Miami, lo cual se reflejará en un crecimiento de su personal en la Argentina, para lo cual están mudando su oficina local. "Llegar a Estados Unidos no es duplicar el trabajo, sino quintuplicarlo, vamos a necesitar un soporte acá para producir para allá. Va a ser una aventura", sintetizan.

Este año quedaron elegidas entre las diez startups de la incubadora Venture Hive, en Miami, como ganadoras de un programa de aceleración de tres meses, y un cheque de US$ 25.000.

El uso de la tecnología y las bases de datos, la localización del receptor, la personalización en campañas digitales y el asombro son para ellos algunos de los pilares de su estrategia. Hoy están teniendo reuniones con Paramount Pictures y Disney. Han hecho trabajos para Santander, Hoyts, Dell, Amex, Unilever y DirecTV. También fueron los creativos de la campaña de Coca-Cola Zero, donde magos en la calle cambiaban la etiqueta de la gaseosa en un parpadeo. "En los últimos años cambió el foco del negocio. Crecimos muchísimo. Hoy casi no estamos haciendo shows. Antes teníamos un promedio de 150 shows por año, en 2016 realizamos apenas diez", relata Juliano.

MÁS LEÍDAS DE Comunidad de negocios

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.