
Blair defendió la tercera vía como el modelo de los ´90
Sin marcha atrás: en la conferencia del Partido Laborista, el primer ministro británico aseguró que continuarán las reformas.
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BLACKPOOL.- El primer ministro inglés, el laborista Tony Blair, defendió ayer la llamada tercera vía, que busca una alternativa entre el capitalismo y el socialismo; se comprometió a realizar nuevas reformas y dijo que prefiere que el gobierno tenga razón a que sea popular.
El primer ministro habló en la conferencia del Partido Laborista frente a sus rivales dentro de la misma fuerza política, que durante el fin de semana lograron un importante golpe al hacerse de cuatro de las seis plazas sometidas a elección en el Comité Ejecutivo Nacional.
Blair definió la tercera vía como la "administración conjunta del cambio" y afirmó que no habrá marcha atrás, en especial en lo que respecta a la independencia del Banco de Inglaterra para fijar las tasas de interés, una medida duramente criticada por empresarios y sindicatos.
El triunfo electoral en Alemania del socialdemócrata Gerhard Schroeder muestra, según sus palabras, lo que las personas en todo el mundo saben: "Dejamos atrás el fin de una era e ingresamos en otra. Nosotros estamos en el poder porque las personas nos apoyan".
El primer ministro británico destacó también que, aunque en la última década la centroizquierda perdió la batalla de las ideas, ahora hay 13 partidos de esa tendencia en el poder en 15 países de la Unión Europea. "El crudo individualismo de los ochenta no es ya el humor dominante. El espíritu de estos tiempos es la comunidad", resumió.
En el discurso que dio en la conferencia que el partido celebra en el balneario de Blackpool, Blair afirmó que "no hay retorno" y señaló que, en la reforma del país, el laborismo debe proceder con la misma decisión que tuvo cuando se realizaron los cambios en el partido y "hacer lo que es correcto".
Riesgo de impopularidad
"Por supuesto, preferimos ser populares que impopulares, pero es mejor ser impopulares que estar equivocados", agregó el primer ministro en su discurso de una hora.
En respuesta a las críticas desde las filas sindicales, Blair aseguró que su gobierno no cederá en la estricta disciplina de los gastos y en la lucha contra la inflación y que se atenderá a la política económica antiinflacionaria."Hemos establecido un objetivo inflacionario estricto y lo cumpliremos", aseveró.
Al dirigirse a los líderes de la industria, Blair dijo: "El problema fundamental para ustedes no son las altas tasas de interés o la revalorización de la libra alta. Ha habido demasiado poca inversión, demasiado poca productividad, demasiada inestabilidad en la gestión económica del gobierno durante decenas de años".
Salud y educación
El primer ministro afirmó también que el estado de bienestar será reformado y prometió más dinero para los servicios de salud pública y para la educación. Ambas áreas deberán ser reformadas, sostuvo, y agregó que se deberían dar incentivos a médicos y docentes para alcanzar rendimientos más altos.
"Hay demasiado pocas escuelas estatales buenas, demasiada tolerancia de la mediocridad y poco estímulo para la excelencia", dijo Blair.
Por otra parte, indicó que, en principio, Londres está dispuesto a adoptar la moneda única europea, lo que está planeado para 1999.
"Si bien Gran Bretaña tomará la decisión respecto del euro en su momento y en nuestro interés nacional, mientras tanto trabajamos para que sea un éxito, preparando nuestra economía, educando a nuestros ciudadanos y siendo libres de unirnos, si lo deseamos, cuando los beneficios económicos sean claros", explicó.
En otro orden, Blair prometió una dura lucha contra la criminalidad, principalmente en las grandes ciudades.
Durante su discurso estuvieron presentes como invitados los tres líderes de los partidos de Irlanda del Norte: David Trimble, del Partido Unionista del Ulster; Seamus Mallon, del Partido Socialdemócrata y Laborista, y Gerry Adams, del Sinn Fein. Los tres políticos discutirán con el jefe del gobierno británico, al margen de la conferencia partidaria, sobre algunas cuestiones controvertidas en el acuerdo de paz de abril último.





