
Buscan en la zona a unos diez argentinos
La mayoría está de viaje por la región y aún no se comunicó con sus familiares
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"Ahora estamos en Ubud (Bali). Mañana nos vamos a recorrer la isla. El año nuevo lo pasaremos en la playa." Eso decía el último e-mail, enviado el sábado pasado, que Sofía recibió de su hermana Julia. Ahora cuenta los minutos para que llegue el próximo.
Sofía -que tiene 30 años, vive en Capitán Rodríguez (provincia de Buenos Aires) y no quiere dar a conocer su apellido- contó a LA NACION que Julia, dos años menor, está de viaje con su novio español por el sudeste asiático. Justo donde unas 24.000 personas murieron anteayer, sepultadas por las inmensas olas.
Como Sofía, los familiares y amigos de por lo menos otros nueve argentinos que estaban en la zona esperaban ayer noticias suyas con ansiedad. Y con la esperanza de que ninguno de ellos se contara en la lista de víctimas fatales del sismo.
Hasta ayer no se sabía de argentinos muertos, según informaron a LA NACION las embajadas de nuestro país en los países afectados. "Tampoco se los puede dar por desaparecidos, porque es gente que está de viaje y a lo mejor todavía no se pudo comunicar con sus familiares. Hay muchos centros de evacuación y estamos intentando localizarlos", explicó Jorge Grau Olivari, consejero de la embajada argentina en Tailandia.
Según se supo ayer a través de informes de la embajada y testimonios de familiares, por lo menos ocho argentinos se encontraban en la zona del desastre. Sólo dos de ellos permanecían ayer desaparecidos.
Por otra parte, los diplomáticos dijeron que buscaban ayer a otras siete personas, además de Julia, que podrían haber estado recorriendo la región anteayer, según advirtieron familiares que se comunicaron con la embajada para intentar ubicarlos.
Los argentinos que seguro estaban en la zona afectada son el ingeniero Diego Talevi y su hijo, Bruno, que aún no aparecieron (ver aparte); la esposa de Talevi, María Carolina Vardabasso Blanco; Juan Pablo Barrera y su esposa Carolina, que disfrutaban de su luna de miel en Phuket (Tailandia); una pareja de apellido Casper que ayer fue trasladada a Bangkok, y Juan Pablo Roldán, un cordobés de 26 años.
Este último, que recorría el sudeste asiático junto a un amigo chileno, "está muy asustado y se quiere ir de ahí cuanto antes", dijo a LA NACION su tía, Alejandra Roldán.





