
Vuelven de Brasil algunas producciones
Las salsas de tomate Cica con las que los argentinos acompañaban sus tallarines se fabricaban en Mendoza hasta hace dos años. Tras la devaluación del real, en 1999, la compañía angloholandesa Unilever cerró su planta mendocina y decidió importar aquellos productos desde Brasil, que ofrecía mejores costos de producción.
Hace cuatro meses, después de la maxidepreciación del peso que rebajó los precios en dólares, Unilever volvió a producir las salsas de tomate en la Argentina, en sus instalaciones de Pilar. En la empresa aclaran que la decisión se adoptó a fines del año pasado, pero reconocieron que la salida del 1 a 1 equiparó el costo argentino con el brasileño.
Algunas empresas que habían dejado de producir por la sobrevaluación del peso y habían comenzado a abastecerse desde Brasil están volviendo a fabricar en el país.
El economista Ricardo Delgado, socio de la consultora Ecolatina, reconoce que estas reaperturas de líneas de producción implican una inversión mínima, de modo que se puedan discontinuar ante un cambio de escenario macroeconómico.
La norteamericana Kraft Foods reanudó hace tres semanas la elaboración de los postres Royal, después de mudarlos a Brasil en 1999. La suiza Nestlé, que en 2000 cerró su planta de café instantáneo, a mediados de año comenzó a fabricar café con leche en Santa Fe.
La fabricante de neumáticos Goodyear y la de zapatillas Nike analizan volver a poner a sus productos el rótulo industria argentina. "No hay demasiadas que vuelvan, pero las hay", admite Delgado. "Hoy la Argentina tiene una mejor paridad cambiaria con Brasil que en 1989. Invertir en nuestro país es un 40 por ciento más barato", añade.
La duda del economista de Ecolatina radica en si esta diferencia cambiaria con Brasil se mantendrá o no en el largo plazo. "No se sabe qué pasará en la Argentina, aunque se supone que seguirá el tipo de cambio alto. La mayor incógnita está en Brasil. Habrá que ver si puede sostener al real en un contexto de contracción de la inversión extranjera en América latina", advierte Delgado. Si la cotización del real se desmadra, la ventaja de la Argentina frente a su socio mayor del Mercosur desaparece.
La devaluación brasileña de 1999 derivó en un éxodo, no tan masivo como se pregonó, de fábricas desde la Argentina hacia el gigante sudamericano. Se fueron fundamentalmente autopartistas y alimentarias. Ahora pueden llegar a retornar las líneas de producción que no demanden elevadas inversiones para su puesta en marcha ni para su cierre. Entre ellas figuran las de alimentos, textiles y autopartistas, según Delgado.
Unilever reanudó la producción de latas de tomate Cica en Pilar, donde ya fabricaba la mayonesa Hellmann´s y los jugos Ades. No en Mendoza, donde las producía hasta 2000, año en que vendió las instalaciones.
Fuentes de la compañía anglo-holandesa desvincularon la mudanza de la caída de la convertibilidad. "Queremos reforzar esta categoría (tomates) en tiempos en que un plato de spaghetti cuesta menos que una hamburguesa", alegan en la multinacional, que nacionalizó el 80% de las salsas destinadas al mercado interno. Desde Pilar también exporta a Paraguay y Uruguay.
La firma norteamericana Kraft Foods reconoce abiertamente que el tipo de cambio justificó la fabricación de los postres Royal en el país. Hasta 1999 se despachaban de las instalaciones de Munro, hoy convertidas en un depósito de la empresa.
La dueña de Terrabusi y Canale importó Royal desde una planta en Brasil hasta hace tres semanas, cuando inició su elaboración en Villa Mercedes, San Luis. Allí fabrica las bebidas en polvo Tang, Clight y Verao. La devaluación del peso abarató los costos de mano de obra y azúcar.
Kraft producirá desde diciembre próximo en la Argentina las nuevas galletitas Club Social. Las elaborará en la planta de Terrabusi en Pilar, en lugar de importarlas de Venezuela.
El café con leche de Nestlé nunca se había producido en la Argentina. Se comenzó a elaborar en Brasil desde 2000, mientras cerraba la línea de producción de café instantáneo en Magdalena (Buenos Aires). Desde hace tres meses, sin inversiones adicionales, el Nescafé con leche se despacha de la planta de Firmat (Santa Fe).
Ni Unilever ni Kraft ni Nestlé prevén exportar estos nuevos productos a Brasil. Apuntan al mercado interno y a otros países vecinos. La norteamericana Goodyear no descarta la posibilidad de producir en la Argentina, como lo hizo hasta 1999, cuando se trasladó a Brasil. "Nunca hemos declarado que no vamos a fabricar más en la Argentina", dijo el gerente general de la filial argentina, Sergio Zanini.
Las zapatillas Nike, que eran fabricadas por Alpargatas hasta hace cuatro años, tal vez vuelvan a confeccionarse aquí. Depende de cómo terminen las negociaciones con Gatic. Esta compañía ya consiguió el regreso de las All Star, que produjo Alpargatas hasta agosto pasado.
Otros casos de retorno se registran en las industrias de muebles, juguetes, electrodomésticos y bienes de capital. Son casos esperanzadores pero aislados, en momentos en los que en la industria sigue la crisis.





