Una cuenta que se duplicó, pero que tuvo también una herencia

Fuente: Archivo
Hubo endeudamiento, pero también se pagó a los holdouts; el impacto del atraso cambiario
Francisco Jueguen
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23 de noviembre de 2019  

La situación de la deuda es "tolerable" si se tiene en cuenta que una porción importante se le debe al propio Estado, pero, a su vez, se enmarca en un contexto "desafiante", teniendo en consideración que la actividad económica no mostrará un crecimiento y que la situación fiscal sigue siendo comprometida.

Esa es una de las conclusiones de un trabajo del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec) titulado "Presupuesto 2020: ajuste, endeudamiento y futuro incierto" elaborado por los economistas Martín Rapetti, Pablo Carreras Mayer y Ricardo Carciofi.

"Desde diciembre de 2015 la deuda pública ascendió de forma sostenida", señala el informe. "Medida a tipo de cambio real constante, pasó de 53% a 75%. Sin considerar la deuda con otros", esgrimió, aunque sin incluir a los organismos estatales pasó de 20% a 46% del producto.Sin embargo, hay varias formas de hacer la medición, estimaron en Cippec. "Si la evolución se mide a tipo de cambio observado, el peso de la deuda como proporción del producto se ha casi duplicado en menos de cuatro años. Pasó del 49% en diciembre de 2015 al 94% en septiembre de 2019", estimó el trabajo y agregó: "Esta fuerte suba del peso de la deuda es la que ha generado preocupación en los mercados de crédito respecto de la capacidad del Estado argentino de cumplir en tiempo y forma con los servicios que trae aparejada".

Sin embargo, el documento de la organización no gubernamental de políticas públicas se toma el trabajo de descomponer en capas el crecimiento de la deuda, según sus causas. Por caso, una "pequeña porción" de la suba (un 2% del PBI) se debe a la caída entre 2015 y 2019 del tamaño de la economía argentina. Además, la suba del tipo de cambio real durante este período -y, en consecuencia, la caída del valor en dólares del PBI- explicó un incremento en 11 puntos porcentuales del peso del stock inicial de la deuda. Un tercer factor, indicaron los especialistas, es el arreglo con los holdouts -aquellos acreedores que no ingresaron en las reestructuraciones de deuda de los canjes de 2005 y 2010-, lo que implicó una suba adicional de 5% del PBI.

"Conviene hacer aquí una observación. Con la perspectiva que brinda el paso del tiempo, parece razonable argumentar que a fines de 2015 el gobierno entrante heredaba una configuración macroeconómica que tenía por delante la corrección de varios precios relativos, incluyendo al tipo de cambio real. Presumiblemente esta corrección iba a implicar una contracción de la actividad y si a esto se le suma la incorporación de nueva deuda para cerrar el arreglo con los holdouts, el punto de partida de la deuda no era de 49% del PBI, sino uno necesariamente más alto. Con los datos de hoy, estos tres factores implican unos 18 puntos porcentuales del PBI, lo que equivale a una deuda de 67% del PBI", argumentaron.

A esto se le sumó la estrategia fiscal-financiera que adoptó el Gobierno entre 2015 y 2017, y que se denominó "gradualismo" en la baja del gasto y de ingresos combinado con deuda externa en dólares. "Esta estrategia implicó un aumento de la relación deuda-PBI de 21 puntos porcentuales, lo que equivale a 5,6 puntos por año. A esto hay que sumar 6 puntos adicionales por el encarecimiento de esa nueva deuda a raíz de la devaluación real del peso sufrida desde mediados de 2018 hasta la actualidad", indicaron.

El stock actual de deuda pública, en la mira por el reperfilamiento o reestructuración que se viene a corto plazo, equivale a los actuales niveles de actividad económica y de tipo de cambio real, a 94% del PBI. "Pero es válido también argumentar que el PBI se encuentra hoy por debajo de su potencial, por lo que este valor podría estar sobreestimando el peso de la deuda. Del mismo modo, el tipo de cambio real está en la actualidad en un valor probablemente por encima del equilibrio y ciertamente por encima del promedio histórico", dijeron en Cippec, y ejemplificaron: "Si el ratio de deuda-PBI se calcula al tipo de cambio real promedio de 1994-2019 que empleamos en nuestro análisis, el peso de la deuda se reduce al 75% del PBI. También puede ser útil concentrar la atención sobre la deuda neta de tenencias en mano del sector público. Si se toma este stock, la relación deuda-PBI se reduce a 58% a tipo de cambio real actual y a 46% a tipo de cambio real promedio histórico. La parte de la deuda en manos del sector privado se reduce a 36% y 29% del PBI respectivamente.

Según Cippec, un nivel de 46% de la deuda neta en el sector público "pareciera un parámetro tolerable en comparación con lo que se observa en otras economías". Sin embargo, estimaron que "debe tenerse en cuenta que bajo la trayectoria de crecimiento económico reciente y ante la precariedad de la situación fiscal, la capacidad de servir este nivel de endeudamiento es desafiante".

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