Bolivia: la Biblia se vuelve una inesperada protagonista del conflicto político

Camacho y Pumari se arrodillaron frente a la Biblia ayer en el Palacio de Gobierno
Camacho y Pumari se arrodillaron frente a la Biblia ayer en el Palacio de Gobierno Crédito: Twitter
En contraposición a la cosmovisión indígena de Evo, Camacho puso los valores cristianos en el centro de su lucha política y llevó el libro sagrado al palacio presidencial
José Arturo Cárdenas
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11 de noviembre de 2019  

LA PAZ (AFP).- Los opositores bolivianos llegaron ayer con una Biblia y una carta de renuncia para que Evo Morales la firmara, minutos antes de que el presidente anunciara su dimisión desde Cochabamba. El milenario texto cristiano se ha vuelto un inesperado protagonista del conflicto político.

La Biblia emergió en escena luego que el opositor Luis Fernando Camacho anunciara que llevaría ese libro religioso a la Casa de Gobierno junto con la carta de dimisión que quería hacerle firmar a Morales.

Camacho, líder civil de la rebelión de la próspera región de Santa Cruz, que se ha extendido a otras regiones, enarboló durante la semana el texto cristiano como bandera de lucha en su intento de forzar la renuncia del mandatario, reelegido el 20 de octubre en medio de acusaciones de fraude.

"No estoy yendo con las armas, voy con mi fe y mi esperanza; con una Biblia en la mano derecha y su carta de renuncia en mi mano izquierda", dijo en un masivo mitin el lunes pasado en la ciudad de Santa Cruz, feudo de la oposición.

El anuncio lo hizo en la Plaza del Cristo Redentor, el lugar más simbólico de la oposición de esa ciudad de 1,7 millones de habitantes, la más poblada de Bolivia.

Camacho, abogado de 40 años, suele aparecer con un rosario en la mano derecha durante sus discursos en Santa Cruz, región donde las misiones jesuíticas tuvieron una prolífica labor de evangelización y educación durante la colonia española, especialmente en la zona de Chiquitos, ahora patrimonio cultural de la Unesco.

Además invoca a Dios para asegurar a sus adherentes que su causa es justa y que logrará su objetivo de sacar a Morales del poder con la ayuda divina.

Camacho había dicho que no se iría de La Paz hasta cumplir sus dos metas: la dimisión de Morales y que la Biblia ingrese a la Casa de Gobierno para que "Dios vuelva al palacio", insinuando que fue sacado por el mandatario socialista indígena.

Hasta la llegada de Morales al poder, en enero de 2006, los presidentes y los demás funcionarios bolivianos prestaban juramento ante una Biblia. Ahora prometen con el puño izquierdo en alto y la mano derecha en el corazón, aunque son libres de no hacerlo.

Morales, que es aymara, promovió en sus actos públicos la cosmovisión que considera que existen deidades en la naturaleza, como la Pachamama (madre tierra) o el Tata Inti (padre sol), en un país donde el 60% de la población es indígena.

Bolivia es un Estado laico, según la Constitución, que garantiza la libertad religiosa.

Rezos para discriminar

La semana pasada, el entonces vicepresidente, Álvaro García Linera, le salió al paso a Camacho acusándolo de tener doble rasero: por un lado habla del amor cristiano y por el otro promueve la violencia contra el gobierno.

García Linera aludía a las huelgas en todo el país contra la reelección de Morales y a los choques callejeros entre oficialistas y opositores, que han dejado tres muertos y más de 250 heridos. "A él y a su gente les respondo con la Santa Biblia", dijo el vicepresidente.

Y luego citó textos del Antiguo y Nuevo Testamento: "No aborrezcas a tu hermano en tu corazón", del Levítico, y "el Señor encamine vuestros corazones al amor de Dios y a la paciencia de Cristo", de la primera carta del apóstol Pablo a los Tesalonicenses.

Marco Pumari, líder civil de la región minera de Potosí y aliado de Camacho, se burló de García Linera. "El Camacho les ha hecho leer la Biblia a los herejes", señaló en un encuentro con campesinos cocaleros, que antes eran aliados del oficialismo.

Morales, reelegido para gobernar hasta 2025, se metió a la polémica el viernes pasado, al denunciar el uso de la religión por parte de sus adversarios para justificar agresiones a los indígenas.

"Usan la Biblia, usan a Jesucristo, para hacer patear a las hermanas en Santa Cruz, hacen arrodillar a hombres y mujeres. Causa bronca cómo usan la Biblia, la oración, los rezos, para discriminar a los más humildes", expresó el gobernante.

La activista feminista María Galindo, líder del colectivo Mujeres Creando, también criticó a Camacho por su discurso religioso, resaltando que "Bolivia es un estado laico".

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