
Cada francés podrá calcular su índice de inflación personal
El sistema es un simulador en Internet al que se le cargan los consumos personales
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PARIS.- A partir de esta semana, cada francés podrá determinar su propia tasa de inflación gracias a un astuto sistema ideado por el Ministerio de Finanzas para terminar con las acusaciones de "manipulación estadística" que se desencadenan puntualmente cada 30 días, cuando se publica el índice de precios.
El Instituto Nacional de Estadísticas y Estudios Económicos (Insee) decidió poner en línea un "calculador personalizado de inflación" que permite seguir la evolución de su propia canasta familiar. El Insee cree que ese simulador -similar a los que existen en Alemania y en Gran Bretaña, país este último donde también se descree de las estadísticas oficiales- permitirá poner término al debate sobre la forma de evaluar el alza de los precios.
Desde la llegada del euro, en 2000, los franceses tienen la sensación -incluso la convicción- de que los precios se dispararon a las nubes. El Insee sostiene, sin embargo, que la inflación en Francia se mantiene en niveles moderados: en 2006, el índice de precios al consumo (IPC) subió el 1,6%, después del 1,8% en 2005. Pero los franceses creen que esas cifras son el resultado de artificios estadísticos para no admitir una disminución del poder adquisitivo, que podría provocar una ola de reivindicaciones salariales.
El Insee, dependiente del Ministerio de Economía, espera que el nuevo instrumento permita "clarificar el debate" atizado por los candidatos a las elecciones presidenciales.
El postulante conservador, Nicolas Sarkozy, había estimado a fines de noviembre que "los índices habituales de cálculo de inflación no reflejaban la realidad del alza cotidiana de precios". Por su parte, la socialista Ségolène Royal propuso la creación de tres índices de precios diferentes, aplicados en función de los ingresos.
Ese proyecto es casi irrealizable. El método que usa el Insee para medir la inflación corresponde a una fórmula normalizada idéntica en los 25 países de la Unión Europea (UE) y que también respetan todos los miembros de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE).
"El método de medición no corresponde a ninguna situación real. Ese mecanismo describe evoluciones promedio", explicó Dominique Guédès, jefe de la división Precios al Consumo del Insee.
El simulador permite conocer la situación de cada uno con sólo acceder sitio www.insee.fr con una idea precisa de sus gastos personales o familiares, es decir, la canasta familiar. Una vez en el sitio, es necesario ingresar el monto de los gastos consagrados a 12 categorías, entre ellas, alquiler, alimentación, vestimenta, transporte, electricidad, gas, tabaco, combustibles.
Para un parisiense, el alquiler representará, por ejemplo, el 25% de su presupuesto. Pero, como puede vivir sin auto, no tendrá gastos de nafta. Un propietario que vive en una zona rural pagará un alquiler más moderado, pero sus gastos en combustible para calefacción y transporte serán elevados.
A partir de esos datos, y en función de las variaciones de precios en cada una de esas rúbricas, el simulador calcula un índice personalizado que podrá ser comparado con el índice oficial a fin de verificar si se está por encima o por debajo de la inflación media.
El alza varía de una categoría a otra. Si bien el tabaco, los alquileres, el combustible y el gas han aumentado considerablemente en los últimos años, otros rubros, como la ropa, la electricidad, el sector de la salud y los automóviles experimentaron una inflación inferior a la media. Para el Insee, esas variaciones explican las diferencias entre la inflación oficial y el alza de precios que percibe la población.
"Los hogares se concentran en un número reducido de productos, cuyos precios aumentaron, como los alimentos, y no prestan atención a aquellos cuyas etiquetas bajan, como los electrodomésticos", estimó Françoise Morel, jefa del departamento de Condiciones de Vida de los Hogares.
El Insee afirma que su índice de precios al consumo (IPC) es un instrumento perfectamente eficaz y seguirá siendo la única referencia oficial.





