Benedicto XVI defendió a la familia y llamó a no excluir a los divorciados
El Pontífice dijo que el hombre y la mujer tienen "características propias y complementarias"
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MILAN.- Mientras continúa la filtración de documentos secretos en los palacios del Vaticano, el papa Benedicto XVI defendió ayer en Milán a la familia tradicional como modelo en la sociedad, en una firme respuesta al avance en el mundo del matrimonio homosexual.
Durante la misa de clausura del VII Encuentro Mundial de las Familias, al que asistieron más de un millón de fieles de 154 países del mundo, el Papa también defendió el domingo como día de fiesta y pidió a las diócesis tomar "medidas adecuadas" para volver a integrar al gran número de divorciados que se casan de nuevo y que se sienten excluidos.
La familia no puede ser otra que aquella "fundada en el matrimonio entre el hombre y la mujer", dijo el Papa, que insistió en que "Dios creó al ser humano hombre y mujer, con dignidades iguales, pero también con características propias y complementarias".
El Pontífice añadió que los esposos se dan "la vida entera" y su amor es "fecundo en la procreación, generosa y responsable, de los hijos, en el cuidado atento a ellos y en la educación atenta y sabia".
Las palabras de Benedicto XVI coinciden con un avance acelerado en los últimos tiempos del matrimonio entre parejas homosexuales, rechazado por la Iglesia Católica.
En tanto, el Papa también se refirió a los divorciados que se casan de nuevo y que por el hecho de haber roto la promesa contraída en el rito católico del matrimonio indisoluble ya no pueden participar en otros sacramentos, como la comunión.
"A los fieles que, compartiendo las enseñanzas de la Iglesia sobre la familia, están marcados por experiencias dolorosas de fracaso y de separación, el Papa y la Iglesia los apoyan en su pena", exclamó.
"Los aliento a permanecer unidos a nuestras comunidades, deseando que las diócesis tomen iniciativas de acogida y de proximidad adecuadas", les dijo. También deseó concretamente que "las diócesis tomen iniciativas de acogida y de proximidad adecuadas" para ellos.
Benedicto XVI defendió además enérgicamente el domingo como día de fiesta, una iniciativa lanzada en 1994 por Juan Pablo II que tuvo este año por tema "Familia, trabajo y fiesta". El domingo no debe convertirse en un día de trabajo, sino seguir siendo "el día del hombre y de sus valores: camaradería, amistad, solidaridad, cultura, contacto con la naturaleza, juego, deporte", dijo el Papa.
Críticas
En otro pasaje de su homilía, y en presencia del primer ministro italiano, Mario Monti, el líder de la Iglesia criticó las "modernas teorías económicas" que mediante una lógica de maximización de las ganancias provocan una "carrera por los productos de consumo" que daña la vida familiar.
"El proyecto de Dios y la propia experiencia muestran que no es la lógica unilateral del beneficio personal y del beneficio máximo la que puede contribuir a un desarrollo armonioso, al bien de la familia y a la edificación de una sociedad más justa, pues esta lógica significa una competencia exasperada, fuertes desigualdades, la degradación del medio ambiente, la carrera a los bienes de consumo, el malestar en las familias", dijo el Papa.
Escuchando los cantos sobre un inmenso estrado instalado en el aeródromo de Bresso, el Papa, de 85 años, parecía levemente curvado y fatigado, perdido en sus pensamientos en el último día de su estadía en Milán, donde en tres días pronunció ocho discursos.
El Papa recibió una prolongada ovación de la multitud cuando el cardenal Ennio Antonelli, presidente del consejo pontifical de la familia, pidió a Dios "concederle continuar guiando durante largo tiempo al pueblo de Dios".
"No encuentro las palabras para agradecerlo", dijo Benedicto XVI, que según su entorno estaría muy afectado por la filtración de documentos del Vaticano (ver aparte).
Al terminar la misa, el Papa anunció que el VIII Encuentro Mundial de las Familias tendrá lugar en 2015 en Filadelfia, una diócesis muy marcada por el escándalo de pedofilia que afectó a la Iglesia norteamericana.
Agencias ANSA, EFE y DPA

