
Telefónica compró Movicom BellSouth
La empresa española se convierte en la operadora de telefonía celular número dos en la región y la primera en el país
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El acuerdo tan anunciado finalmente se concretó ayer, cuando Telefónica confirmó la compra de los activos de móviles de BellSouth en América latina valuados en 5850 millones de dólares. La adquisición posiciona a la empresa española como la segunda en telefonía celular en la región y, en la Argentina, la convierte en la número uno, con más de 3,6 millones de clientes, lo que representa casi el 47% del total del mercado.
Según informaron a LA NACION fuentes de Unifón -la empresa de celulares de Telefónica en la Argentina-, el control de la filial local Movicom BellSouth y de las otras compañías de la firma estadounidense en América latina llevará unos 50 días.
Sin embargo, la noticia ya desató en nuestro país un debate respecto de si la fusión atentará contra la adecuada competencia, provocará una concentración de proveedores y, en definitiva, perjudicará a los 7,7 millones de usuarios actuales y a los clientes potenciales, en un mercado en el que la penetración de líneas celulares apenas alcanza el 24% (en Chile es del 40%), por lo que tiene aún muchas perspectivas de crecimiento.
En la empresa sostienen que la concentración en dos o tres empresas es una realidad en países como Finlandia, España e Italia, donde el desarrollo de la telefonía móvil alcanzó una penetración del 90% del mercado. Allí, dice Telefónica, un trío de operadores produjo un mercado en continuo crecimiento, con mejores precios como consecuencia de la libre competencia. Pero analistas locales ya comenzaron a enviar señales de alerta. El argumento en común es que la fusión no respeta el espíritu de la ley de telecomunicaciones que, en 1999, preveía la libre competencia entre cuatro operadores, a fin de garantizar la competencia.
"Tres operadores son pocos: en la Argentina hay lugar para más empresas; la penetración todavía es baja y nunca es buena la concentración de poder, sobre todo porque, en este caso, Telefónica es el mayor operador de telefonía básica, y se convierte ahora en el mayor operador de celulares", consideró Iván Saubidet, director de la consultora en temas de comunicación Telenexo.
En el mismo sentido se pronunció la consultora Carrier & Asociados: "La concentración que se está produciendo con las adquisiciones [como la de Movicom por parte de Telefónica] seguramente también generará un escenario más propicio a la unificación de diversos servicios a un mismo proveedor. Y esto, a su vez, retroalimentará la concentración de proveedores, donde se destacan los tres principales grupos de empresas de telecomunicaciones del país: Telefónica, Telecom y Telmex."
Para Saubidet, el Estado debería volver a licitar el ancho de banda que corresponde a alguna de las dos empresas fusionadas, para que aparezca un nuevo operador. Ese ancho de banda es una porción del espectro radioeléctrico que el Estado otorga a una compañía proveedora de telefonía móvil y que, por ley, sólo puede tener un máximo de 50 megahercios.
En este punto, especialistas en comunicación opinan que podría darse algún tipo de impedimento para la adquisición: si Unifón absorbiera Movicom excederían el ancho de banda y, por lo tanto, "habría que ver si deberían devolverlo al Estado, porque, de lo contrario, tendrían más porción que el resto de los competidores", sostiene Henoch Aguiar, ex secretario de Comunicaciones.
LA NACION pudo saber que en el ámbito de la Secretaría de Comunicaciones, autoridad de aplicación de la ley 764/00 (que regula las telecomunicaciones) y de la Comisión Nacional de Comunicaciones (órgano de control), así como en la Subsecretaría de Defensa de la Competencia, se estudia cuánto es el "mercado relevante", es decir, si hay un segmento en donde la concentración de ambas empresas atenta contra la adecuada competencia. También se analiza la "integración vertical": si un operador como Telefónica es líder en telefonía fija y móvil, podría atentar contra la ley de defensa de la competencia.
De todos modos, en el Gobierno esperan definiciones respecto de cómo se producirá la fusión entre Unifón y Movicom: si habrá una empresa dominante o continuarán dos, cada una con su cartera de clientes. Telefónica aún no brindó precisiones al respecto.





