
Todo italiano tiene su teléfono celular
Existen unos 57,5 millones de aparatos
1 minuto de lectura'
ROMA.-La famosa celularmanía italiana -esa pasión por el telefonito que desde hace varios años asombra hasta al turista más tecnológico que pisa la península- alcanzó un nuevo récord. Una investigación del Estudio e-Media calculó ayer que en el país hay cien celulares por cada cien habitantes, es decir, un celular por cabeza. Una cifra increíble, equivalente a 57 millones y medio de usuarios, según las compañías que manejan la red de telefonía móvil, es decir, un número superior al de habitantes que tiene Italia, sobre la base del último censo.
Vodafone declara tener 21.130.000 clientes; Wind, más de 10 millones; Tre -el primer operador de videofonía-, al menos 700.000, y Tim, la empresa líder, al menos 26 millones. La suma de esas cifras supera los 57 millones, un número que lleva a Italia a la cabeza de los países europeos con más celulares per cápita, seguida por Alemania, donde se registran 79 celulares cada cien personas; Bélgica, 77%, o Francia, 68 por ciento.
En 1999, Italia sorprendió en el Viejo Continente, porque los "telefonini" habían alcanzado los 26 millones de usuarios, algo que significaba más usuarios de celulares que líneas telefónicas fijas, y que los sociólogos explicaban con "el amor al diálogo de los italianos".
En un nuevo récord que habla de una verdadera celulardependencia -que puede llegar a enervar porque el "telefonini" suena siempre, a todo volumen y con las melodías más insoportables, hasta en sitios públicos-, el diario La Repubblica destacó que el fenómeno es aún impresionante si se considera que de la torta de población italiana que habla por celular, hay que eliminar dos fetas. Las personas de más de 75 años -casi 5 millones de usuarios- que casi no usan el celular, y los niños de menos de 6 años -otros tres millones-.
Queda así en realidad una población telefónicamente activa de unos 50 millones, que está compuesta por gente que tiene dos, y hasta tres, aparatitos. Si bien el dato también habla de un boom de la telefonía móvil, del que las compañías gestoras deben estar más que satisfechas, la otra cara de la moneda es que de ahora en adelante hay que esperarse un escenario difícil, marcado por el desafío. Claro, si todos tienen un celular, o hasta más de uno, ¿a quién podrán venderle nuevos?
En este contexto, al parecer la estrategia de las empresas es convencer a los clientes a deshacerse de los viejos aparatos para que se compren los celulares de última generación, que son como pequeñas computadoras, que hacen de todo. Sacan y envían fotos, permiten ver televisión, descargar los goles del campeonato, navegar por Internet, o recibir el correo electrónico.
Está tan presente en la vida de los italianos, niños, grandes y adultos, que últimamente, en ocasión del tan temido "esame di maturitá" -el examen que marca el final del ciclo secundario para chicos de 17 y 18 años-, un colegio de Busto Arsizio, en la provincia de Varese, cerca de Milán, estrenó un sistema para que en el instituto no hubiera red. A diferencia de lo que sucedió en los otros colegios, en los que los estudiantes debieron entregar sus celulares antes de sentarse a hacer sus pruebas escritas -para que nadie se comunicara ilícitamente con ayudantes externos, como ocurrió en otras oportunidades-, en este instituto los chicos pudieron quedarse con su "telefonini" en el bolsillo, o mochila. Gracias al "C-Guard LP", un sistema de tecnología israelí que impide a los celulares reconocer la presencia de redes, en efecto, sus aparatos estaban mudos. Al menos, por un momento.





