
Teléfonos en línea directa con los millones
Con su empresa Telinfor, Diego Banfi inició en la Argentina el negocio de los servicios de audiotexto
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A principios de 1994, cuando Diego Banfi (31) y su hermano Carlos (33) decidieron convertirse en pioneros en la prestación de servicios de telecomunicaciones de valor agregado, en la Argentina los teléfonos se usaban únicamente para realizar y recibir llamadas en el sentido tradicional.
Aunque en el mundo la modalidad estaba en auge desde los ochenta, los servicios de audiotexto para obtener información o realizar teleconferencias, las líneas 0800 para comunicarse sin abonar la llamada, o los concursos telefónicos organizados por la TV para repartir premios entre su audiencia, no existían en el imaginario colectivo. Sencillamente porque hasta ese momento nadie había tomado la decisión de explotar ese negocios.
Los hermanos Banfi fueron los encargados de dar el primer paso, en una actividad que hoy moviliza millones de pesos al año.
Ingeniero en sistemas, recibido en California, Diego volvió a Buenos Aires, en 1993, y trabajó un año para Skytel como gerente de nuevos productos, hasta que decidió independizarse. En tanto, Carlos, su hermano, formaba parte del staff de Telecom.
"Sabíamos que los servicios de audiotexto estaban funcionado muy bien y decidimos tirarnos a la pileta", explica el menor de los Banfi. Y así empezaron. Con una licencia otorgada par la Comisión Nacional de Telecomunicaciones y una inversión inicial de $ 500.000 constituida con ahorros y créditos bancarios, compraron los primeros equipos en Dallas y llegaron a un acuerdo con Telecom para comenzar con las pruebas técnicas.
El primer producto en salir a la calle, a fines de 1994, fue una línea de información general, a la que se podía llamar para conocer el estado del tiempo o para reservar entradas. Después lanzaron otra para escuchar chistes. Las llamadas a este tipo de números tienen un cargo mayor al habitual, y en ello residía el negocio. Para el prestador, porque cobra por dar el servicio; y para la telefónica, porque factura más llamadas.
Durante los primeros meses el tráfico resultó bastante reducido ("tuvimos que parir, porque no pasaba nada", grafica Diego Banfi), hasta que en 1995 comenzaron a realizar juegos telefónicos para Raúl Portal, Lucho Avilés y Gerardo Sofovich. También lograron poner de moda las líneas de encuentros, a las que se llamaba para arreglar citas a ciegas.
El negocio comenzaba a madurar. Y aunque la CNT ya había otorgado 16 licencias, Telinfor, la empresa de los Banfi, concentraba la porción mayor del mercado, un liderazgo que todavía mantiene, en una competencia cabeza a cabeza con Audiotel, del grupo Clarín.
El batacazo llegó en 1997. Durante 1996 la mayoría de los programas de radio y TV ya contaba con su propia línea 0600 para realizar entrenimientos, y más de 50 eran clientes de Telinfor. Susana Giménez, la reina del rating, todavía no había sucumbido a la tentación de mejorar sus ingresos dando premios a los televidentes que llamaran a su línea de concursos. Pero lo hizo, y los Banfi fueron los responsables operativos del suceso. Sólo para el programa de Susana -nunca mejor llamada la diva de los teléfonos- comenzaron a procesar 50.000 llamadas diarias.
Crecimiento
La expansión fue geométrica. Abrieron centros regionales de Telinfor en Córdoba, Rosario, Mendoza, Neuquén y Mar del Plata, y extendieron su cobertura a todo el país. Yla rentabilidad se amplió todavía más en 1998, cuando la CNT creó la característica 0609 para las denominadas llamadas masivas, que permitieron cobrar a los concursantes hasta $ 3 por minuto (hasta allí el tope era de $ 0,80).
Por entonces, también comenzaron a fortalecerse en el área de los teleservicios. "Empezamos a realizar encuestas telefónicas, a ofrecer atención a los consumidores de las firmas que nos contratan, a dar servicios de 0800, y a procesar compras telefónicas con tarjetas de crédito", enumera Diego Banfi.
La última apuesta de los hermanos es una tarjeta de juegos prepagados, para evitar que los usuarios que se dejan tentar por el azar televisivo se sorprendan por lo elevado de sus consumos al recibir la factura. El plástico, con versiones de $ 5 y 10 se podrá comprar en los locales de Andreani de todo le país y dará derecho a participar en concursos televisivos a partir de mayo, sabiendo de antemano cuánto se va a gastar.





