
Una pasión que tardó en despertar
En su juventud, Becker estuvo más interesado en los deportes que en la economía
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Origen: Gary Becker nació en 1930 en Pottsville (Pennsylvania), un pequeño pueblo cuya actividad principal era la producción de carbón. Sus hermanos, Wendy, Natalie y Marvin, también nacieron en esa localidad.
Mudanza: cuando el economista tenía cinco años, la familia se mudó a Brooklyn (Nueva York). De esa época Becker recuerda haber sido un buen estudiante, "pero hasta los dieciséis años estuve más interesado en los deportes que en las actividades intelectuales. Sin embargo, cuando tuve que elegir entre el equipo de matemáticas y el de handball, elegí matemáticas".
Influencias: en la casa de la familia Becker había pocos libros, pero el padre del economista se mantenía al tanto de las noticias políticas y económicas. "Cuando perdió la mayor parte de su vista, tenía que leerle noticias sobre el mercado financiero. Quizá eso estimuló mi interés en la economía, aunque en ese entonces me aburría bastante."
Primer contacto: durante su primer año en Princeton, Becker tomó accidentalmente un curso en economía, y entonces se sintió atraído por el rigor matemático que la materia aplicaba a la organización social. Durante el verano leyó varios libros sobre el tema.
Dudas: para independizarse económicamente cuanto antes, Becker decidió graduarse en tres años. Hacia el final de su carrera comenzó a perder interés en la economía, ya que no parecía ocuparse de los problemas sociales. Hasta pensó en cambiarse a sociología, pero encontró la materia muy difícil.
Encuentro: Becker decidió entonces realizar sus últimos trabajos para graduarse en la Universidad de Chicago. "Mi primer encuentro en 1951 con Milton Friedman, en un curso sobre microeconomía, renovó mi entusiasmo por la economía. El enfatizaba que la teoría económica no era un juego de brillantes académicos, sino una herramienta poderosa para analizar el mundo real. Ese curso y los posteriores contactos con Friedman tuvieron un efecto profundo en la dirección de mis investigaciones."
De vuelta: después de su graduación, Becker comenzó a trabajar como profesor adjunto en la Universidad de Chicago. Tres años después, se mudó a Nueva York para enseñar en la Universidad de Columbia y trabajar en la Oficina Nacional de Investigación Económica. Vivió en Manhattan durante doce años.
Familia: Becker se casó por primera vez en 1954 y tuvo dos hijas. Volvió a Chicago en 1970, y entonces se dedicó principalmente a estudiar los grupos familiares. "Por mucho tiempo mi trabajo fue ignorado o rechazado por la mayoría de los economistas más importantes. Quizá no creyeran que yo fuera realmente un economista."
Segunda vez: Becker se casó por segunda vez en 1980 (su primera esposa había muerto diez años antes), con una historiadora especializada en Medio Oriente.





