
Brasil: crece la oposición a una ley de desarme
Fracasaría una propuesta oficial
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SAN PABLO.- Cuando falta una semana para el referéndum en el que los brasileños decidirán si quieren prohibir la fabricación y venta de armas de fuego, se invirtió la tendencia: según una encuesta, ya son más los que van a votar en contra de la prohibición.
Hace dos semanas, cuando comenzaron las campañas a favor y en contra de la prohibición, tres de cada cuatro brasileños se mostraban a favor de impedir la fabricación y venta de armas. Se consideraba que la medida podía ser útil para reducir la violencia y reducir el índice de 36.000 muertes por disparos de arma de fuego por año que tiene Brasil, según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística.
Este fin de semana, una encuesta de Ibope sobre la cuestión reveló que la tendencia cambió. El 49% de los encuestados dijo que votará en contra de la prohibición, frente al 45% que expresó que votará a favor (aunque poco probable, como el margen de error es del 2,2 %, se considera que se trata de un empate técnico).
El gobierno de Luis Inacio Lula da Silva apoya la prohibición, aunque prefirió no asumir la responsabilidad de convertir esa norma en ley o someterla al análisis del Congreso, dejándole la decisión a un mecanismo de democracia directa como el referéndum.
Con voto obligatorio, se estima que unos 122 millones de personas tendrán que votar el próximo domingo, usando las urnas electrónicas que se volvieron rutina desde las elecciones presidenciales de 1998.
Arsenales privados
La campaña contra la prohibición, inicialmente encabezada por el lobby de los fabricantes de armas y algunos legisladores de derecha, terminó conquistando bastante apoyo con el discurso de que la prohibición de venta "no va a desarmar a los delincuentes". Argumentos como que "sólo los ricos, con sus agentes de seguridad armados, van a poder tener seguridad" o advertencias como que "las personas de bien van a quedar a merced de los delincuentes, que van a saber que las personas están desarmadas", terminaron conquistando apoyo popular.
Incluso, ante el temor a que la prohibición fuera aprobada, muchos brasileños salieron a comprar armas para garantizar su propio arsenal antes del cierre del comercio de armamento y munición.
La campaña por la prohibición usa a su favor datos críticos sobre las muertes por arma de fuego en el país. Brasil ese el país con mayor cantidad de muertes por disparos en todo el mundo: unos 100 por día, y 550.000 en los últimos 20 años. El 48% de las armas confiscadas por la policía tienen registro legal, pero fueron robadas por delincuentes a gente que compra armas y las pierde en los asaltos. Los defensores de la prohibición alegan también que la prohibición puede reducir la cantidad de armas en circulación (actualmente se estima que son 17 millones). El mercado negro puede crecer, pero se dejaría de irrigar ese mercado con miles de armas legales cada año.





