
Ayer y hoy
Neil Armstrong. Después de la Luna.
1 minuto de lectura'
1969
Ya de niño sabía qué quería, pero seguramente jamás imaginó hasta dónde llegaría. Ni que la historia le tenía reservado un lugar privilegiado, el mismo que les asigna a los exploradores que pisaron por primera vez suelo desconocido. Con una salvedad: él lo hizo en el espacio.
A los 16 años, Neil Armstrong ya tenía su licencia de piloto. Luego vendrían sus estudios de ingeniería aeronáutica, sus 78 misiones de combate en la guerra de Corea, su ingreso en la NASA y su selección para tripular las naves Apolo. Su sangre fría y gran profesionalismo le permitieron salvar dos veces la vida, una vez durante la misión orbital de la cápsula Gemini 8 y otra durante un ejercicio de entrenamiento. Y fueron cualidades decisivas en su elección para formar parte de la tripulación que llevaría a cabo la mayor gesta en la historia espacial.
El 20 de julio de 1969, Armstrong alcanzó la gloria al convertirse en el primer hombre en pisar la Luna. Fue a las 22.56, hora argentina.
2004
Tras su regreso triunfal, Armstrong recorrió buena parte del mundo junto a sus compañeros Edwin Aldrin y Michael Collins para recibir la aclamación general por su hazaña. Luego pasó a desempeñarse en la sección de Aeronáutica de la NASA y como profesor de ingeniería aeroespacial en la Universidad de Cincinnati, entre 1971 y 1979. Por esa época filmó varios comerciales para televisión y ofreció decenas de conferencias. Después, se recluyó en una granja que posee en Lebanon, Ohio.
Entre 1982 y 1992 fue gerente de la compañía Computing Technologies for Aviation, Inc., y entre 1986 y 1988 formó parte de la comisión investigadora de la tragedia del transbordador Challenger.
Su última aparición en público fue a fines de 2003, durante el acto central por el centenario de la aviación, oportunidad en que compartió el estrado con el ex astronauta y senador John Glenn y con el actor y piloto privado John Travolta. También prestó su voz para un video sobre los hermanos Wright.
Una biografía sobre su vida, escrita por un profesor de historia, James Hansen, será publicada próximamente con el título de "El primer hombre", y ya existe un preacuerdo para que la versión cinematográfica sea dirigida por Clint Eastwood.
Hansen, que grabó decenas de entrevistas con el ex astronauta, dijo que fue muy difícil tratar con Armstrong, cultor de un bajísimo perfil, al punto que quienes conocen su hogar afirman que no hay nada en él que recuerde el histórico alunizaje, ni objetos personales que lo hubieran acompañado.
En cambio, su pueblo natal, Wapakoneta, en Ohio, exhibe con orgullo la hazaña de su hijo pródigo, a quien le dedicó un museo.
De su vida privada poco se sabe, salvo su afición por el saxo y el piano, su avidez por la lectura y una pasión por volar en ultralivianos que fue relegando cada vez más. Armstrong se divorció en 1994 de su primera mujer, Janet Shearon, con quien tuvo dos hijos. Otra hija del matrimonio murió a los dos años de edad de un tumor cerebral. Armstrong volvió a casarse y, a pesar de sus escasas apariciones públicas, el mundo siempre lo recuerda con sus pies sobre la Luna, tras haber dado un paso gigantesco para la humanidad.






