
Una empresa progresa con la reparación de teléfonos celulares
Después de que la firma original se retiró del país, la compraron dos gerentes
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Carlos Camino se acuerda como si fuera hoy de aquella mañana, en plena crisis posdevaluación. Mientras conducía el auto hacia su oficina lo llamaron al teléfono celular para pedirle que se apurara porque ejecutivos norteamericanos de la casa matriz lo esperaban para anunciarle el cierre de la empresa en la que trabajaba.
Entonces, Camino era contador de CellStar, una empresa dedicada a la logística -desde que sale el equipo de fábrica hasta que llega a manos del usuario- de telefonía celular. En 1993, en pleno boom de la comunicación móvil (Miniphone competía con Movicom en la Capital Federal), la firma se instaló en la Argentina como proveedora de equipos.
En junio de 2002, la corporación decidió cerrar la filial local, junto con las de Inglaterra y Perú.
Camino y Daniel Spadoni, en ese entonces a cargo del área técnica, comenzaron dos meses de largas conversaciones con los norteamericanos para poder quedarse con la empresa, una opción que en el idioma de los negocios se conoce como "management buy out".
"Los norteamericanos llegaron y por poco querían cerrar y tirar la llave, con la gente adentro trabajando", recuerda Spadoni. "Nos costó mucho hacerles entender que para preservar la operación, los clientes y las fuentes de trabajo, necesitábamos una transición", acota Camino.
Finalmente se asociaron para comprar los activos -por contrato no pueden revelar el monto- y formaron Alteknia, un laboratorio de alta complejidad con una facturación que ronda los 6 millones de pesos anuales y presta servicios de telecomunicaciones. La empresa ocupa 1200 metros cuadrados en el barrio porteño de Almagro, donde trabajan 60 personas en forma directa. En el laboratorio, la mayoría es muy joven, con estudios en electrónica.
"En la época de las vacas gordas, cuando se rompía un equipo, los operadores compraban todo nuevo. Ahora demandan más servicios de reparaciones", explica el gerente comercial, Ricardo Wohlgemuth. Hoy reparan un promedio de 7000 celulares por mes.
Alteknia se organizó en tres unidades de negocios: todo lo que tiene que ver con telefonía celular; infraestructura de telecomunicaciones y, por último, wi-fi, es decir, redes inalámbricas para conexión de equipos a Internet, un negocio incipiente. También tienen un área de investigación y desarrollo.
Compiten en un mercado donde hay varios pesos pesados, como BGH, Multiradio y Mach Electronics, todas empresas nacionales.
Los celulares son la principal fuente de ingresos: Alteknia maneja lo que es reparación de equipos de Movicom BellSouth, por ejemplo (tienen técnicos propios en las oficinas de Movicom) y reparan marcas como Motorola, Philips y Samsung.
Para fines de año, según datos de la consultora Convergencia Research, habrá 12 millones de aparatos celulares en funcionamiento, esto es tres millones más que ahora.
"El negocio cambió; hasta hace dos años la vida útil de los equipos era más larga; llegamos a reciclar 4500 celulares por mes. Ahora no llegan a 800 y son los últimos que se reciclan", explica Daniel Spadoni. Reciclar significa poner a nuevo un equipo usado, una práctica que parece del pasado, ya que las empresas volvieron a subsidiar los aparatos para vender nuevas líneas.
-¿Un buen consejo para mantener el celular en buen estado?, preguntó LA NACION a Spadoni, ingeniero electrónico de la UTN.
-No dejar que se moje, nunca, bajo ningún concepto. Y si se llega a humedecer, lo primero que hay que hacer es sacarle la batería. Pero si se llega a caer al inodoro... bueno, ahí sí que es casi imposible recuperarlo.






