Baikonur, la puerta rusa al espacio que ya comienza a mostrar sus arrugas

Gigante a la espera. Una nave Soyuz comienza a ser instalada en la rampa de lanzamiento
Gigante a la espera. Una nave Soyuz comienza a ser instalada en la rampa de lanzamiento Crédito: Maxim Babenko
El cosmódromo, ubicado 2500 kilómetros al sur de Moscú, data de la década del 50; desde allí parten las naves que llevan a los astronautas a la Estación Espacial Internacional
The New York Times
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11 de septiembre de 2019  

BAIKONUR, Kazajistán.- Hace más de medio siglo, esta base de lanzamiento fue la primera en enviar a humanos al espacio. Sigue siendo la principal ruta de la humanidad hacia el cielo exterior, por ahora. Las fotos que ilustran esta nota permiten ver que el enorme Cosmódromo de Baikonur, ubicado unos 2500 kilómetros al sur de Moscú, ya empieza a mostrar algunas arrugas.

Los soviéticos lanzaron desde Baikonur la nave Sputnik en 1957, y así empezó realmente la carrera espacial de la Guerra Fría. Estados Unidos trabajó sin tregua para alcanzar, y con el tiempo superar, al programa espacial soviético. En 1961, Yuri Gagarin salió desde Baikonur para completar una órbita a la Tierra.

Hoy en día, rusos, estadounidenses y viajeros de otras naciones unen sus fuerzas para misiones lanzadas desde las instalaciones de Baikonur, que el presidente de Rusia, Vladimir Putin, describió como "físicamente envejecidas" en 2013. Además de los lanzamientos, Baikonur es una atracción turística, con museo, recorridos y hasta una oportunidad para hacer un vuelo de gravedad cero.

En viaje. El público que asiste a un lanzamiento observa desde un monitor la trayectoria de la nave
En viaje. El público que asiste a un lanzamiento observa desde un monitor la trayectoria de la nave Crédito: Maxim Babenko

El 3 de diciembre de 2018, la tripulación del Soyuz MS-11 -la estadounidense Anne McClain, el ruso Oleg Kononenko y el canadiense David Saint-Jacques- despegó de allí camino a la Estación Espacial Internacional. En marzo de este año, dos estadounidenses más y un ruso hicieron el mismo trayecto. Christina Koch, una de las tripulantes de la NASA, tiene como objetivo batir el récord de permanencia de una mujer en el espacio.

Desde el último vuelo del transbordador estadounidense Discovery, en 2011, los astronautas de la NASA han tenido que pedir ser llevados en las naves rusas para llegar a la estación. La estrategia de la NASA es empezar a usar empresas privadas, como SpaceX, de Elon Musk, o Boeing, para llevar a los norteamericanos al espacio. Musk, quien en marzo tuvo un lanzamiento sin tripulación exitoso, espera poner fin este año al estatus de Baikonur como el único proveedor de viajes humanos a la estación.

Seguridad extrema. La custodia en el sitio de lanzamiento es constante
Seguridad extrema. La custodia en el sitio de lanzamiento es constante Crédito: Maxim Babenko

En pequeña escala. Estudiantes prueban un pequeño cohete en la escuela espacial
En pequeña escala. Estudiantes prueban un pequeño cohete en la escuela espacial Crédito: Maxim Babenko

En tránsito. Los cohetes de la Soyuz son transportados hacia la rampa de lanzamiento
En tránsito. Los cohetes de la Soyuz son transportados hacia la rampa de lanzamiento Crédito: Maxim Babenko

Cuenta regresiva. AnnMcClain (izq.) y Oleg Kononenko, tripulantes de la Soyuz MS-11, caminan hacia la plataforma de despegue
Cuenta regresiva. AnnMcClain (izq.) y Oleg Kononenko, tripulantes de la Soyuz MS-11, caminan hacia la plataforma de despegue Crédito: Maxim Babenko

Historia reciente. En el museo del cosmódromo de Baikonur, un maniquí usado en pruebas de lanzamiento; detrás, una pintura de Moscú
Historia reciente. En el museo del cosmódromo de Baikonur, un maniquí usado en pruebas de lanzamiento; detrás, una pintura de Moscú Crédito: Maxim Babenko

Tradición local. Objetos de la cultura de Kazajistán se exhiben también en el museo
Tradición local. Objetos de la cultura de Kazajistán se exhiben también en el museo Crédito: Maxim Babenko

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