
Subiría 20% el boleto de colectivo
El boleto mínimo de colectivo será de 60 centavos, según trascendió; se prevé mantener el subsidio para ferrocarriles suburbanos y para los subtes, aunque pese a ello algunas líneas incrementarán sus valores.
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El boleto mínimo de colectivos pasará a costar 60 centavos, lo cual representa un incremento del 20 por ciento, mientras que los pasajes de subterráneos y ferrocarriles se incrementarían en un 15 por ciento, aseguraron fuentes oficiales.También trascendió que el Gobierno piensa mantener los subsidios para los ferrocarriles suburbanos y los subtes. Aunque no se conoce aún el momento exacto en que entrará en vigor el nuevo cuadro tarifario, la incógnita no se prolongaría por muchos días más, dijeron a La Nación voceros de Economía, que estimaron que las subas son inminentes.
El Gobierno prevé que en algunas líneas de ferrocarril no se llegaría a modificar el importe del boleto mínimo, cuyos precios actuales oscilan entre 28 y 32 centavos.
Las autoridades económicas mantendrían sin variantes determinadas tarifas ferroviarias, que no registran variantes desde marzo de 1991, por considerar que es el medio utilizado por los sectores de menores ingresos.
Inminente alza en las tarifas del transporte
El Gobierno tiene prácticamente resuelta la magnitud de los aumentos que se producirán en el transporte. El boleto mínimo de los colectivos pasará a costar 60 centavos, lo cual representa un alza del 20 por ciento.
El anterior aumento que llevó el boleto a 50 centavos se registró en agosto de 1994 y su magnitud fue del 25 por ciento.
En otro aspecto, los subsidios que reciben los cuatro concesionarios de los ferrocarriles y los subtes se mantendrán casi en su totalidad previéndose la vigencia de incrementos en promedio del 15 por ciento en los actuales niveles tarifarios.
De todos modos, en algunas líneas no se llegaría a modificar ni siquiera el importe del boleto mínimo, cuyos precios actuales hoy se pagan entre 28 y 32 centavos, según el caso.
Si bien todavía no se conoce el momento en que comenzarán a regir los nuevos cuadros tarifarios, la incógnita no se prolongaría por muchos días más, según afirman fuentes generalmente bien informadas.
De esta forma, las autoridades económicas preservarían la utilización del medio ferroviario entre los sectores de menores recursos de la comunidad, cuyas tarifas no registran casi variante alguna desde marzo de 1991.
Entre las empresas del transporte automotor de pasajeros existe preocupación por la creciente brecha que se abrirá entre las tarifas de ese medio respecto del ferrocarril.
Como consecuencia de los nuevos impuestos que se le aplicarán al gasoil y que implicarán un alza del 45 por ciento sobre su actual valor, y también por el cobro de una tasa del 5 por ciento por IVA al transporte, el boleto mínimo de los colectivos pasará a costar 60 centavos.
Pérdida de tráfico
Pese a que el reajuste tarifario será del 20 por ciento, muchas empresas del sector no están convencidas de los aumentos, por la constante pérdida de tráfico que registran por estos días. Ese fenómeno se vio acentuado por la desocupación y también por el retorno de la gente al tren, tanto por su recuperación como por la economicidad de sus tarifas.
El paquete aportaría mil millones de pesos menos
Cuentas: si los legisladores del oficialismo y sus aliados no consiguen cambiar el esquema de reparto del impuesto a los combustibles las provincias serán las principales beneficiadas por el aumento.
Roque Fernández y su equipo tendrán que encontrar fuentes alternativas de recursos para asistir las cuentas del Estado nacional si los legisladores del PJ y sus aliados no consiguen votar con dos tercios el cambio del sistema de reparto del impuesto a los combustibles.
Las dificultades para conseguir el número que permita dejar fuera a las provincias de la mayor parte del incremento que genere el aumento del impuesto comenzaron en la Comisión de Presupuesto y Hacienda y el Ejecutivo probará suerte ahora en el Senado. La iniciativa se sumará al proyecto de prorrogar el pacto fiscal, que debe tratar la Cámara Alta.
Los tropiezos para encontrar por la vía de ese tributo recursos adicionales dejaron al descubierto por qué Cavallo se negó siempre a tomar por ese camino. Sin cambio en el esquema de reparto, las principales beneficiadas con el incremento serán las provincias.
