Subió el desempleo
La creación de empleo está estancada desde octubre último; hay 2.044.000 personas desocupadas; la recaudación no alcanzó las metas proyectadas.
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Un total de 3.605.000 personas tienen problemas de empleo en las principales áreas urbanas del país según se desprende de la tasa de desocupación difundida ayer por el Indec que ascendió al 17 1 por ciento.
La medición corresponde a los meses de abril y mayo últimos. En octubre de 1995 el índice de desempleo había sido del 16 6% y en mayo de ese año del 18 4 por ciento.
En una agitada conferencia de prensa en la que hasta discutió con los periodistas el ministro Domingo Cavallo se negó a admitir que la desocupación aumentó y prefirió comparar el nuevo dato del Indec con la tasa del 18 4% de mayo de 1995.
La cifra del 17 1% generó malestar en la Casa de Gobierno donde se admitió que el ministro había pronosticado un índice cercano al 16 por ciento. "Me sorprendió en alguna medida" debió reconocer el presidente Carlos Menem.
Por separado La Nación pudo saber que la recaudación de los impuestos a las ganancias y a la riqueza habría sido inferior en $ 200 millones a lo proyectado. El titular de la DGI Carlos Sánchez anunció que la semana próxima se enviarán 200.000 cartas de intimación a los contribuyentes morosos.
Acaso para compensar los indicadores desfavorables Cavallo anunció también que la producción industrial creció en mayo un 1 3% respecto de igual mes de 1995.
Hay más desempleo
Sorpresa: al anunciar la tasa del 17 1% Cavallo reconoció que hay un estancamiento en la generación de puestos de trabajo.
El nivel de desempleo en todo el país llega al 17 1% de la población económica activa anunció el ministro Domingo Cavallo al informar sobre la encuesta del Indec. En octubre último esa tasa fue del 16 6% y en mayo de 1995 de 18 6 por ciento.
Los datos también indican que la población subocupada demandante (personas que trabajan menos de 35 horas semanales y buscan mayor ocupación) es del 8 2% y la población subocupada no demandante (no buscan mayor ocupación) del 4 4 por ciento.
Al comparar los datos con los del relevamiento anterior se nota un alza del 0 5% en tanto que si la comparación se realiza con mayo de 1995 cuando el índice fue del 18 4% la disminución es del 1 3 por ciento.
Traducidos en números se estima que existen 2.044.000 desocupados contra 1.959.900 y 2.170.000 de octubre y mayo de 1995 respectivamente.
Durante una conferencia de prensa ofrecida en el Ministerio de Economía Cavallo se negó a admitir que el desempleo creció respecto de octubre. Prefirió comparar los datos de la nueva encuesta -relevados en abril y mayo- con la medición de mayo de 1995 lo cual refleja una baja en la tasa. De todos modos el ministro admitió que la principal causa de la reducción del índice respecto de un año atrás es que hay menos gente que busca empleo.
La recesión
Según los datos del Indec no hubo destrucción ni recuperación significativa del nivel de empleo. Hoy son 10.343.000 los ocupados mientras que en octubre eran 10.348.000 y hace un año 10.307.000.
"En mayo de 1995 mucha gente se asustó por la recesión que se veía venir y salió a buscar trabajo sin ser jefe de familia explicó Cavallo. Esa situación hizo que existiera un pico en la tasa de actividad." "Lo importante es que el crecimiento sea creador de empleos -agregó el ministro; por eso el Gobierno pone énfasis en reactivar el sector de la construcción".
El 17 1% de desempleo causó desconcierto en el Gobierno que esperaba una tasa más baja a pocas horas de la elección en la Capital Federal.
"Me sorprendió en alguna medida" admitió el Presidente Menem quien había pronosticado una tasa del orden del 16 por ciento.
La semana última una encuesta del estudio Mora y Araujo & Asociados estimó un índice del 15% para la Capital Federal y el Gran Buenos Aires.
Estancados en una situación muy seria
Datos: no es una buena noticia que el desempleo sea apenas 1 4 punto más bajo que el nivel más alto de la historia.
Es ocioso discutir si el 17% de desempleo en abril último es bueno porque es menor que el 18 4% de mayo de 1995 o malo porque superó el 16 6% de octubre del mismo año.
