
Soros se desprende de activos en el país
Vendió casi el 5 por ciento de IRSA, firma con la que maneja shoppings y propiedades.
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George Soros sigue reorganizando sus inversiones en la Argentina.
A cambio de 28 millones de dólares cedió el 4,9 por ciento de su porción accionaria en IRSA -orientada a negocios inmobiliarios, centros comerciales, shoppings, edificios de oficinas, viviendas, campos y hoteles- al fondo de inversión norteamericano Peabody Real Estate, administrado por el banco JP Morgan y por el grupo O´Connor.
"Creemos que estamos comprando activos de gran valor", dijo Jeremiah O´Connor, presidente del directorio de The O´Connor Group.
En 30 días el mismo comprador se comprometió a tomar otro 5 por ciento más en IRSA. Hace tan sólo dos semanas, Soros había vendido un 2,5 por ciento de la mencionada compañía a sus socios en la Argentina, por lo que ahora quedará con un 7 por ciento de la firma.
De esta manera, el multimillonario húngaro dejó de tener el control y la mayoría accionaria de la empresa con la que comenzó a hacer negocios en la Argentina.
Las ventas buscan aportar plata fresca para compensar las pérdidas que sufrió el fondo de inversión de Soros, Quantum Fund Ltd, que es accionario de IRSA.
En la Argentina, IRSA es dueña, a través de firmas controladas, de 468.833 hectáreas de campos y de tres hoteles (Llao-Llao, Intercontinental y Sheraton Libertador).
Nuevo socio
Por otra parte, la firma Alto Palermo, dedicada a administrar sus diez shoppings en la Argentina, en la que IRSA tiene un porcentaje accionario, está cerca de sumar un socio inversor a través de un aumento de capital de 100 millones de dólares.
Lend Lease, fondo de inversión de origen australiano, es el candidato más firme para esta operación.
Soros reorganiza sus inversiones en la Argentina
El multimillonario húngaro vendió el 4,9 por ciento de la compañía inmobiliaria IRSA al fondo Peabody Real Estate, del banco JP Morgan.
Para un inversor multinacional como George Soros, las distintas crisis internacionales -algunas supuestamente provocadas por él mismo con movidas especulatorias o declaraciones altisonantes- le dejaron distintas experiencias.
Durante el último año, por primera vez perdió un 15 por ciento en sus inversiones y en todo el mundo está liquidando su fondo de Quantum. Además, dicen que la edad transforma a la gente en más conservadora, y Soros ya llegó a sus 70 años. En la Argentina desparramó sus millones por medio de la compañía Irsa en el desarrollo de shoppings, compra de campos, edificios de oficinas y hoteles, cuando la dupla Menem-Cavallo funcionaba en todo su esplendor.
Luego de venderle al management de Irsa el 2,5% de sus acciones hace dos semanas, el viernes último cedió otro 4,9% de su tenencia al fondo de inversión norteamericano Peabody Real Estate Partners, brazo destinado a inversiones inmobiliarias del banco JP Morgan y Jeremiah O´Connor, a cambio de una cifra cercana a los US$ 28 millones. Asimismo, los compradores firmaron otro compromiso de aporte de capital para dentro de 30 días, que les sumaría otro 5% en el paquete accionario de Irsa. Peabody tiene activos por US$ 1600 millones y administra fondos adicionales de terceros por US$ 850 millones.
Aquellos que conocen de cerca a Soros dicen que no se quiere ir de la Argentina. "Está reorganizando sus fondos y va a crear uno nuevo, también en inversiones inmobiliarias, con una política agresiva. La idea es desarrollarlo después de las elecciones", afirmó una fuente de Irsa.
Luego de esta nueva repartición de las acciones de Irsa, su management -presidido por Eduardo Elsztain y Marcelo Mindlin- pasan a tener un poco más del 13 por ciento del capital y Geosor -la firma que reúne la participación de Soros- se queda con el 7,18 por ciento.
Por otra parte, en los próximos días se definirá otra venta vinculada con el grupo inversor.
El fondo de inversión de origen australiano Lend Lease ingresaría como accionista en Alto Palermo, compañía en la que Irsa es accionista junto con Goldman Sachs y los chilenos de Parque Arauco, mediante la que operan los principales shoppings del país.
La inversión de un total de US$ 100 millones se cristalizaría por medio de un aumento de capital y la suscripción de un bono por emitirse que será convertible en acciones. Este dinero se destinará a los distintos proyectos de Alto Palermo.
En Rosario ya está en marcha un centro comercial en un terreno de 20 hectáreas, enclavado en la mitad de la ciudad.
La inversión será de US$ 200 millones, ya que también incluirá un hipermercado Coto, salas de cines y 9 torres de viviendas.
En sus 20 manzanas adyacentes al Club Ferrocarril Oeste, donde funcionaba la vieja estación de carga Caballito, hay un proyecto de centro urbano con un shopping, viviendas, lagos, parque, un puente vehicular y otro peatonal.
En la provincia del Neuquén la firma ya tiene otro terreno comprado listo para otro desarrollo. También figura en carpeta la compra de otro centro comercial en el interior, seguramente en Córdoba.
En el rubro hotelero, al Llao Llao, Intercontinental y Sheraton Libertador se sumaría la adquisición otro establecimiento.
Ausente con aviso
Como toda negociación inmobiliaria, la del ingreso de Peabody en IRSA fue larga. Las conversaciones se extendieron por dos años, entre idas y venidas y distintos pedidos de información. Cuando llegó la hora de firmar, los socios de Soros en la Argentina (Elsztain y Mindlin) lo reclamaron para que se haga presente por estas tierras. Otra vez, el intento fue en vano. Soros vino una vez a la Argentina cuando se concretó la compra del viejo mercado del Abasto. Para aquella ocasión, se dejó fotografiar junto con el por entonces intendente -en campaña- Jorge Domínguez. Para la inauguración de lo que luego fue el Abasto Shopping Center, uno de sus desarrollos más relevantes, tampoco fue posible su presencia.





