Berlusconi se enojó con The Economist
Calificó de "pura basura" un artículo del prestigioso semanario que cuestiona sus cualidades morales
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ROMA.- "Es basura, pura basura." Con estas palabras, y una querella judicial, reaccionó ayer Silvio Berlusconi a la nota de tapa que le dedicó The Economist, la revista más prestigiosa del mundo, que lo atacó en forma durísima, creando gran revuelo en Italia, país que en 15 días irá a las urnas.
El semanario británico, una suerte de biblia para la clase dirigente, repasó los orígenes de la fortuna del magnate de la TV, los escándalos judiciales que lo involucran y la anomalía que significa el hecho de que sea dueño de gran parte de los medios de comunicación de la península. Sin piedad, The Economist concluyó que Berlusconi no "es apto para gobernar Italia".
"En cualquier democracia que se respete a sí misma -escribió la revista- sería impensable que un hombre que se considera el probable próximo primer ministro haya estado recientemente bajo investigación judicial, entre otras acusaciones, por lavado de dinero sucio, complicidad en homicidios, vínculos con la mafia, evasión fiscal y corrupción de políticos, jueces e inspectores de finanzas. Pero el país en cuestión es Italia y el hombre es Silvio Berlusconi, casi seguramente el ciudadano más rico."
The Economist no sólo puso en su tapa una enorme foto del rostro del líder de la Casa de las Libertades, con un título que sentencia "Por qué Silvio Berlusconi no es apto para gobernar Italia", sino que en un artículo de cuatro páginas resumió detalladamente sus problemas judiciales. Según The Economist, la investigación demuestra que "el señor Berlusconi no es apto para liderar el gobierno de ningún país, y menos el de una de las democracias más ricas del mundo". Como si no alcanzara, un editorial lo hace pedazos, y concluye que "la elección de Berlusconi como primer ministro marcaría un día negro para la democracia italiana y el Estado de Derecho".
The Economist cuenta que le envió preguntas escritas al líder de Forza Italia -el gran favorito, según todos los sondeos- y éste jamás respondió.
El análisis del semanario no oculta cierta indignación hacia los "Mr. Berlusconi´s supporters", en su mayoría "hombres de negocios italianos". Ellos "dicen que él es la víctima de la deshonestidad. Dicen que desde que entró en política, hace siete años, fue perseguido por magistrados de izquierda, por periodistas y políticos celosos de su riqueza y preocupados por su intención de renovar Italia y de mandar a casa a la vieja guardia".
"¿Dónde está el escándalo?"
"Además, agregan que aunque Berlusconi les haya pagado tangentes (coimas) a inspectores fiscales, ¿dónde está el escándalo? Este era el modo de manejar una empresa en Italia en los tiempos en que Berlusconi construyó su fortuna.
"Aunque él sostiene que es el arquetipo del hombre que se hizo solo -apunta The Economist-, Berlusconi necesitó mucha ayudaÉ Aunque diga que él quiere reemplazar el viejo sistema corrupto, su imperio es en gran parte producto de ese sistema."
En tanto, aunque el Cavaliere se limitó ayer a decir que se trataba de "basura" y a iniciar una querella contra el semanario, la nota provocó un gran revuelo. Y se sumó a un artículo del Financial Times en el que sostiene que Europa no aceptará "el conflicto de intereses" que Berlusconi encarna.
Lo cierto es que The Economist abrió un nuevo frente de choque entre la centroderecha y la centroizquierda. Mientras la Casa de las Libertades defendió a su líder de sendas "infamias", el Olivo aprovechó para llevar agua a su molino, coincidiendo con la perfecta "fotografía" de la situación sacada por la revista e insistiendo en la "desconfianza" que siente Europa hacia el Cavaliere.

