
Venta de una planta cervecera
Es la de Brahma, en Luján. Tiene más de 400 hectáreas y 25.000 metros cuadrados cubiertos
1 minuto de lectura'
El Gobierno autorizó la fusión entre Cervecería y Maltería Quilmes y la brasileña AmBev, dueña de Brahma. La noticia se dio a conocer la semana última, igual que las restricciones.
El Tribunal de Defensa de la Competencia falló que ambas empresas deberán desinvertir para poder fusionarse. “Hay dos tipos de ventas que se deben realizar: las correspondientes a las marcas Bieckert, Palermo e Imperial o Norte, y la que vincula la capacidad de producción que implicará la venta de la planta de producción de Brahma en Luján, y la productora de malta de Quilmes en Llavallol”, explica Fernando Lascano, director de relaciones institucionales de Quilmes Industrial.
La comercialización de la planta implica la transferencia de uno de los activos más importantes del rubro cervecero en América latina.
“Una de las decisiones del Tribunal de Defensa de la Competencia que traerá la mayor polémica es la imposición de que el comprador, tanto de las marcas como de las plantas, no podrá ser local”, aclaró Lascano.
La planta industrial que Brahma controla en Luján cuenta con 410 hectáreas y cerca de 25.000 metros cuadrados cubiertos.
La proporción entre la superficie total de la planta y su superficie cubierta se debe a la necesidad del rubro de asegurarse una buena cantidad de agua, que es extraída de los ríos subterráneos.
Su valor inmobiliario radica en la ubicación. Está emplazada en la intersección de la ruta 6 y el Acceso Oeste, con rápida comunicación tanto con la Capital Federal y el Gran Buenos Aires como con el interior por medio de las rutas 5, 7, 8 y 9.
Para Gustavo Destuet, de la inmobiliaria Raíces, la planta de Brahma está construida sobre un terreno que hoy está valuado en US$ 12.000 la hectárea. “Se emplaza sobre la ruta 6 y cuenta con más de 1000 metros de frente, a pocos metros del Acceso Oeste”, aclaró.
“En materia de valores, si tasamos sólo el lote y los metros cuadrados de galpón -no así de la maquinaria para producir cerveza-, tendría un costo aproximado de 16 millones de pesos”, explica Pablo Giménez Contard, de Santiago González y Asociados.
“En estos casos, es muy difícil hacer una tasación certera porque aquí el valor está dado por la capacidad de producción del oferente y las posibilidades que tenga en el mercado local; de lo que no hay dudas es de que la planta tiene un valor logístico de gran importancia”, agregó.
Sin embargo, la inversión de AmBev en Luján se centró en la producción, por lo que el principal activo de la planta de Luján es su capacidad de fabricación de cerveza. Lascano definió el equipamiento como “un interminable circuito de tanques y caños de acero inoxidable”.
En marzo último, la unidad productiva de AmBev en la Argentina recibió el Premio de Excelencia Fabril, por obtener los mejores resultados y eficiencia en las gestiones entre las 48 plantas que AmBev posee en el mundo.
En 1994, con una inversión de 120 millones de pesos, Brahma construyó la planta ubicada en las cercanías de la ciudad de Luján.
Cinco años más tarde fue ampliada con una inversión de 50 millones, con el fin de aumentar su capacidad de producción. Es capaz de envasar hasta 30.000 latas por hora.
La transferencia de este activo se realizará con condiciones de mercado muy particulares. “El solo hecho de que se haga pública la necesidad de la venta, convierte a la operación en una especie de licitación pública, puesto que en el rubro de la cerveza todos los operadores están mirándose unos a otros”, concluyó Lascano.
El grupo brasileño que tendrá que desprenderse de esta planta desembolsó 346 millones de dólares por el 37,5% de las acciones de Quilmes Industrial (Quinsa), la sociedad holding dueña de la cervecería argentina.