Fernández y sus hombres tendrán en 1997 alrededor de $1000 millones menos que los que imaginaron recolectar con el paquete impositivo si sólo se aprueba el incremento del impuesto.
Un cálculo conservador indicaría que, además, la coparticipación del impuesto a los bienes personales haría resignar a la Nación no menos de $340 millones, que se repartirían entre lo que queda de 1996 y 1997.
El ministro de Economía espera entre recaudación y baja de gastos obtener con el paquete $3850 millones adicionales en 1997. Pero si las cosas continúan por el sendero que tomaron en los últimos días, no menos de la mitad de la suba irá a las provincias.
Números que cambian
La cuenta inicial de Fernández incluía el total de recursos, de los cuales a la Nación le tocaría sólo una parte, ya que varios de los cambios propuestos afectan tributos coparticipables como el IVA y ganancias. Por combustibles la Nación se quedaba con $1530 millones en 1997, según el proyecto del Ejecutivo, de acuerdo con los cálculos del Centro de Estudios para el Cambio Estructural (CECE).
Pero tal como quedó el proyecto al salir de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de Diputados, las cuentas nacionales sólo recibirían $444 millones.
Además, las explotaciones agropecuarias podrán tomar el total del impuesto al gas oil _en lugar del 50%, como se propuso originalmente_ como pago a cuenta de ganancias, lo que es otra fuente de disminución de ingresos.
El equipo de Fernández cuenta con que el impuesto al gas oil se pagará todos los días, y se desgravará una vez por año, lo que le dará un alivio transitorio en la caja.
Pero no tiene calculado el efecto sobre ganancias de un aluvión de facturas de combustible.
Habrá menor recaudación por el gasoil
Maniobras: las grandes compras a futuro que se registran en el mercado provocarán que el Gobierno pierda buena parte de los ingresos que esperaba obtener por los aumentos impositivos.
En este momento, los grandes clientes del mercado del gasoil han concretado compras a futuro que superan el consumo que registrarán en los dos próximos meses.
Como consecuencia de esas compras anticipadas y pese a la aplicación del impuesto con que se gravará el consumo de ese combustible durante los dos próximos meses, se esfumará buena parte de los mayores ingresos que proyecta captar el Gobierno.
Ayer, la Secretaría de Energía, Transporte y Obras Públicas que al menos en los papeles tiene control sobre el sector de los combustibles informó que no existe ningún proyecto o intención de obligar a las petroleras a informar sobre sus existencias de gasoil, con lo cual literalmente se convalida la actual situación de acaparamiento que se viene dando en el mercado.
Otro de los combustibles que amenaza convertirse en un factor de distorsión es el diesel oil, hasta ahora libre de impuestos y que puede potencialmente ser utilizado como un sustituto del gasoil con mínimos problemas funcionales, máxime si se lo mezcla con gasoil al estilo de las sopas que que se efectuaron hasta enero último con los solventes para adulterar naftas.
Los colegios privados se quejan por el IVA
Protesta: dirigentes de esos establecimientos expresaron su desacuerdo con la intención de legisladores oficialistas de eximir del impuesto a las escuelas con cuotas menores a 200 pesos mensuales.
Las modificaciones propuestas por la Comisión de Presupuesto y Hacienda, que sugiere eximir de la aplicación del IVA a los colegios privados no subvencionados que mantienen una cuota mensual inferior a los $ 200, no dejó conformes a los representantes de las instituciones afectadas.
En señal de protesta, unos 70 colegios privados de la Capital Federal expresaron su descontento ante al Congreso, ayer por la mañana, y reclamaron la revisión total de la medida propuesta por el ministro Roque Fernández.
"Estamos en total desacuerdo con las políticas de gravar cualquier tipo de educación; además, nuestro país se vería expuesto a la vergüenza internacional de convertirse en el único que grava a la educación con un impuesto al consumo", aseguró con indignación Sergio Guelesman, que acudió al Congreso en representación del colegio secundario Ecos.
Costos superiores
"Además -señaló Guelesman- me irrita mucho la falacia de los $ 200 porque en la Capital los costos de mantenimientos son superiores a los del interior y una escuela que no recibe subsidios no puede cobrar menos de $ 200." Durante la mañana la senadora Graciela Fernández Meijide, junto a todo el bloque del Frepaso, recibió a un grupo de padres que llevó 3000 cartas que expresan el desacuerdo con esta medida.
