
Un proyecto propio
Rossi creó la empresa que AT&T compró para hacer pie en el país
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Es extraño calificar como start up (término que se hizo muy popular durante el boom de negocios en Internet y que define aquellos emprendimientos fruto de uno o varios jóvenes con muchas ideas pero con nada de dinero) para referirse a una compañía que lleva el logo de la poderosa AT&T en el frente. Pero así es como califica Alejandro Rossi, presidente de la filial argentina de AT&T, a su empresa. Porque, además de estar bajo el paraguas corporativo de una marca reconocida en el mundo, es su empresa: Rossi creó, junto con su socio Norberto Alvarez, la firma que AT&T compró en 1999 para hacer pie en la Argentina, Keytech LD.
En su momento, el atractivo de Keytech LD eran las licencias que le otorgó la Secretaría de Comunicaciones (durante la anterior administración) para dar servicios de telefonía local y de larga distancia una vez que finalizara el monopolio de Telefónica y de Telecom.
Como parte de su expansión en la región, AT&T decidió comprar varias empresas para crear lo que hoy es AT&T Latin America, especialmente dedicada a dar servicios a las empresas, es decir, un perfil diferente del de los Estados Unidos, donde es la telefónica del usuario común y corriente.
Así, por Keytech LD pagaron US$ 5 millones en efectivo y el resto (US$ 25 millones) en acciones de la futura AT&T Latin America, "que hoy valen el 10% de lo que valían cuando la lanzamos", ríe Rossi. Como parte del acuerdo figuraba la condición de que Rossi se hiciera responsable de la operación y llevara adelante la filial.
La empresa resultante fue bastante diferente del perfil de la AT&T tradicional: la mayoría de los CEOS regionales tienen participación accionaria en cada filial, y, por lo bajo, aseguran que no tienen nada de la cultura corporativa de la casa matriz, que es una tradicional empresa americana, con la pesadez operativa que caracteriza a los ex monopolios. Pero ya se sabe, ése es el desafío para muchas empresas que en sus países de origen son incumbentes y cuando salen a competir en otros mercados deben jugar con otras reglas de juego.
"El gran diferencial nuestro es la gente", dice Rossi. "Yo lo he hablado con proveedores, con competidores, el gran diferencial es el equipo de gente. Acá todo el mundo es excepcional, con una gran capacidad de trabajo pero de divertirse a la vez. Lo que me interesa es que la gente sienta que lo que hace vale la pena, sirve para algo", aporta.
El otro tema que lo enorgullece es el rápido avance que tuvieron en el mercado de las Pyme. Incluso el business kit que diseñaron acá para abrir ese mercado fue exportado a los EE.UU., donde la casa matriz patentó la idea.
"Hicimos un estudio de mercado y se diseñó un caja que contiene como unos ladrillitos para que el cliente elija qué es lo que quiere: acceso a Internet, llamadas locales internacionales, hosting, etc", refiere Rossi. Cada vez que hay una venta nueva, o que logran venderle un nuevo ladrillito a un cliente viejo, el equipo de ventas repica las campanas que hay en la entrada.
Una carrera internacional
- Alejandro Rossi (41) es licenciado en administración de empresas de la Universidad de Buenos Aires (UBA).
- Comenzó su carrera profesional en DuPont. Luego trabajó 10 años para JP Morgan en Buenos Aires, Nueva York y Milán. En esa ciudad conoció a la que desde hace 11 años es su esposa, Marina, una italiana que también se desempeñaba en JP Morgan. Tienen tres hijos.
- Durante tres años trabajó en Goldman Sachs como responsable del negocio de la banca de inversión en la Argentina y en Chile. Regresó hace cinco años como subgerente general de ING Barings. Luego fundó Keytech, una empresa de transmisión de datos que en 1999 fue comprada por AT&T.
- Rossi refiere que su oficina estaba en un edificio a pocos metros del World Trade Center. "Han desaparecido oficinas enteras de gente que yo conocía, fue un impacto muy fuerte", comenta.




