
Brutal asesinato de cuatro norteamericanos en Irak
Una turba los mutiló y arrastró por las calles de Fallujah
1 minuto de lectura'
FALLUJAH (AP).- Como en los trágicos sucesos de Somalia en 1993, una turba enardecida arrastró ayer por las calles de Fallujah los cadáveres carbonizados y mutilados de cuatro contratistas estadounidenses, asesinados previamente en una emboscada y colgados de un puente sobre el río Eufrates.
En la misma región, tan sólo unas horas antes, cinco soldados norteamericanos murieron al estallar una bomba bajo un convoy militar, haciendo del día de ayer el más sangriento para los estadounidenses en Irak desde el último 8 de enero.
El atroz episodio comenzó cuando dos camionetas fueron interceptadas en el camino principal de Fallujah, 50 kilómetros al oeste de Bagdad, donde un grupo de guerrilleros disparó a quemarropa contra los cuatro ocupantes. Estos últimos eran empleados norteamericanos de una empresa privada de seguridad contratada por el ejército estadounidense, Blackwater Security Consulting.
Tras el ataque, una multitud enfervorizada se abalanzó sobre los vehículos, les arrojó querosén y les prendió fuego, para luego sacar de su interior los cadáveres calcinados y mutilarlos con palas y otras herramientas.
Las imágenes de televisión mostraron a un hombre que golpeaba uno de los cuerpos incinerados con una barra de metal. Otros ataron una cuerda a una de las víctimas, la engancharon a un automóvil y la arrastraron por una calle, entre los vítores y danzas de júbilo de la exaltada muchedumbre.
En tanto, otros habitantes locales arrancaron partes de los cadáveres y las exhibieron en un poste, mientras dos de los cuerpos ennegrecidos -uno de ellos sin cabeza- quedaron colgando desde un puente sobre el río Eufrates.
"Los colgaron como si fueran ovejas carneadas", señaló Abdul Aziz Mohammed, un iraquí citado por la BBC de Londres.
Alrededor de los muertos, un grupo de iraquíes bailaba, agitaba en sus manos el Corán y coreaba "Larga vida al islam" y "Allahu Akbar" (Dios es grande). "Este es el destino de todos los estadounidenses que vienen a Fallujah", advirtió Mohammed Nafik, mientras otros acusaban a los norteamericanos de ser "espías". Las imágenes de Associated Press Television News también mostraron un pasaporte estadounidense cerca de uno de los cuerpos.
En las horas posteriores al ataque, no fueron vistos ni soldados estadounidenses ni policías iraquíes en el área, pero un avión caza estadounidense sobrevoló el lugar y la multitud se dispersó.
La Casa Blanca culpó del ataque a "terroristas" y "remanentes del antiguo régimen" de Saddam Hussein. "Son ataques horrendos de personas que están tratando de impedir que avance la democracia, pero la democracia está echando raíces", declaró el vocero de la Casa Blanca Scott McClellan.
Además, McClellan insistió en que no habrá marcha atrás al plan para comenzar la devolución del poder político en Irak, previsto para el 30 de junio.
En las últimas semanas, mientras continuaron los ataques contra tropas estadounidenses y de la coalición, hubo un drástico incremento de las acciones guerrilleras contra los extranjeros.
Sólo en marzo, de hecho, 12 civiles extranjeros -entre ellos británicos, canadienses y finlandeses- murieron por disparos desde autos o en ataques similares.
En tanto, cinco soldados norteamericanos también murieron ayer cuando su vehículo pasó sobre una bomba colocada al borde de una ruta en la provincia de Al Anbar, al oeste de Bagdad. Se trató de un explosivo de gran poder, que dejó un cráter de cinco metros de diámetro en la calle, señaló el vocero de las fuerzas de ocupación estadounidenses, Mark Kimmit. Además, tres soldados británicos resultaron heridos en el área de Basora, en el sur del país, cuando un artefacto explosivo alcanzó su automóvil, reveló una vocera del ministerio de Defensa en Londres.
Los violentos incidentes se produjero pocas horas después de que el gobernador de la provincia de Diala saliera ileso de un intento de asesinato en la localidad de Baquba, al norte de la capital. Según fuentes policiales, un coche bomba estalló al paso de su convoy y dejó varios heridos.
El peor día
El de ayer fue el ataque más sangriento contra las tropas de la coalición desde que un helicóptero militar estadounidense fue derribado cerca de Fallujah -también en esa misma provincia-, el 8 de enero, en un ataque que provocó la muerte de sus nueve ocupantes.
La muerte de los cinco soldados elevó a 48 la cifra de militares estadounidenses fallecidos en Irak en marzo, que se convirtió en el segundo mes más sangriento para las tropas estadounidenses desde que el presidente George W. Bush anunció, el 1° de mayo de 2003, el final de la fase de los principales combates en ese país.
Hasta ahora, el mes más mortífero de la ocupación estadounidense fue noviembre, con 82 muertos, según cifras del Pentágono.
Desde el inicio de la guerra en Irak, el 20 de marzo del año pasado, han muerto en ese país o en actividades relacionadas en Kuwait un total de 597 soldados estadounidenses, de ellos 459 luego del 1° de mayo.



