
Soros: "El mercado no es un monstruo"
Cruce entre Davos y su antítesis en Brasil.
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PORTO ALEGRE (Corriere della Sera). "Señor Soros, ¿sabe decirme cuántos niños murieron de hambre hoy? ¿Y cuánto dinero especulativo circula hoy por el mercado? Señor Soros, ¿cómo hace para tener siempre ese rostro sonriente?"
Es el día del gran debate tras Porto Alegre y Davos, el foro de las necesidades contra el del dinero.
Es George Soros, símbolo viviente de la especulación, el objetivo numero uno de las demandas (y los ataques) de una decena de líderes de las organizaciones no gubernamentales, reunidos en videoconferencia al otro lado del mundo.
"No es justo que yo sea su blanco -dice el financista-, no soy de aquellos que no se ocupan de los pobres y los desfavorecidos. Es cierto que la globalización ha aumentado la brecha entre los ricos y los pobres y que no se ha hecho lo suficiente."
Toma la palabra un economista filipino: "Me avergüenzo de haber participado en Davos el año pasado. Ustedes son el pasado, Porto Alegre es el futuro. Hay que meterlos a todos ustedes en una nave espacial, sin retorno".
Habla un líder de los campesinos centroamericanos: "Sus privatizaciones han llevado al hambre. ¿La rabia que perciben, la rabia de Seattle, no les dice nada?".
Críticas y defensa
Más dura aún, Hebe de Bonafini, líder de las Madres de Plaza de Mayo de la Argentina: "Usted es un hipócrita, un mentiroso. ¡Y deje de hacer muecas!".
Soros está tranquilo: "Quiero discutir, estoy aquí para esto, ¿tienen propuestas concretas por favor?".
"Sí, señor Soros. Díganos cuántos dólares circulan cada día en los mercados financieros y cuantos niños mueren de hambreÉ", interviene otro.
"Puedo estar de acuerdo en que se cobre una tasa sobre las transacciones financieras -responde el financista-. Existe la propuesta Tobin. Hay muchos obstáculos prácticos que resolver, pero creo que se puede transferir este dinero a las instituciones de beneficencia para la salud y la educación. Como decirlo: el mercado no es un monstruo."
La idea de la teleconferencia con Davos nació de Porto Alegre, durante los trabajos preparatorios de la reunión, al punto que el programa oficial la preveía desde el comienzo y los organizadores habían presentado la conferencia directa como el plato fuerte del debate.
Ante el rechazo oficial por la otra parte, una casa de producciones francesa decidió moverse autónomamente y sondeando a algunos personajes presentes en Davos, obtuvo su adhesión.
Sin embargo, el World Economic Forum no le concedió un espacio oficial y negó la inscripción del periodista del programa.
Por tanto el debate se realizó en otra sala de grabación.
En Porto Alegre, por tacto diplomático, apareció un cartel, en el que advertía que la teleconferencia no era organizada "oficialmente" por el Forum mundial social.
Por el otro lado, en Davos, el "contra" forum de Porto Alegre se constituyo en una molestia.
Oded Grajew, el industrial ético brasileño que ideó el encuentro, reveló que fue contactado en las semanas previas por Davos, para evitar una caracterización excesivamente "opositora".
"Al fin de cuentas estamos todos en el mismo barco, me dijo un alto funcionario -narra Grajew- y yo contesté invitando a la delegación brasileña a Davos a un encuentro previo, para discutir estos temas, en un barrio miserable de la periferia de San Pablo. No me contestaron..."
En todo caso, Davos deberá habituarse a convivir, de ahora en más, con una versión tercermundista.
Futuras reuniones
Porto Alegre está dispuesto a continuar siendo el Davos del Sur, pero las autoridades de la ciudad brasileña dijeron que no tienen nada en contra de otra sede "para internacionalizar aún más la lucha contra el neoliberalismo".
Kofi Annan, secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, lanzó un llamado a no acentuar las diferencias. "La globalización será para todos o no será para nadie. El problema es que si las grandes empresas no se vuelven más humanas, si no comienzan a comportarse como buenos ciudadanos, se corre el riesgo de que haya revueltas destructivas", sostuvo Annan.





