
Whirlpool cierra su planta de San Luis
Era la única fábrica de la firma en la Argentina; ahora concentrará toda su producción en Brasil
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SAN LUIS.- La empresa fabricante de electrodomésticos Whirlpool cerrará su fabrica de San Luis y se retirará del país para concentrar sus actividades en Brasil.
La clausura de la única planta de producción de la firma en la Argentina implica el despido de 250 personas y amenaza además con convertirse en un nuevo enfrentamiento entre la provincia y la Nación.
San Luis reflota con este conflicto, en el contexto del acta de reparación histórica, los pedidos de atención sobre la licuación de los beneficios fiscales que inició a principios del año pasado.
El reclamo, compartido por las cuatro provincias -Catamarca, San Luis, La Rioja y San Juan- que gozan de los beneficios otorgados por el régimen de radicación industrial, es uno de los motivos citados en la carta remitida el lunes pasado a la gobernadora de la provincia, Alicia Lemme, por parte del presidente de la compañía, Jo‹o Carlos Costa Brega.
El empresario responsabilizó de la decisión a "la fuerte caída del volumen comercializado en el mercado de electrodomésticos, el incremento en los costos de los insumos luego de la pérdida de la convertibilidad y la licuación de los beneficios fiscales".
Consultados por LA NACION, en la empresa dijeron que Costa Brega se encontraba fuera del país y que no se efectuarían declaraciones durante los próximos días. Así, un comunicado se convirtió en la única explicación de la empresa.
Se advirtió en la nota presentada por la compañía que la decisión de cerrar la fábrica y retirarse a Brasil "no interfiere la continuidad comercial de Whirlpool en el país, de alta importancia estratégica para sus negocios", que seguirán siendo atendidos por las distintas áreas comerciales.
Pese a gozar de beneficios impositivos hasta 2011 y haber recibido montos importantes a valores históricos por aproximadamente 12 millones de pesos, que deberían ser restituidos al Estado nacional, la decisión tomada por la empresa parece irreversible y compromete a una importante red de proveedores cuya producción era consumida en su mayoría por la planta radicada en San Luis.
El gobierno de la provincia, que el viernes pasado anunció una baja en el desempleo en un 3,3%, enfrenta ahora el cierre de una de las fábricas más importantes de su parque industrial, cuyo proyecto representaba un costo fiscal de 22 millones de pesos y 250 puestos de trabajo.
Pedido de la gobernadora
En ese contexto, mientras la gobernadora Lemme solicitó la intervención personal del presidente Duhalde, los ministros de Gobierno y Economía provinciales inspeccionaron las instalaciones de la planta, que permanecerá cerrada hasta el lunes -momento en que comienza el desmantelamiento de su maquinaria-; giraron una carta documento intimándola a reanudar la actividad y presentar su descargo, y gestionaron entrevistas con los ministros de la Producción y de Trabajo de la Nación, Aníbal Fernández y Graciela Camaño, respectivamente.
La sorpresiva determinación, tomada poco después de habilitar una nueva línea de producción y de incorporar medio centenar de empleados, se acompañó con la instalación en la planta de dos escribanos y dos abogados que asesoraron legalmente a los trabajadores en la firma de sus convenios de indemnización, que contemplan en algunos casos antigüedades de 17 años.
Además, se efectuaron propuestas para algunos de sus profesionales de puestos en la planta fabril de Joinville, en el Estado de Santa Catarina, Brasil.
Si bien el gobierno de San Luis no recibió denuncias por parte de los trabajadores despedidos, el ministro de Gobierno, Joaquín Surroca, adelantó que los convenios de indemnización firmados el lunes serán revisados por la autoridad provincial porque se los considera extraoficiales.
Sobre la transferencia de la producción a Brasil, el ministra de Economía de la provincia, Claudia Poggi, afirmó que "lo que argumentan en la carta es claramente consecuencia de la devaluación; lo importante es el planteo acerca de que una fabrica de la envergadura de Whirlpool se vaya de la Argentina, y como las posibilidades de persuasión, retención y contención son exclusivas del gobierno nacional, es que rápidamente hemos reaccionado y nos hemos comunicado para tratar de reunirnos con las autoridades nacionales".
Veinte años después
Como una productora de electrodomésticos, esta firma multinacional se radicó en San Luis, en 1983, amparándose en los beneficios con los que la ley de radicación industrial premió a las provincias comprendidas en la llamada acta de reparación histórica de las que formaba parte San Luis.
Atendiendo a que Whirlpool era una marca no reconocida, negoció la compra a la empresa Philips de su línea blanca, por espacio de 2 años, y comenzó a producir electrodomésticos con la denominación Philips-Whirlpool.
Su plantel laboral se integra con 250 operarios, 12 supervisores, 20 jefes de línea o staff y un gerente.
La producción de Whirlpool en San Luis asciende a 500 unidades de heladeras diarias destinadas a cubrir la demanda local e internacional. Pero, a diferencia de la planta de Brasil, en la fabrica Whirlpool de la capital puntana se fabrican menos unidades, pero de distintos modelos.
Se considera que es una empresa mediana que cuenta con maquinarias de última generación.





