
Una apuesta por los mejores vinos del mundo
Los hermanos Levy crearon Grand Cru, una empresa que importa las marcas francesas de mayor precio y prestigio
1 minuto de lectura'
En medio del boom de los vinos caros, que cada vez tienen mayor demanda en la Argentina, Mariano y Nicolás Levy decidieron aumentar la apuesta.
Cuando se habla de vinos finos de alta gama, hay que pensar de inmediato en productos que en vinerías o restaurantes puedan llegar a costar entre 20 y 100 pesos. Pero los hermanos decidieron patear el tablero para atender los requerimientos de los consumidores más sofisticados y desde noviembre último ofrecen una selección de los mejores vinos franceses a precios que se situan entre los más altos del mundo.
Si hacen falta pruebas, vaya como ejemplo el Chateau Petrus, un tinto de 1993, originario de la región de Bordeaux, por el que se pagan 1100 pesos la botella.
Mariano, que tiene 22 años y cursa la licenciatura en Economía en la Universidad de Buenos Aires, dice que heredó la pasión por los vinos de Víctor, su padre, un empresario textil al que describe como un bon vivant .
"A él siempre le gustaron los buenos vinos y me pareció que podíamos sacarle algún provecho comercial a su vocación", explica. Así fue como nació Grand Cru, una empresa dedicada a seleccionar, importar y distribuir los mejores vinos de Francia.
La nueva vinería puso énfasis, especialmente, en los vinos de guarda, aquellos que son sometidos a extensos períodos de añejamiento para mejorar su sabor.
En marcha
El primer paso fue obtener la representación de las bodegas más sofisticadas de las regiones francesas de Bordeaux, Bourgogne y el río Loire, como Louis Jadot, Domaine Laroche y Henri Bourgeois. Con ese propósito viajaron a Europa, en julio último, junto con su hermano Mariano (27, administrador de empresas), y su padre.
Para la pregunta sobre cómo hacer para venderlos, la mejor respuesta que encontraron fue contratar los servicios de un experimentado profesional de las relaciones públicas, que les proveyó un mailing con el nombre y la dirección de 5000 de las personas con mayor poder adquisitivo del país.
Hombres de negocios, empresarios y altos ejecutivos recibieron, entonces, una descripción de la propuesta de Grand Cru y un catálogo con una descripción minuciosa del origen, las etiquetas y la historia de cada uno de sus vinos. La aceptación fue inmediata. Antes de que terminara el año recibieron centenares de contactos y hoy cuentan con un elenco de 100 clientes regulares que renuevan sus pedidos periódicamente.
Consagrados básicamente al marketing directo, los Levy montaron su oficina en Recoleta y debajo construyeron una cava, donde preservan en stock unas 15.000 botellas, con temperatura y humedad controlada. Un auténtico tesoro que también resguardan con una importante póliza de seguro.
Los hermanos están sorprendidos por el alto grado de conocimiento de los amantes del buen vino: "Tenemos muchos consumidores que casi no hacen preguntas. Van al grano y piden variedades muy específicas", explican. Pero no sólo venden a los particulares. También tienen como clientes a algunos de los mejores restaurantes porteños, como Oviedo, Tomo I, Patagonia, que ofrecen en sus cartas variedades de entre 50 y 800 pesos.
Más allá de que dentro de este segmento abunden los conocedores, la difusión juega un rol importante dentro de la estructura del negocio. Otra modalidad que han elegido para darse a conocer son las degustaciones para paladares muy selectos en los hoteles de cinco estrellas.
También acaban de inaugurar un sitio en Internet para completar la tarea de divulgación e iniciarse en la arena del comercio electrónico.
Los hermanos Levy cuentan con el consejo permanente de su padre y con un equipo de especialistas para orientar a los clientes y ofrecer información adicional sobre las condiciones correctas de servicio y los acompañamientos ideales.
El futuro
Actualmente disponen de una variedad de 60 vinos, pero ya están trabajando para duplicar la oferta, mediante la firma de nuevos acuerdos con otras afamadas regiones viñateras.
Los planes para el año 2000 contemplan, además, la importación de las mejores cosechas premium y ultrapremium de Italia, Australia y los Estados Unidos.
jaznarez@lanacion.com.ar
Buen trago
- Ventas: para el cierre de su primer ejercicio proyectan una facturación de $ 1,5 millón.
- Precios: sus vinos cuestan entre 20 y 1400 pesos, pero los más demandados son aquellos que valen entre 50 y 500.
- Posibilidad: uno de los servicios que ofrecen es el de guarda. Si el cliente opta por añejar su compra y no dispone de una cava propia, Grand Cru pone la de la firma a su disposición.
- En línea: la dirección en Internet, para consultas y compras electrónicas, es http://www.grandcru.com.ar





