Ataque de chavistas a la sede del canal Globovisión
Un grupo armado lanzó bombas y gases lacrimógenos; dos heridos
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CARACAS.- Un grupo armado atacó ayer al mediodía con bombas lacrimógenas la sede del canal de noticias venezolano Globovisión, crítico del gobierno de Hugo Chávez.
El incidente ocurre en plena ofensiva presidencial contra los medios independientes, una embestida que ha suscitado críticas a Chávez tanto en Venezuela como en otros países.
Con boinas rojas y banderas de la oficialista Unión Patriótica Venezolana (UPV) y liderados por la dirigente chavista Lina Ron, alrededor de 30 motociclistas llegaron a la sede central de Globovisión, en Caracas. Tras apuntar con armas de fuego a los vigilantes, ingresaron en las instalaciones, donde hicieron detonar las bombas de gases.
Una agente de la policía metropolitana y un guardia privado, únicos custodios del edificio, resultaron heridos, indicaron directivos de la emisora.
El director general de Globovisión, Alberto Federico Ravell, responsabilizó al gobierno por los hechos violentos ocurridos en la sede del canal. "Señor presidente, si usted lo que quiere es asesinarnos, si usted lo que quiere es acabar con nosotros, hágalo de una vez, pero no mande a su gente a un canal de televisión que prácticamente no tiene guardias armados y que la custodia que tiene es de la policía metropolitana por instrucciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)", declaró el directivo.
Ravell agregó: "La señora Lina Ron debe estar presa hoy [por ayer] en la noche con los 50 delincuentes que la acompañaron". Y advirtió que Chávez se estaba "pasando de la raya" con su política contra los medios de prensa.
Globovisión, abiertamente crítico de las políticas de Chávez, sufrió varias amenazas de cierre por parte del mandatario, que llama a la emisora "Globoterror" y la acusa de terrorismo mediático.
Incluso la oposición venezolana ha denunciado que las últimas causas en las que se investigó a Guillermo Zuloaga, propietario del canal, fueron impulsadas desde el Palacio de Miraflores.
Avance sobre los medios
El ataque a Globovisión es el último de una serie de hechos relacionados con el avance del Estado sobre los medios de comunicación.
El fin de semana pasado, 32 radios y dos televisoras regionales salieron del aire por decisión de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones -dirigida por el ultrachavista Diosdado Cabello-, que consideró que no cumplían con todos los requisitos de la ley para operar. Las concesiones de otras 200 emisoras están siendo revisadas.
En desafío al gobierno, la radioemisora venezolana CNB, fuera del aire desde el sábado pasado, empezó a transmitir ayer con altoparlantes desde una plaza de Caracas. A las seis de la mañana, periodistas y locutores comenzaron su jornada en la plaza Alfredo Sadel, de la capital, donde los transeúntes se detenían a expresar su solidaridad.
CNB, que tenía alcance nacional, perdió la licencia de cinco de sus emisoras, entre ellas la de Caracas, y desde el fin de semana transmite vía Internet, método al que recurrieron otras radios afectadas por la salida del aire ordenada por Cabello.
En este contexto, Luis Pardo, presidente de la Asociación Interamericana de Radiodifusión (AIR), criticó ayer el cierre de radios y afirmó que Venezuela ingresó en un "punto de no retorno" en la degradación del sistema democrático y la libertad de expresión.