Se trata de una situación análoga a la de un enfermo que estuvo con 40 grados de fiebre y ahora lleva un largo período con "sólo" 39. ¿Mejoró? La verdadera pregunta es si no tenemos un paciente con fiebre crónica.
Para seguir vale preguntarse si mantenerse con fiebre alta durante un tiempo prolongado no deteriora la salud aunque no vuelva a alcanzarse el valor máximo.
Cavallo evitó hacer pronósticos cuando admitió que la situación es seria y que no hay nada para festejar.
El porcentaje de la población total en el mercado de trabajo bajó al nivel de 1994 cuando el desempleo fue de "sólo" el 10 7% en mayo y el 12 2% en octubre. Las dos tasas fueron en su momento récords históricos.
Entonces ¿por qué si la "tasa de actividad" cayó al nivel de 1994 no se volvió al desempleo de entonces? El problema es el número de ocupados que se redujo y estancó en el nivel de octubre de 1991. Y ahora la población es mayor.
El número de puestos es sensiblemente inferior al de mayo de 1994 cuando se alcanzó el más alto de la historia.
Por ejemplo para que el desempleo fuera del 10% en la última medición habrían hecho falta 587.000 empleos más en el área metropolitana y los principales aglomerados urbanos del interior.
Y aunque eso hubiera ocurrido y el alivio fuera evidente respecto de los meses anteriores tampoco podría decirse que el 10% es una tasa de desempleo razonable como para convivir largo tiempo con ella sin tener problemas.
El ritmo de crecimiento
Nadie duda hoy de que colocar y mantener la economía argentina en un ritmo de crecimiento significativo es condición necesaria para revertir la situación.
Casi nadie cree que esto sea suficiente y tampoco hay quienes se atrevan a apostar por una solución rápida incluso en un contexto de crecimiento sostenido.
Cavallo subrayó que la encuesta de Mora y Araujo realizada casi un mes después que la del Indec encontró menos desempleados que la oficial en el área metropolitana.
Pero aunque los datos sean metodológicamente comparables con los oficiales y pueda concluirse con acierto que hubo una baja tampoco hay motivos para el festejo.
Para Mora y Araujo el empleo crece a un ritmo tan bajo que no alcanza a absorber el aumento vegetativo de la población.
Advierten que falta flexibilización laboral
¿Qué pasa que no se crean nuevos empleos en el país que disminuyan la cantidad de desocupados? Sin duda esta pregunta se la deben hacer las 2.044.000 personas que están en condiciones de trabajar pero no consiguen ningún puesto.
Los economistas efectivamente habían previsto pocos cambios para el nivel de desempleo y desgraciadamente fue lo que pasó. Sólo un punto y medio fue lo que disminuyó la tasa respecto de mayo de 1995 (pico más alto registrado de desempleo en la historia) y aumentó un 0 7% en referencia a Octubre de ese mismo año (16 4%). Sin embargo la producción industrial está creciendo a un paso muy lento pero crece al fin. Enconces ¿Qué está pasando?.
El economista Manuel Solanet sostuvo que "hay una leve mejoría en la producción pero al mismo tiempo la tasa de actividad (cantidad de gente que sale a buscar trabajo) crece y esto hace que se mantenga la cantidad de desocupados". Por lo tanto el especialista asegura que "el Gobierno debe trabajar en la flexibilización laboral y en la reducción de impuestos sobre el salario".
Insuficiencia
El economista Roberto Lavagna sostiene que la falla del programa económico es la insuficiencia para la creación de empleos. Pero Solanet por su parte explica que "no se puede crear trabajo por decreto salvo que el Gobierno ofrezca puestos en la administración o realice obras públicas y esto puede ser una aspirina pero no resolverá el problema." El ex viceministro de Economía Orlando Ferreres pronosticó que "en octubre habrá una reducción del desempleo pero como estamos en medio de una transición va a ser muy lenta la recuperación." El economista Aldo Abram subrayó que "la reactivación se está dando pero falta mejorar las reglas de juego en el mercado laboral. Hoy en día las empresas prefieren invertir en tecnología a contratar empleados porque no quieren correr riesgos. Las máquinas ante la adversidad se apagan y listo pero qué pasa si la empresa tiene que indemnizar a todos sus empleados."