Los colegios privados del interior también se sienten afectados.
"Imponer el IVA a los colegios es discriminatorio. Encima de no recibir subsidios, a los padres que colaboran con el Estado pagando sus impuestos y desligándolo de gastos al no usar el sistema oficial se les quiere cobrar el IVA", dijo el director del Colegio Los Arroyos, de Rosario, Marcelo Rojo.
"Que no reciban subsidios no quiere decir que sean colegios de ricos; pueden ser asociaciones sin fines de lucro que salen adelante con esfuerzo de los padres", dijo.
En la provincia de Santa Fe, precisó, los colegios más caros, que no reciben subsidios, pueden ser cinco veces más baratos que los más caros de la Capital. Pueden cobrar entre 200 y 250 pesos, brindando doble escolaridad, inglés intensivo y computación, servicios que el Estado no da.
Rechazo de la TV por cable
Crece la preocupación en el ámbito de la televisión por cable a raíz de la decisión de los legisladores oficialistas de ratificar el impulso a la aplicación de una tasa del 10,5 de IVA al sector, a partir de una propuesta de Economía.
Entre las 1300 empresas de todo el país dedicadas a esta actividad, agrupadas en la Asociación Argentina de Televisión por Cable (ATVC), circula una notificación de esta entidad, en la que se reitera la difícil situación que atraviesa el sector debido a la prolongación del período recesivo.
Frente a la llegada del IVA, también se indica que, entre las gestiones que la entidad mantiene con funcionarios y legisladores, se hará un reclamo para reducir el gravamen que la TV por cable actualmente paga al Comfer (8 por ciento en Capital;6 por ciento en el interior). El objetivo es asimilarlo "a otros servicios de telecomunicaciones que tributan sólo el 0,5% al ente regulador, como por ejemplo las telefónicas".
Voceros del sector dijeron que, con la aplicación del IVAy el mantenimiento de este gravamen al Comfer, a los que deben sumarse contribuciones por uso del espacio aéreo e ingresos brutos -aplicadas en distintos municipios-, la TV por cable se convertiría en la actividad más gravada por impuestos en la Argentina.
El teatro contra el IVA
La serenidad de los pasillos de la Honorable Cámara de Senadores se vio alterada cuando el teatro -representando por sus más prestigiosas figuras- marchó a través de los recintos hasta llegar al Salón de los Pasos Perdidos de la Cámara de Diputados (la entrada por Rivadavia estaba cerrada). Allí estaban actores, autores, directores, productores, empresarios: todo el ambiente teatral estuvo presente para escuchar una respuesta en boca de los diputados.
La diputada María del Carmen Banza de Moreau informó que "la comisión de Cultura y, posteriormente, la de Presupuesto y Hacienda de esa cámara, rechazaron unánimamente la aplicación del IVA a los espectáculos teatrales en particular y de la cultura en general".
Con respecto a la posibilidad de revertir esa situación, el presidente de la Comisión de Cultura, Ramón Giménez, expresó que "de ninguna manera se puede dar marcha atrás a esta medida porque cuenta con el acuerdo de todos los bloques".
La diputada Irma Parentella anticipó que aún faltaba resolver el impuesto a los autores e invitó a seguir trabajando y luchando por este tema.
El aspecto del salón resultaba por momentos felliniano. Junto a China Zorrilla se encontraba Cris Miró, Alberto Migré con Carlos Gorostiza.
Este encuentro unió a Menchu Quesada con Leonardo Sbaraglia, Darío Vittori con Virginia Inocenti, Juan Carlos Calabró con Alfredo Alcón.
Norma Aleandro, Agustín Alezzo, Roberto Cossa, Thelma Biral, Hugo Midón, Linda Peretz, Soledad Silveyra, Lino Patalano, Willy Wullich, Enrique Pinti, Héctor Caballero, Lorenzo Spadone, Gerardo Romano, Pinky, Julio Baccaro, Dora Baret, Leonor Manso, Patricio Contreras, Mario Pasik, Edda Díaz, Antonio Carrizo, Santiago Doria, Aldo Barbero, Nito Artaza, y muchos otros, aplaudieron esta medida que coronó una movilización que rescata la actividad teatral.




