
Argentinos dejan el ejército español
"Es que han conseguido trabajos mejores en la península", dijeron voceros militares españoles para explicar la salida de filas de los jóvenes
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MADRID.- Por lo menos uno de cada diez jóvenes argentinos y uruguayos que viajaron a España para integrarse a las fuerzas armadas de ese país desistieron ya de la idea, cuando apenas cumplieron diez días de instrucción militar, de acuerdo con una información conocida ayer en Madrid.
"Es que han conseguido trabajos mejores en la península", dijeron voceros militares españoles para explicar la salida de filas de los jóvenes que llegaron el mes pasado.
Y, tal como ha ocurrido en los últimos días, insistieron en asegurar que tal cantidad de bajas "es normal durante el período de instrucción", según dijo el director de Reclutamiento militar, general Gregorio López Iraola.
Se trata de jóvenes con ciudadanía europea,y eso facilita las posibilidades para encontrar empleo con sueldos similares o un poco más altos que los ofrecidos por los militares. "Además, los han ayudado familiares residentes en España", añadieron las fuentes.
Algunos medios de comunicación españoles empezaron a tomar nota del asunto.
"Puede admitirse que no les ha gustado lo que han visto, que se han sentido más argentinos que españoles o que se les hace notar su condición de extranjeros", conjeturó el jueves último una nota del diario madrileño El País, firmada por Eduardo Haro Tecglen, uno de sus columnistas habituales. Pero no tenía más información que ésa.
Hasta ayer fueron vanos los pedidos de La Nación para que habilitara contacto con los reclutas argentinos. "Lo haremos en breve", se prometió. Sí se insistió en que "todo marcha como estaba previsto".
No pasaron aún dos semanas del momento en que -el 19 de junio último- los primeros 72 de los 304 reclutas de América latina llegaron al aeropuerto de Barajas con una gran sonrisa y en medio de un enjambre de cámaras y micrófonos de medios españoles dispuestos a saber cómo era eso de incorporar soldados del exterior ante la carencia de nativos.
"Estamos dispuestos a cumplir con la prueba", dijeron los argentinos que formaban parte del primer contingente. "¿Podrás jurar la bandera española?", preguntaban los periodistas locales.
Salvo excepciones, la mayoría de los consultados por La Nación admitió ese día no tener la más mínima vocación castrense y, sin medias tintas, reconoció que la convocatoria militar los atrajo como una forma de emigrar a España con trabajo y sueldo mínimo garantizados.
La convocatoria se cursó a jóvenes de uno y otro sexo uruguayos y argentinos descendientes directos de españoles y con doble ciudadanía. Se les exigió la firma de un contrato mínimo de dos años con un salario mensual cercano a los 600 dólares, en condición de soldado profesional.
Pero, desde entonces, el éxodo de las filas ha sido constante. Los dos primeros argentinos en salir del cuartel lo hicieron apenas un día después de haber entrado. A las 72 horas, el número se había elevado a 8 -seis argentinos y dos uruguayos-.
Ayer la cifra saltó a 34, de acuerdo con una información de la agencia de noticias ANSA.
Eso representa el 10 por ciento del total del contingente de aspirantes argentinos y uruguayos, participantes en la "prueba piloto" que por primera vez en su historia puso en marcha el Ministerio de Defensa español como una alternativa para revertir el interés de los españoles nativos por sumarse a las fuerzas armadas.
El general López Iraola precisó que las bajas se produjeron "porque los reclutas dijeron haber encontrado un empleo mejor", pero advirtió que, de todos modos, se haría "un seguimiento muy concreto de cada caso".
Tal afirmación llamó un tanto la atención en medios locales. Nadie sabe muy bien qué significa y hasta es posible que haya sido un juego retórico. Pero la misma nota del diario El País preguntó -entre otras cosas-: "¿Puede el ejército hacerlos seguir?"
En su último número, el semanario Tiempo, del grupo editorial Zeta, publicó un extenso informe crítico hacia los "contratos basura" que -sostiene- firman los cada vez menos españoles aspirantes interesados en la carrera militar.
"En ellos no se especifica jornada laboral, ni vacaciones ni situación social una vez cumplido el compromiso", asegura el semanario. El punto es llamativo por tratarse de un medio que, por lo general, suele tener coincidencias editoriales con los postulados del gobierno de José María Aznar.
Las condiciones
Sueldo:
durante la instrucción, de dos meses, los argentinos cobrarán US$ 325. Luego, el sueldo mensual será de US$ 600. Para llegar pagaron un pasaje que les será reintegrado en su sueldo en tres cuotas.
Contrato: el contrato que firman es de dos años, aunque se preveían bajas luego del período de instrucción. Deberán jurar la bandera española y posteriormente serán incorporados efectivamente como tropa.