Empleo: el estímulo no alcanza
Inversión: aunque aumentó en los últimos cinco años el presupuesto de la Argentina para programas de empleo sigue siendo bajo; sólo el 6% de los desocupados recibe el seguro de desempleo.
Aunque la inversión de la Argentina en políticas para combatir el desempleo aumentó del 0 01 % al 0 5 % del PBI en los últimos cinco años el gasto público de nuestro país en esa materia es irrisorio comparado con el de las naciones más desarrolladas.
Durante 1995 el Estado argentino invirtió un total de 1078 millones de pesos lo cual significa un promedio de 458 pesos por desocupado aunque esa cifra bajaría a 250 pesos si se restan del gasto total las reducciones de aportes patronales por región.
De acuerdo con el presupuesto para este año ese monto se elevaría a 630 pesos incluyendo la disminución de aportes y 343 si se excluye ésta.
Estas estadísticas pueden no decir mucho en sí mismas pero si se tiene en cuenta que España invirtió el año último un promedio superior a los 4800 dólares por desocupado y que Alemania y Suecia gastaron 21.800 y 28.000 dólares respectivamente los datos son elocuentes: la Argentina está muy lejos del Primer Mundo.
Las cifras se desprenden de un trabajo del Instituto de Estudios Laborales y Sociales (Idelas) de la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES).
La Argentina y el mundo
La Argentina invirtió durante el último año apenas el 0 38 % de su PBI en políticas de empleo y tiene previsto aumentar ese porcentaje al 0 49 % este año.
Los miembros de la OCDE (Europa América del Norte Japón Australia y Nueva Zelanda) destinan en promedio algo más del 3 % del PBI.
Según el estudio de la UCES Dinamarca y Finlandia son los países que más dinero invierten en políticas de empleo en relación con sus PBI. El gasto público del primero ascendió al 7 % de su producto durante 1994 en tanto que el del segundo llegó en igual período al 6 73 por ciento.
Los Estados Unidos invierten un porcentaje sensiblemente menor de su PBI: el 0 69 % tomando datos de 1994. Esta cifra sin embargo representa unos 47.800 millones de dólares para una población desocupada inferior al 6 % de la económicamente activa.
El gasto de España con el mismo fin ascendió a 17.200 millones de dólares en 1994 y a 19.000 millones en 1995. Este país posee una tasa de desempleo del 22 9 % y es el más parecido a la Argentina en cuanto a la conformación de su población activa; tiene 15 5 millones de personas en condiciones de trabajar mientras que nuestro país suma 14 3 millones.
La comparación de la inversión en políticas de empleo como porcentaje del gasto público total también presenta conclusiones desalentadoras. La Argentina destinó el año último el 2 49 % del gasto público a políticas activas y pasivas de empleo y proyecta aumentar esa cifra al 3 61 % en 1996.
España destinó el 8 % de su gasto público; Alemania el 7 5 %; Suecia el 6 8 % y Estados Unidos el 3 27 por ciento.
Según el presupuesto de este año la inversión en programas de empleo llegaría a 1483 7 millones de pesos.
De ese monto 412 5 millones se volcarán al seguro de desempleo y 1071 millones a políticas activas.
Pero dentro de este último rubro el Ministerio de Trabajo incluye 676 millones correspondientes a la reducción de aportes patronales que a juicio de algunos analistas no contribuyó a generar puestos de trabajo.
Para programas de capacitación se destinarán 169 9 millones y para programas de empleo 146 2 millones.
El seguro de desempleo
Otra dimensión del gasto de la Argentina en comparación con el resto del mundo puede tenerse a partir del número de beneficiarios del seguro de desempleo.
El promedio de personas desocupadas que perciben esa prestación por mes asciende a 145.000 esto es apenas el 6 % del total de desocupados. El monto medio que reciben es de 268 pesos por mes.
En España el seguro de desempleo alcanza a más del 40 % de los desocupados quienes perciben un promedio de 900 dólares por mes. En Alemania la tasa de cobertura es del 68 % en Francia del 41% y en Brasil supera el 50 por ciento.





