Batalla legal y familiar en Italia por la herencia del imperio Fiat
La única hija y la viuda de Gianni Agnelli pelean por miles de millones de dólares
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ROMA.- La pelea por la millonaria herencia de Giovanni "Gianni" Agnelli, el legendario líder del imperio Fiat, fallecido en enero de 2003, se acerca al momento de la verdad. Y, al parecer, con malas perspectivas para Margherita Agnelli de Pahlen -hija del famoso avvocato - que hace dos años provocó un escándalo en la familia al iniciar un resonante juicio contra su propia madre, Marella Caracciolo, y los gestores del patrimonio privado de su padre, Franzo Grande Stevens, Gianluigi Gabetti y Siegfrid Maron.
Margherita, única heredera del "Señor Fiat", inició la batalla legal -que ha lacerado como nunca a una de las familias más ricas y poderosas de Italia- con un objetivo claro: echar luz sobre el presunto patrimonio escondido de su progenitor, que según sus legales estaría en cuentas en diversos paraísos fiscales. Un tesoro oculto estimado en nada menos que 2000 millones de dólares.
Anteayer, la segunda sección del tribunal civil de Turín no sólo declaró inadmisible el conjunto de 48 capítulos de prueba (incluso testigos) que había presentado Margherita en la causa, sino que también rechazó todas las instancias de exhibición de documentos que había propuesto a los cuatro querellados y a 15 bancos italianos y extranjeros.
La decisión fue un golpe durísimo para Margherita, quien es la "atacante", mientras que pareció constituir una pequeña victoria para los querellados. El tribunal de Turín decidió que la próxima audiencia será el 12 de noviembre, cuando se espera que comiencen a perfilarse las conclusiones de un juicio que lentamente está desgastando a los Agnelli, familia símbolo del capitalismo italiano.
Cuando comenzó, en junio de 2007 la causa en contra de los tres hombres más cercanos y de más confianza de su padre, Margherita rompió el acuerdo que había sellado con su madre el 18 de febrero de 2004, después de meses de peleas sobre la repartición de la herencia Agnelli.
Acordado en Suiza, el arreglo, que debía mantenerse secreto, le reconoció a la hija del ex presidente de Fiat un patrimonio de 1656 millones de dólares, entre departamentos, mansiones, obras de arte y liquidez. El mismo año, la hija rebelde -que es prima de Cristiano Rattazzi, presidente de Fiat Argentina e hijo de la recientemente fallecida Susanna, hermana de Gianni- decidió dejar de ser accionista de la empresa automotriz, entonces al borde del abismo, pero que se convirtió ahora uno de los grupos más sólidos del mundo.
Margherita, una mujer de 54 años amante de la pintura y la discreción -no como su padre, rey del jet set y apasionado de la vida mundana- es la única heredera del ex patrón de la Fiat. Su hermano Edoardo, un hombre frágil y también reservado, se suicidó en 2000, en una tragedia que se sumó a las tantas de una dinastía que muchos comparan a la de los Kennedy.
Margherita se casó dos veces. De su primer casamiento con el escritor Alain Elkann, tuvo tres hijos: John -sucesor del "Señor Fiat"-, Lapo y Ginevra. De su segundo matrimonio con Serge de Pahlen, un noble ruso con quien vive en un lujosa mansión sobre el lago de Ginebra, tuvo otros cinco hijos: Pietro, Sofía, María, Anna y Tatiana. Ninguno de ellos tiene cargos en el imperio Fiat, lo que probablemente explica su reclamo del supuesto tesoro oculto, fruto al parecer de complejísimas y poco transparentes operaciones financieras.
Un millón de dólares por mes
El 15 de julio pasado el Corriere della Sera sacó a la luz el contenido del reservadísimo contrato de febrero de 2004 firmado por Marella, que figura como "Madame Y" y Margherita, que figura como "Madame X". Se trata de un documento cuya nulidad ahora pide Margherita, pero que está vigente y establece qué le corresponde a quién, y regula las relaciones entre madre e hija.
De acuerdo con el documento, Marella recibe de Margherita una mensualidad de más de un millón de dólares. Como "garantía" de este virtual "sueldo", Marella puede hacer uso de los valiosísimos cuadros que en verdad son propiedad de Margherita (que la madre puede llegar a vender).
Aunque el artículo clave de este arreglo hoy puesto en tela de juicio por Margherita es uno que compromete a las dos Agnelli a renunciar a tener pretensión alguna sobre "eventuales donaciones" realizadas por Mister X (Gianni Agnelli) a "terceros? quienes quiera que sean". A este punto surge el misterio de posibles "amantes" del célebre difunto, lo que se suma un nuevo ingrediente a la guerra por la herencia Agnelli, una saga cada vez más intrigante.





