Aznar desafía a Rajoy y se reaviva la rebelión del PP

El ex jefe de gobierno volvió al debate público con fuertes críticas a la administración de su delfín
Martín Rodríguez Yebra
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23 de mayo de 2013  

MADRID.- De repente a Mariano Rajoy le apareció la oposición más incómoda.

Su antiguo mentor, el ex presidente José María Aznar, sugirió que está dispuesto a volver a la política activa, desgranó una suerte de programa de gestión para "ofrecerles a los españoles un horizonte de esperanza" y acusó al gobierno del Partido Popular (PP) de enfrentar con "lánguida resignación" los efectos de la crisis económica e institucional que sufre el país.

La reaparición de Aznar, después de una larga temporada de silencio, anteanoche en el prime time televisivo, armó un gigantesco revuelo político. Y sacudió a un gobierno que transita un proceso de pérdida de respaldo social con la relativa tranquilidad de saber que su mayor rival, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), lidia con un derrumbe aún peor.

El impacto fue inmediato: figuras centrales de la administración se abroquelaron contra Aznar y le exigieron que fuera fiel a la jubilación que él mismo se impuso en 2004, cuando eligió a Rajoy como su delfín. El propio presidente del gobierno enfatizó, ante insistentes preguntas sobre Aznar: "No voy a cambiar de rumbo".

En privado, en la derecha española admiten que acaba de desatarse una batalla política de consecuencias impredecibles. Buena parte de la dirigencia del PP -y de sus votantes- exige a Rajoy un cambio de recetas para superar el parate económico y el drama del desempleo, que afecta a más de seis millones de españoles.

Le cuestionan dos aspectos: su decisión de enfrentar la recesión con subas de impuestos y que se haya "rendido" ante la desocupación, al anunciar que las cifras no mejorarán antes de 2015, cuando termina su mandato.

Aznar pareció hablarle a ese público. Después de admitir que tiene una relación distante con Rajoy, reclamó una "urgente rebaja impositiva" que frene "el fuerte castigo que se está dando a las clases medias". Le pidió "una acción decidida contra el paro [desempleo], que está en niveles inaceptables". Y aclaró: "No le digo al gobierno lo que tiene que hacer; digo lo que yo haría".

Parecía sugerir un regreso después de tantos años de negarlo. Los entrevistadores le preguntaron si eso podría ocurrir: "Nunca he eludido mi responsabilidad; cumpliré con mi responsabilidad, con mi conciencia, con mi partido y con mi país, con todas sus consecuencias".

Aznar gobernó España entre 1996 y 2004, uno de los períodos de mayor prosperidad del país. Fue él quien promovió a Rajoy como su sucesor, pero falló en instalarlo como presidente en 2004, tras unas elecciones teñidas por los atentados de Atocha. Rajoy resistió como líder del PP y logró llegar a La Moncloa siete años después. Para entonces su relación con Aznar estaba bastante deteriorada.

Ayer el gobierno demostró rápidamente que no tolerará el desafío del antiguo líder. El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, le respondió en el hemiciclo del Congreso. "Ya me gustaría bajar impuestos, pero no hay margen. Dejemos las añoranzas melancólicas para otro día". La vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría se defendió de las críticas de falta de acción: "El gobierno trabaja para sacar adelante el país".

Más duro, el presidente del Congreso, Jesús Posada, le dedicó un amargo consejo a Aznar: "Las cosas se van para no volver".

Descontento

Aun así, el mensaje de descontento caló en dirigentes importantes. El presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, recordó a Aznar como "el mejor presidente del gobierno que ha tenido España en estos años" y dijo que "sus opiniones son enormemente interesantes para todos". González es el sucesor de Esperanza Aguirre, todavía líder del PP madrileño y una de las primeras figuras del oficialismo que reclamó un cambio de políticas a Rajoy.

Aznar y Rajoy se vieron por última vez hace dos semanas, en una reunión tensa. Fue la única vez que estuvieron a solas en lo que va de la gestión del actual presidente. Además de diferir en las políticas anticrisis, Aznar le achaca al gobierno haber motorizado denuncias de corrupción contra él para desprestigiarlo y tenerlo contenido, según cuentan políticos cercanos al ex presidente.

En los últimos días, cuando ya se anunciaba su entrevista televisiva en Antena 3, el diario El País complicó a Aznar con la publicación de datos sobre presuntos sobresueldos pagados al ex presidente y reveló que, en 2002, parte de la boda de su hija la había pagado el empresario Francisco Correa, hombre clave detrás de la red de financiación negra del PP investigada por la justicia.

Aznar atacó a Prisa, el holding dueño de El País, y lo amenazó: "Lo que más me preocupa es que ese grupo pueda llegar a ser insolvente y no pueda pagar las condenas a las que espero que sean condenados por tanta falsedad".

Apenas terminó la entrevista, el ex presidente salió de viaje fuera de España. Volverá pronto: el lunes tiene previsto encabezar un acto de su fundación en el Congreso. Invitó a todo el bloque del PP. Será un test de fuego para intuir con qué apoyos cuenta y hasta dónde está dispuesto a llevar su rebelión.

Las críticas y advertencias de Aznar

Cuestionó el gobierno de Mariano Rajoy y no descartó regresar a la política

José María Aznar - Jefe de Gobierno 1996-2004

  • "Cumpliré con mi responsabilidad, mi conciencia, mi partido y mi país"
  • "El proceso de castigo a las clases medias está siendo muy fuerte"
  • "Me gustaría ver un proyecto político claro y una acción política decidida"
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