
Una manzana codiciada por muchos, pero en manos de unos pocos
Apple avanzó en el mercado mundial con teléfonos inteligentes y tabletas, pero en el país tiene una baja participación
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En el subte, en las cafeterías, en los locales de comida rápida, en los aviones y en las plazas. Viajar a Estados Unidos es encontrarse con el universo de productos Apple prácticamente a cada paso, algo que todavía está lejos de la Argentina.
Diferencial de precio; orientación histórica a un público de nicho vinculado al diseño; ausencia de la compañía para posicionar sus productos y ciertos límites en compatibilidades son algunas de las causas que explican por qué en la Argentina no es posible encontrarse masivamente con Apple. A esto se suma la ley de electrónicos que favorece a los fabricantes locales y la falta de stocks en muchos de sus productos por las licencias no automáticas a las importaciones.
La compañía vivió un resurgimiento mundial a partir de 2007 con la llegada del iPhone, su teléfono inteligente, que arrastró la venta de computadoras y otros productos. Con este hito y de la mano de la carismática figura de su presidente, Steve Jobs, Apple trató de conquistar nuevos usuarios, más allá de su público cautivo. El renacer coincidió con una etapa en que las incompatibilidades de su sistema operativo, algo que le achacaban sus críticos, empezó a pesar menos porque hay más opciones online.
"En la Argentina, Apple siempre fue más caro y apuntó a un mercado no tan sensible al precio", dice Enrique Carrier, director de la consultora Carrier & Asociados. "Es un público que paga más que la media de mercado por un plus de diseño y marca. Hay mucho de exclusividad y pertenencia. Más allá de la popularidad del iPhone, la participación acá es muy baja. La relación era de 10 a uno con BlackBerry."
El iPhone ocupa la cuarta posición en el ranking de los dispositivos móviles más vendidos en el mundo en el primer cuatrimestre, con un 3,9% de participación de mercado y un crecimiento del 102% respecto al mismo período del año anterior, de acuerdo con los números internacionales de la consultora Gartner. Se vendieron 18,6 millones de iPhone en este período.
En la Argentina, sólo el 0,5% de los teléfonos vendidos en 2010 fueron Apple, con un crecimiento del 274% respecto del año anterior, según un relevamiento de Carrier & Asociados. Los faltantes que se registran en las últimas semanas en muchos canales de venta a raíz de las licencias no contribuirían a lograr una expansión mayor. Tampoco la ley de electrónicos, que supone la aplicación de impuestos internos a los artículos importados y favorece a los producidos en Tierra del Fuego.
Carrier señala que históricamente la compañía nunca tuvo presencia oficial, sino a través de distribuidores o representantes. "Un distribuidor no invierte en marketing y posicionamiento en la misma escala. El empuje es muy distinto del que puede darle la compañía", agrega. Coincide Alejandro Prince, presidente de la consultora Prince & Cooke, al señalar que es de las pocas primeras marcas internacionales de tecnología que nunca tuvo una oficina local.
En computadoras, la participación de Apple también es minoritaria. Según un estudio de GFK, especializada en investigación de mercado de productos de tecnología, en los primeros cinco meses de 2011 se vendieron cerca de 600.000 computadoras en la Argentina. Hubo un crecimiento del 50% respecto del año anterior, impulsado fundamentalmente por las notebooks del segmento que va de los $ 2500 a los 3000. Las más caras, de más de 4000, en los que se ubican las Mac, perdieron terreno y totalizaron apenas un cuarto de las vendidas en la categoría.
A grandes rasgos, Apple en la Argentina tiene menos del 1% de participación de mercado en las distintas categorías de computadoras, mientras que en Estados Unidos cuenta con poco más del 10%. Prince señala que Apple siempre se movió, dependiendo las épocas y el producto, en penetraciones de mercado muy bajas frente a toda su competencia de primer marca. El grupo de sus usuarios es normalmente gente de buen nivel adquisitivo y con frecuentes viajes, así que, además, una buena parte de los productos de esa marca en el país han sido traídos de algún viaje.
Desde el popular iPhone, por el que hubo colas para esperar su salida a la venta, hasta la revolucionaria iPad, que continúa como máxima referente en la categoría tablets. Desde las distintas versiones de computadoras Mac y hasta los más populares iPod, Apple despierta pasiones de un público que está dispuesto a pagar hasta un 60% más por un producto de similares características. Diseño, innovación, exclusividad y valor por la marca son algunos de los atributos que se le reconocen.
Matías Berardi, gerente de investigación y consultoría de IDC para la Argentina y Chile, opina: "Apple es un producto de nicho y siempre lo fue. Lo que ocurre es que en los países ricos el nicho es más grande que en los pobres, donde son menos los que acceden. El precio es una barrera muy grande que desalienta a la mayoría de la gente".
El especialista explica que que en los países periféricos, como la Argentina, las posibilidades de acceder a estos bienes privativos son para un universo menor. Los US$ 400 que cuesta una iPad pesan mucho más sobre los ingresos promedio de un argentino que en los de un estadounidense.


