
Arrestan a dos altos dirigentes de ETA
José Antonio Olarra Guridi y Ainhoa Múgica Goñi fueron detenidos en Burdeos, sudoeste de Francia
1 minuto de lectura'

MADRID.- La banda terrorista ETA sufrió ayer un duro revés luego de que la policía francesa detuvo en Burdeos a quienes supuestamente son los dos máximos responsables de la agrupación. La noticia generó inmediata satisfacción en el gobierno español y en el principal partido de oposición, que se apuraron en "felicitar" a las fuerzas de seguridad del país vecino.
Los dos detenidos -un hombre y una mujer que vivían en una zona tranquila de la campiña francesa- se encontraban anoche a disposición de la Justicia. La expectativa era que de su interrogatorio surgieran pistas para nuevas detenciones, en una operación que al cierre de esta edición permanecía "abierta", según se informó.
Fueron identificados como José Antonio Olarra Guridi y Ainhoa Múgica Goñi, a quienes la policía española considera responsables de los comandos terroristas, a tall extremo que Olarra podría ser el "número uno" en la estructura. Ambos comparten un largo historial de hechos violentos.
"Esto supone un duro golpe psicológico para la organización", dijo el ex ministro de Interior y actual líder del gobernante Partido Popular (PP) en el País Vasco, Jaime Mayor Oreja. Sus palabras admitieron implícitamente, sin embargo, la capacidad de recomposición de ETA, que en los dos últimos años perdió a varios de sus dirigentes y aun así sigue activa.
Pareja poco común
Poco después de la captura de ambos dirigentes españoles, la policía detuvo a una mujer de origen francés de la que se sospecha que cumplía tareas de enlace entre los dos jefes de la banda y otros terroristas. Su identidad no fue suministrada.
El operativo de captura se produjo en las primeras horas de la noche, en el estacionamiento de un supermercado de Burdeos. Ambos dirigentes llegaron allí en un automóvil en cuyo baúl se encontró armamento.
No se trata de una pareja común. Unidos desde hace años por una relación sentimental, ambos jefes terroristas son nacidos en San Sebastián y se comprometieron con ETA desde muy jóvenes. Los dos integraron en forma paralela sus comandos más peligrosos: el Donosti y el Madrid, este último, en una de sus etapas más sangrientas, entre 1995 y 1997.
Este es el segundo golpe en sólo tres semanas que sufre Euskadi Ta Askatasuna (ETA, Patria Vasca y Libertad) si se tiene en cuenta la suspensión de actividades de Batasuna, un partido al que se considera su paraguas político. Tal cese fue dispuesto por orden del juez Baltasar Garzón.
Entre otras muertes, se considera que la mujer pudo estar involucrada en los atentados que costaron la vida de siete personas. Olarra Guridi, en tanto, es sospechoso de haber participado en no menos de cinco asesinatos y en varios atentados contra dependencias de la Guardia Civil.
La sospecha policial es que el joven pasó a ser jefe de la organización clandestina luego de que el año pasado fue detenido -también en Francia- Javier García Gaztelu, conocido como Txapote. Solamente desde entonces hasta ayer, la banda fue capaz de asesinar a más de una treintena de personas en diferentes atentados.
Pero la detención en Francia también alimenta la sospecha de que buena parte de la cabeza de la organización buscó refugio en el sur del país vecino, donde encuentran un "santuario" de protección, mimetizándose con campesinos de la tranquila campiña que caracteriza la región.
Por primera vez en varios días, la noticia de la doble detención desplazó la amenaza de guerra en Irak de la portada de los principales diarios madrileños.
Los detenidos
José Antonio Olarra Guridi
- Presunto jefe del aparato militar de ETA, Olarra Guridi, de 35 años, integró los comandos Donosti y Madrid, y se lo acusa de 9 asesinatos. Reemplazó al frente del aparato militar a Xavier García Gaztelu, condenado en junio a 10 años de cárcel en Francia.
Ainhoa Múgica Goñi
- Pareja del anterior, Múgica Goñi, de 32 años, habría integrado los comandos Donosti y Madrid entre 1995 y 1997. La Justicia cree que es una dirigente de los comandos, quizá la número dos.


