Un vodka que refleja la geografía francesa
La combinación de dos palabras francesas guarda el secreto de su nombre. Cîme, que significa pico o cumbre y roche, que quiere decir "roca" se unieron y formaron Cîroc, el vodka elaborado a partir de dos uvas francesas. De allí su origen ya que una de ellas, la Mauzac Blanc, crece en uno de los viñedos con mayor altitud de Francia. Allí arriba se ven los muros pedregosos de la ciudad medieval Cordes-sur-Ciel.
Fue creado en 2003 por Jean-Sebastien Robicquet, que proviene de una familia productora de vinos en la región de Bordeaux con una trayectoria de hace más de 400 años. Ahora, es el CEO de la marca.
La botella que lo contiene tiene impresa una gema azul. De este color es también la base, que representa a la Isatis tinctoria, una planta famosa porque sus pigmentos pueden ser usados para teñir de azul distintas superficies. La uva y el gallo, grabados en relieve sobre la botella, simbolizan la herencia de la producción de vinos de la región y a Francia como nación.
Otra de las características que lo distinguen es el proceso de destilación, que se hace en cinco etapas. La uva Mauzac Blanc se destila cuatro veces antes de mezclarse con la Ugni Blanc. La quinta y última destilación entre ambas se da en la histórica Distillerie de Chevanceaux en las afueras de la comuna de Cognac, en Francia.
Por ser un vodka de lujo, está asociado a distintas celebridades. En 2007, la marca se unió a Sean "Diddy" Combs, un rapero y productor musical estadounidense, quien se convirtió en el embajador de la marca. Desde esa asociación, Cîroc pasó a estar entre los primeros vodkas premium a nivel mundial y vende más de dos millones de unidades al año. Según la empresa, su presencia a nivel local continúa en evolución ya que el año pasado las ventas crecieron un 70 por ciento.
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