Acercarse, la clave evangélica de la gira

Carlos María Galli
(0)
6 de julio de 2015  

Después del viaje a Brasil en 2013 para la Jornada Mundial de la Juventud, ésta será la segunda visita de Francisco a su "amado continente", como lo llamó en su exhortación programática Evangelii gaudium.

En un mensaje dirigido a los pueblos el 27 de junio, el Papa dio la clave evangélica de su visita: "El amor del Padre tan misericordioso nos permite sin medida descubrir el rostro de su Hijo Jesús en cada hermano, en cada hermana nuestra, en el prójimo. Solamente es necesario aproximarse, hacerse prójimo". El Papa sitúa su gira en un pontificado que presenta a Cristo como el rostro de la misericordia de Dios, y él inició la revolución de la ternura. "Mi deseo es estar con ustedes, compartir sus preocupaciones, manifestarles mi afecto y cercanía, y alegrarme con ustedes también", comentó en esa carta. El Papa ha anunciado un Año Santo de la Misericordia, en cuyo marco se comunicarán las decisiones posteriores a la asamblea sinodal sobre el matrimonio y la familia. Seguramente sus gestos y sus palabras transmitirán el amor de Dios que nos salva.

Su encuentro con los rostros sufrientes de Cristo lo llevará a lugares de dolor. El secretario del viaje a Brasil me contó que Francisco sumó al plan previsto dos cosas: visitar el santuario de Aparecida e ir a un hogar para adictos, una favela y una cárcel. Ahora sucederá algo parecido, como dijo en su carta: "Quiero ser testigo de esta alegría del Evangelio y llevarles la ternura y la caricia de Dios, nuestro Padre, especialmente a sus hijos más necesitados, los ancianos, los enfermos, los encarcelados, los pobres, los que son víctimas de esta cultura del descarte".

El Papa se refirió a la luz de la fe, la firmeza de la esperanza y el fuego del amor de estos tres pueblos, que se cuentan entre los que tienen mayor población católica de América. Visitará sus santuarios, en los que son amados y aman a la Virgen María y se referirá a su piedad católica popular, que tiene la capacidad de asumir los nuevos desafíos culturales, sobre todo si se la acompaña pastoralmente. Es probable que allí ratifique algunas de sus líneas evangelizadoras: la salida misionera de la Iglesia, la opción por los pobres, la presencia en todas las periferias, una catequesis más kerigmática, el diálogo a todos los niveles. Ante problemas de estos países pueden aparecer otros mensajes. Por un lado, el respeto y la integración de las culturas indígenas, sea en su vertiente andina, sea en su forma guaranítica. Por otro lado, el llamado de la encíclica Laudato si', que une el cuidado de los pueblos vulnerables y de la tierra amenazada. El documento de Aparecida y la encíclica papal no hacen concesiones a indigenismos radicales ni a espiritualismos geocéntricos.

El autor es sacerdote, perito en Aparecida y miembro de la Comisión Teológica Internacional

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.