Un insólito episodio agudizó la tensión entre el Gobierno e YPF

Tres funcionarios quisieron acompañar al representante estatal en el directorio y fueron rechazados
Oliver Galak
(0)
24 de febrero de 2012  

Llegaron todos juntos, los que estaban invitados y los que no. Minutos después de las 11, estacionaron en las cocheras del subsuelo y tomaron el ascensor hasta el piso 33 del moderno edificio de Macacha Güemes 515, en Puerto Madero. En la puerta del salón del directorio les dijeron que sólo los dos acreditados podían sumarse al resto de los directores que ya aguardaban en el interior. Para el resto hubo un ofrecimiento consuelo: una entrevista con los número 1 y 2 de la compañía. No era necesario. Sólo había que bajar y hablar con los medios de prensa.

Frente a las cámaras de Canal 7 y los micrófonos de Télam, el viceministro de Economía, Axel Kiciloff, y el secretario de Energía, Daniel Cameron, denunciaron que YPF no les permitió ingresar en la reunión de directorio junto con Roberto Baratta, subsecretario de Coordinación de Gestión del Ministerio de Planificación Federal. Baratta, número dos del ministro Julio De Vido, es el funcionario que el propio Estado nombró en representación de sus acciones y que, pese a estar autorizado a ingresar solo, prefirió salir con los otros funcionarios a hacer declaraciones a los medios presentes. Sólo 17 minutos pasaron desde la convocatoria a la conferencia de prensa hasta su comienzo; sólo dos agencias alcanzaron a llegar además de los medios estatales.

Pese a que Baratta no quiso participar de la reunión, su jefe se mostró intrigado sobre el contenido de ella. "Habría que ver qué respuestas no les podían dar al secretario de Energía y al viceministro de Economía, qué tema oscuro iban a tratar por el cual no podían participar estos funcionarios", dijo De Vido en declaraciones a Télam, y formalizó así el capítulo diario de la pelea que mantienen desde hace un mes el Gobierno y la mayor petrolera del país.

Preguntas al que no sabe

La comitiva oficial estaba integrada también por el síndico suplente por el Estado Gustavo Mazzoni (el otro funcionario acreditado para la reunión), el subsecretario legal del Ministerio de Planificación, Rafael Llorens, y la escribana Norma Verna, que labró un acta en la que se dejó constancia de la negativa de YPF de permitir el ingreso de los funcionarios no acreditados. La petrolera labró otra acta con su propio escribano para dejar constancia de que Baratta y Mazzoni sí podían entrar.

"Esto ahora va a tomar carriles legales. Ellos [por YPF] van a tener que dar explicaciones de cuáles son los motivos, qué es lo que la empresa no quiere mostrar o no quiere discutir", dijo Kiciloff. No aclaró por qué no habían presentado sus dudas o debatido sus inquietudes con el presidente de Repsol, Antonio Brufau, y el CEO de YPF, Sebastián Eskenazi, que les ofrecieron mantener una entrevista antes o después de la reunión de directorio. Kiciloff prefirió formularles sus preguntas a los cronistas: "Lo que nosotros veníamos a preguntar son cuestiones obvias, como ¿qué es lo que ocurrió con la exploración, ¿qué ocurrió con las reservas?, ¿por qué ha caído la producción tanto de gas como de petróleo?", desgranó ante los micrófonos sin esperar, obviamente, respuesta alguna.

El director de Comunicación de YPF, Sergio Resumil, dio su versión de los hechos: "Se les hizo saber que la compañía tiene un estatuto y que no hay problema en que entre el director del Estado en las reuniones de directorio, pero no los demás. Cuando vimos que ellos se retiraron hicimos dejar constancia de que no impedimos el acceso al representante del Estado. El es el único que tiene credenciales; no puede entrar cualquiera en un directorio". Y añadió que Baratta recibió la convocatoria el viernes pasado, con el objetivo de discutir tres puntos: un informe de lo actuado en 2011; una autorización que requiere el gobierno de Neuquén sobre una decisión de inversión, y el caso de un director que manifiesta una incompatibilidad y que renuncia a sus honorarios.

Fuentes cercanas a De Vido dijeron que jamás le aclararon a Baratta que podía entrar solo y recordaron que el año pasado el funcionario concurrió a algunas reuniones acompañado de funcionarios (uno de ellos, Llorens) sin necesidad de pedir autorización.

Cameron acusó a YPF de haber disminuido su producción de combustibles, lo que habría contribuido a una merma en el abastecimiento de gasoil. "El factor de utilización en refinerías por parte de YPF, que en 2011 fue de 89%, disminuyó en enero y estamos viendo en febrero que está en 73 o 74 por ciento", detalló.

Según Resumil, la disminución se explica porque tanto en la refinería de La Plata como en la de Luján de Cuyo están encarando importantes obras para incrementar su capacidad de producción. "Hay distintos sectores que van parando para conectar equipos nuevos y luego seguir. Eso hizo que el rendimiento de la refinería estuviera en el 89% y no en el 100%, pero compensamos importando a pérdida, trayendo barcos con gasoil y naftas", dijo.

Baratta intimó anoche mediante una carta documento a Brufau a que informe si la reunión de directorio se realizó en su ausencia. Y advirtió que "en caso de negativa, silencio o respuestas evasivas", va a demandar "la nulidad del acto y de todo lo allí tratado y decidido".

MÁS LEÍDAS DE Comunidad de negocios

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.